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¿Qué Hacer Para Prevenir La Alergia?
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¿Te ves afectado/a por las molestias de la alergia? Aquí te damos unos cuantos consejos para que sepas cómo prevenirlas. La prevención en Medicina se refiere a todas aquellas medidas o tratamientos a seguir antes de desarrollar unos síntomas, con la finalidad de evitar que éstos aparezcan.
Para prevenir la aparición de los síntomas de alergia lo más importante es evitar el contacto con el alérgeno

¡IMPORTANTE!

Para prevenir la aparición de los síntomas de alergia lo más importante es evitar el contacto con el alérgeno (sustancia que desencadena la reacción exagerada del sistema inmunitario) en la medida de lo posible, aspecto que no siempre es fácil de cumplir.

Consejos de prevención de alergia al polen

  • Evita pasear por lugares como jardines, parques, bosques…
  • Utiliza mascarillas o gafas para protegerte del polen ambiental.
  • Ten tendencia a cerrar las ventanas de casa.
  • No tengas en casa plantas que puedan generar ese tipo de polen.
  • Tiende la ropa a secar dentro de casa.
  • Realiza una ducha al final del día y cámbiate de ropa para liberarte de los restos de polen que puedan haber permanecido adheridos a tu cuerpo.

Consejos de prevención de alergia alimentaria

Estamos hablando sobre todo de marisco, frutos secos, chocolate, pescado, frutas, huevos…

  • Evita el consumo de dicho alimento.
  • Lee atentamente las etiquetas de los productos envasados y/o procesados para poder identificar si llevan camuflado el alimento que no puedes tomar.
  • Cuando acudas a comer fuera de casa avisa siempre al anfitrión de la comida o al restaurante cuáles son los alimentos que no puedes tomar.
  • En los restaurantes, pregunta siempre por los ingredientes de las salsas y preparaciones de difícil identificación a simple vista.

Consejos de prevención de alergia a pelo de animales

  • No tengas mascotas en casa.
  • No acaricies las mascotas (perros, gatos, etc.) de otras personas.
  • Cuando visites a alguien que tiene mascota en su domicilio, pide que aspiren la casa antes de tu llegada y evita permanecer en la misma habitación que ella.
  • Si has estado en contacto con una mascota, al llegar a casa dúchate y cámbiate de ropa para liberarte de los pelos o caspa que puedan haber quedado adheridos a tu cuerpo.

Consejos de prevención de alergia a los ácaros del polvo

  • Evita acudir a lugares donde sepas que habrá mucho polvo.
  • Decora tu casa de la forma más liviana posible: con pocos muebles y evita acumular en las estanterías y paredes toda clase de figuritas, cuadros o peluches, entre otros ejemplos.
  • Ventila la casa de forma frecuente.
  • Mantén los libros/ juguetes ordenados en cajas, baúles o vitrinas, de la misma manera que mantén la ropa guardada en los armarios.
  • Las almohadas y colchones deben estar fabricados con materiales sintéticos. También puedes usar fundas anti-ácaros para ellos.
  • Lava la ropa de cama con frecuencia y con agua caliente.
  • Limpia tu casa utilizando una mascarilla.
  • No pongas moqueta en tu casa. Son mejores los suelos de cerámica. De la misma manera, no son adecuadas las alfombras peludas, las grandes cortinas o las sillas tapizadas, etc…

Consejos de prevención de alergia a picaduras de insecto (mosquitos, abejas…)

  • En primavera y verano procura permanecer en las estancias, no al aire libre.
  • Evita jardines y piscinas rodeadas de vegetación.
  • No tengas plantas en tu domicilio porque atraerán a los insectos.
  • Coloca mosquiteras en las ventanas de tu casa.
  • No te vistas con ropas de vistosos colores y no utilices perfumes intensos, si vas a pasear por la calle.

Consejos de prevención de alergia cutánea

  • Conviértete en un fanático de aplicarte crema hidratante sobre la piel con frecuencia.
  • Evita la exposición al sol y utiliza cremas con FPS (factor de protección solar).
  • No te expongas a cambios bruscos de temperatura y/o humedad.
  • El sudor puede agravar los síntomas.
  • Utiliza ropa confeccionada con fibras naturales como el algodón. Evita la lana y las fibras sintéticas.
  • La ducha debe ser rápida y con geles suaves.
  • No te frotes ni te rasques la piel.

Beneficios de la prevención

  • No padecer molestias, redundando eso en una mejor calidad de vida del paciente.
  • Menor necesidad de tomar medicación.
  • Menor necesidad de acudir al médico y/o realizar visitas al hospital.
  • Menor riesgo de padecer cuadros graves de alergia que puedan ser, incluso, potencialmente mortales.

Inconvenientes de la prevención

  • Puede suponer imponerse restricciones en la alimentación.
  • Necesidad de adaptar o cambiar algunos hábitos de vida adquiridos.
  • Mayor coste económico de nuestro día a día.
  • Mayor dedicación de tu tiempo libre para asegurar la adecuación de tu entorno.

Recomendaciones para identificar un posible alérgeno que nos cause alergia

Fíjate en los siguientes detalles:

  • Observa con detenimiento las condiciones ambientales que te rodean cuando padeces síntomas (si te ocurren siempre cuando estás en la vivienda o cuando te encuentras en el trabajo, o si te aparecen cuando acaricias al gato o al perro de tu vecino o amigo, o cuando paseas por el campo, etc.).
  • Observa con detenimiento cuándo te ocurren principalmente (si es en alguna estación del año en concreto, o si es cuando practicas tus deportes-aficiones, etc.)
  • Observa también los antecedentes familiares de alergia.
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Antihistamínico
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Antihistamínico
¿Qué es un antihistamínico? Los antihistamínicos son un grupo de medicamentos que sirven para tratar y aliviar los síntomas de la alergia , que tienen en común la característica de inhibir los efectos de la histamina, uniéndose a los receptores H1 para no producir síntomas en la piel y la mucosa respiratoria como picor, ronchas, estornudos, lagrimeo y mucosidad. Los antihistamínicos se clasifican, desde el punto de vista clínico, en fármacos de primera generación o clásicos y de segunda generación o no sedantes . Los antihistamínicos de primera generación, penetran en el sistema nervioso central , siendo poco selectivos en sus acciones, causando somnolencia, sedación, aumento del apetito, visión borrosa, retención de orina, inhibición de vómito y mareos . Se transforman en el hígado rápidamente en metabolitos inactivos, por lo cual, es necesario ingerirlos varias veces al día. Los antihistamínicos de segunda generación actúan de forma más selectiva sobre los receptores H1, penetrando de menor manera en el sistema nervioso central, por lo cual, produce menos somnolencia y no afectan a la conducción, ni al rendimiento laboral. Además, también presenta menos interacciones medicamentosas. Presentan posología única diaria en fase aguda y crónica. ¿Para qué enfermedades se usa? Los antihistamínicos, en general, se usan en el tratamiento de todas las enfermedades causadas por el aumento de histamina , como pueden ser: Rinitis alérgica o estacional Conjuntivitis Enfermedades dermatológicas Angioedema Dermatitis atópica Asma bronquial Fiebre del heno Alergias medicamentosas y alimentarias Broncoespasmo producido por otras causas Efectos secundarios de un antihistamínico Los antihistamínicos de primera generación tienen mayores efectos secundarios a nivel del sistema nervioso central, como somnolencia, dificultad para la concentración, mareos, vértigo, alteraciones en la coordinación, reflejos y desplazamientos voluntarios. En general, los de primera y segunda generación, pueden producir taquicardias , alteración en el ritmo cardiaco, hipotensión ortostática, ansiedad, exacerbación glaucoma, retención urinaria, resequedad de la boca, visión borrosa y, en raras ocasiones, dolor torácico y convulsiones. Antihistamínicos de primera generación, como el dimenhidrinato, se han utilizado por su efecto antiemético en el primer trimestre del embarazo, sin un aumento significativo del riesgo fetal; igualmente, a partir del segundo trimestre, puede indicarse por cortos periodos, previa autorización por el médico de cabecera, antihistamínicos de segunda generación . Es importante, si se está embarazada, no auto medicarse y acudir al médico antes de tomar cualquier medicamento. La mayoría de los antihistamínicos de segunda generación se excretan el 1% de la dosis administrada a la madre por la leche materna, por lo que son medicamentos seguros en el periodo de lactancia, ya que no aumentan el riesgo de los efectos adversos sobre los lactantes. Igualmente, es importante antes de tomar cualquier medicamento, primero acudir al médico. ¿Con qué medicamentos pueden tener interacciones los antihistamínicos? Los antihistamínicos son metabolizados en el hígado , puede tener interacciones con gran cantidad de fármacos, como son: Antibióticos: eritromicina, claritromicina, azitromicina Antifúngicos: fluconazol Antihistamínicos H2 como cimetidina y ranitidina Antidepresivos como fluoxetina, sertralina y paroxetina Antirretrovirrales usados en el tratamiento para combatir el SIDA Es importante, dentro de las interacciones de los antihistamínicos, los efectos cardiacos que producen prolongación del intervalo QT en el electrocardiograma cuando son combinados con los siguientes medicamentos : Antiarrítmicos como la quinidina Antiparasitarios y antipalúdicos como la irvermectina Antieméticos como el primperam Neurolépticos y psicotrópicos Formas de administración de los antihistamínicos Los antihistamínicos se pueden administrar por vía oral en forma de comprimidos/cápsulas, tabletas masticables y jarabes. Los antihistamínicos de primera generación, también se encuentran en ampollas que se pueden colocar por vía endovenosa o intramuscular. Preguntas frecuentes ¿Los antihistamínicos son tratamiento agudo o crónico? En general, los antihistamínicos son tratamientos que persiguen contrarrestar los síntomas de enfermedades agudas como enrojecimiento de la piel, broncoespasmo y lagrimeo, entre otros; no curan la enfermedad. Sin embargo, existen muchas enfermedades alérgicas de carácter estacional, las cuales son persistentes, que se benefician del uso continuo de estos medicamentos por sus propiedades antiinflamatorias. ¿Todos los antihistamínicos me hacen aumentar de peso? Los antihistamínicos de primera generación, por su acción sobre el sistema nervioso central en los receptores H1, así como a través de la inhibición de otros receptores como serotonina, aumentan el apetito . Este efecto secundario desapareció con los de segunda generación. ¿Cuáles son los antihistamínicos más usados? Primera generación : difenhidramina, dimenhidrinato, clorfeniramina, dexclorfeniramina, ketotifeno, azatadina y ciproheptadina. Segunda generación : bilastina, cetirizina, desloratadina, ebastina, loratadina, levocetirizina, fexofenadina, y mizolastina. ¿Es igual la dosis de niños y adultos? La dosis pediátrica debe calcularse según los kilogramos de peso del paciente , en cambio, la dosis de adulto no. Aunque comparten la similitud en relación a los intervalos de horarios en la toma de medicamentos. Si usted o alguien de su familia necesita estos medicamentos, debe acudir al médico de cabecera, quien indicará el antihistamínico que más le conviene en la dosis exacta.
Dexclorfeniramina
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¿Qué es la dexclorfeniramina ? La dexclorfeniramina es un fármaco antialérgico de la familia de los antihistamínicos H1, funciona disminuyendo los efectos de la histamina, que es la sustancia que da lugar a la reacción alérgica. Es un potente antihistamínico, en especial, en reacciones alérgicas cutáneas, ya que produce una vasoconstricción que disminuye el enrojecimiento y la inflamación de la piel. ¿Para qué enfermedades se usa? La dexclorfeniramina se usa en enfermedades alérgicas como rinitis alérgica , conjuntivitis alérgica, pero tiene un campo de acción muy importante en la reacciones alérgicas generalizada, en la urticaria, en picaduras de insectos, en la dermatitis atópica, en las dermatitis de contacto y en los casos de angioedema . En la urticaria y el angioedema se usa porque su rapidez de acción hace revertir el proceso muy rápidamente descendiendo el picor de forma muy importante. Efectos secundarios de la dexclorfeniramina Los efectos secundarios de la dexclorfeniramina suelen ser leves y desaparecen cuando se abandona el fármaco . Es un fármaco que produce sedación por el paso de la barrera hematoencefálica, también produce en algunos pacientes un efecto paradójico de excitación. Los niños y los ancianos son más sensibles a los efectos secundarios de este fármaco. Los efectos secundarios gastrointestinales más frecuentes son náuseas, vómitos, diarrea, estreñimiento, sequedad de boca, dolor gástrico y anorexia, estos efectos disminuyen si el fármaco se ingiere con alimento. Efectos secundarios neurológicos , el más frecuente es la somnolencia, otros más graves son ataxia, desorientación, miastenia, vértigo, cefalea y excitabilidad. Efectos otológicos , puede producir tinnitus. Efectos genitourinarios , puede dar lugar a retención de orina e impotencia sexual. Efectos secundarios hematológicos, anemia hemolítica, pancitopenia y descenso de los glóbulos blancos. Efectos secundarios oculares, puede producir aumento de la tensión intra ocular, visión borrosa y diplopía. Efectos secundarios en la piel, puede haber reacciones de fototoxicidad si se produce una exposición intensa al sol.  La dexclorfeniramina no tiene estudios de su uso durante el embarazo, aunque se ha usado en cierto número de embarazos sin que se haya demostrado alteraciones sobre el feto. En niños prematuros puede originar lesiones oculares con mayor frecuencia si el fármaco se usa las dos semanas previas al parto prematuro, no es recomendable su uso si puede evitarse. La dexclorfeniramina no debe usarse durante la lactancia , por riesgo de secreción a través de la leche y de síndrome anticolinérgico, además de inhibir la secreción láctea, no debe, por tanto, usarse durante la lactancia. Interacción de la dexclorfeniramina con otros fármacos La dexclorfeniramina aumenta el efecto de la fenitoína , por lo que puede dar lugar a una mayor somnolencia, además de ataxia y nistagmus. En el uso concomitante con vacunas del polen aumenta la tolerancia a las mismas. La dexclorfeniramina no debe tomarse con consumo de alcohol, ya que el efecto de somnolencia puede ser muy intenso . Formas de uso de la dexclorfeniramina La dexclorfeniramina se usa en forma oral o inyectable . Los comprimidos orales son de 2 mg o de 6 mg. Siempre se debe usar la dosis menor para conseguir el efecto deseado . La forma inyectable se usa en reacciones muy importantes en las que no se puede usar la vía oral. Preguntas frecuentes ¿Se puede usar la dexclorfeniramina en niños? La dexclorfeniramina no debe usarse en niños menores de 12 años , esto se debe a la mayor frecuencia de efectos secundarios no deseados en ellos, en especial el efecto paradójico de irritabilidad y ataxia. En niños mayores de 12 años se pueden usar los comprimidos de 2 mg, no las dosis más altas. Es preferible usar otros antihistamínicos en niños siempre que sea posible. ¿Por qué es el fármaco que se inicia en las urticarias? La dexclorfeniramina es un fármaco que actúa de forma muy rápida, esto hace que calme muy rápidamente el picor, actúa bajando la vasodilatación y la inflamación asociada al proceso. ¿Produce mucho sueño la dexclorfeniramina? La dexclorfeniramina es un fármaco que pasa la barrera hematoencefálica , es decir, tiene una gran acción a nivel cerebral, dando lugar en muchos casos a una somnolencia bastante fuerte, siendo especialmente sensibles los niños y los ancianos a esta circunstancia. Hay pacientes que sufren un efecto paradójico dando lugar no a somnolencia si no a un efecto de irritabilidad muy importante. ¿Tengo que tener alguna precaución especial si conduzco y tomó dexclorfeniramina? Los pacientes que están en tratamiento con dexclorfeniramina deben abstenerse de conducir y de manejar maquinaria peligrosa. Si en el puesto de trabajo se realiza este tipo de actividades, es importante que se le indique al médico, quien deberá decidir si  mantener esta medicación o usar otra en su lugar.  ¿Todas las personas tienen los mismos efectos secundarios por la dexclorfeniramina? No, todos los efectos secundarios no se presentan en todos los pacientes. Son especialmente sensibles a sufrir efectos secundarios y estos son más severos en pacientes ancianos y niños.
Prometazina
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Prometazina
¿Qué es la prometazina? La prometazina es un fármaco antihistamínico, actúa como antialérgico al frenar la acción de la histamina, produce una vasoconstricción y disminuye la permeabilidad vascular, reduciendo el enrojecimiento ocular, la congestión nasal y, ligeramente, el prurito de la piel. También tiene un ligero efecto broncodilatador . ¿Para qué enfermedades se usa? La prometazina se usa para enfermedades de origen alérgico como angioedema, conjuntivitis alérgica, rinitis alérgica estacional, rinitis alérgica perenne y urticaria. Por su acción a nivel central, se administra por náuseas, vómitos, mareos y en procesos de cinetosis (mareos en medios de transporte). Efectos secundarios de la prometazina Los efectos secundarios de la prometazina suelen ser leves y más frecuentes en los primeros días de tratamiento, y en niños y ancianos. Efectos secundarios digestivos: entre ellos, sequedad de boca, náuseas, vómitos diarrea, dolor epigástrico, anorexia y estreñimiento. A nivel hepático pueden producir ictericia que suele ser pasajera. En casos de tratamientos más largos puede dar lugar a ictericia colestásica. Efectos secundarios en el sistema nervioso central: el más común es la somnolencia, puede ocasionar vértigo, alteración en el equilibrio, cefalea, confusión, alteración en la concentración, ataxia y, como efectos raros, puede provocar insomnio, nerviosismo, excitabilidad e irritabilidad, estos últimos efectos son más frecuentes en niños. Efectos secundarios cardiovasculares: como taquicardia, palpitaciones, arritmias cardíacas, extrasístoles, bloqueo cardíaco y, más raramente, se producen alteraciones en la tensión arterial en forma de hipotensión o hipertensión. Efectos secundarios respiratorios: puede aumentar la viscosidad del moco pulmonar dando lugar a una cierta dificultad respiratoria. Efectos secundarios a nivel ocular, pueden dar lugar a glaucoma, visión borrosa y diplopía. Efectos secundarios hematológicos: anemia, leucopenia y trombocitopenia, en especial, cuando hay dosis altas. Efectos secundarios en la piel: puede producir una reacción de fotosensibilidad ante la exposición solar intensa, dermatitis y erupciones exantemáticas. La prometazina no debe usarse en el embarazo , salvo que no haya otra alternativa terapéutica. La prometazina no debe usarse durante la lactancia y se debe suspender la misma si no hay otra alternativa terapéutica. Está desaconsejado el uso de la prometazina si se va a conducir o se manejan máquinas peligrosas . Interacción de la prometazina con otros fármacos La prometazina no debe ingerirse con alcohol , ya que puede dar lugar a un aumento de los efectos sobre el sistema nervioso central, originando una descoordinación psicomotriz. No debe usarse junto con fármacos que produzcan una acción sobre el sistema nervioso central como el fentanilo o las benzodiazepinas, ya que pueden aumentar el riesgo de descoordinación y somnolencia, así como el efecto de depresión respiratoria de estas últimas. Formas de uso de la prometazina La forma de uso más frecuente es como componente de jarabes para tratar los síntomas alérgicos. En casos excepcionales pueden usarse de forma intramuscular, aunque esta forma clínica está prácticamente en desuso. Preguntas frecuentes ¿Es un fármaco que se puede usar en niños? La prometazina es un fármaco que se puede administrar en niños mayores de 2 años , nunca en menores de esta edad, por el riesgo mayor de efectos secundarios. Las dosis en niños son menores que en adultos y se calculan en función de la edad del paciente. En niños mayores de 16 años las dosis son similares a las de los adultos. ¿Tiene alguna precaución de uso especial la prometazina? La prometazina no debe usarse en niños menores de dos años, ni en ancianos. En estas personas, los efectos secundarios son más frecuentes, debe evitarse el consumo de alcohol junto con este fármaco, y hay que tener precaución en la conducción de vehículos a motor y máquinas peligrosas, ya que puede alterar la concentración y aumentar la somnolencia, alterando los reflejos en la conducción. Estoy tomando benzodiazepinas, ¿puedo tomar este fármaco? Si se está tomando cualquier benzodiazepina o fármacos ansiolíticos, no se debe tomar la prometazina al mismo tiempo. Su uso conjunto puede dar lugar a un aumento de los efectos sobre el sistema nervioso central , provocando alteraciones en la concentración y aumentando de somnolencia, incluso llegando a producir una depresión respiratoria. ¿Puede usar cualquier persona este fármaco? Es un fármaco que no debe usarse en personas con insuficiencia renal o insuficiencia hepática, ni en aquellas personas que presentan glaucoma, problemas de obstrucción de orina u obstrucción intestinal, arritmia cardiaca, miastenia grave o úlcera péptica, ya que, en estos casos, el efecto de este fármaco puede producir un agravamiento de los síntomas de estas enfermedades. Los pacientes que presentan asma tampoco deben usarlo, ya que puede originar un aumento de la viscosidad del moco pulmonar y producir un proceso de broncoespasmo .
¿Qué Hacer Para Prevenir La Alergia?
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¿Qué Hacer Para Prevenir La Alergia?
¿Te ves afectado/a por las molestias de la alergia ? Aquí te damos unos cuantos consejos para que sepas cómo prevenirlas. La prevención en Medicina se refiere a todas aquellas medidas o tratamientos a seguir antes de desarrollar unos síntomas , con la finalidad de evitar que éstos aparezcan. ¡IMPORTANTE! Para prevenir la aparición de los síntomas de alergia lo más importante es evitar el contacto con el alérgeno (sustancia que desencadena la reacción exagerada del sistema inmunitario) en la medida de lo posible, aspecto que no siempre es fácil de cumplir. Consejos de prevención de alergia al polen Evita pasear por lugares como jardines, parques, bosques… Utiliza mascarillas o gafas para protegerte del polen ambiental. Ten tendencia a cerrar las ventanas de casa. No tengas en casa plantas que puedan generar ese tipo de polen. Tiende la ropa a secar dentro de casa. Realiza una ducha al final del día y cámbiate de ropa para liberarte de los restos de polen que puedan haber permanecido adheridos a tu cuerpo. Consejos de prevención de alergia alimentaria Estamos hablando sobre todo de marisco, frutos secos, chocolate, pescado, frutas, huevos… Evita el consumo de dicho alimento. Lee atentamente las etiquetas de los productos envasados y/o procesados para poder identificar si llevan camuflado el alimento que no puedes tomar. Cuando acudas a comer fuera de casa avisa siempre al anfitrión de la comida o al restaurante cuáles son los alimentos que no puedes tomar. En los restaurantes, pregunta siempre por los ingredientes de las salsas y preparaciones de difícil identificación a simple vista. Consejos de prevención de alergia a pelo de animales No tengas mascotas en casa. No acaricies las mascotas (perros, gatos, etc.) de otras personas. Cuando visites a alguien que tiene mascota en su domicilio, pide que aspiren la casa antes de tu llegada y evita permanecer en la misma habitación que ella. Si has estado en contacto con una mascota, al llegar a casa dúchate y cámbiate de ropa para liberarte de los pelos o caspa que puedan haber quedado adheridos a tu cuerpo. Consejos de prevención de alergia a los ácaros del polvo Evita acudir a lugares donde sepas que habrá mucho polvo . Decora tu casa de la forma más liviana posible: con pocos muebles y evita acumular en las estanterías y paredes toda clase de figuritas, cuadros o peluches, entre otros ejemplos. Ventila la casa de forma frecuente. Mantén los libros/ juguetes ordenados en cajas, baúles o vitrinas, de la misma manera que mantén la ropa guardada en los armarios. Las almohadas y colchones deben estar fabricados con materiales sintéticos . También puedes usar fundas anti-ácaros para ellos. Lava la ropa de cama con frecuencia y con agua caliente. Limpia tu casa utilizando una mascarilla. No pongas moqueta en tu casa. Son mejores los suelos de cerámica. De la misma manera, no son adecuadas las alfombras peludas, las grandes cortinas o las sillas tapizadas, etc… Consejos de prevención de alergia a picaduras de insecto (mosquitos, abejas…) En primavera y verano procura permanecer en las estancias, no al aire libre. Evita jardines y piscinas rodeadas de vegetación. No tengas plantas en tu domicilio porque atraerán a los insectos. Coloca mosquiteras en las ventanas de tu casa. No te vistas con ropas de vistosos colores y no utilices perfumes intensos, si vas a pasear por la calle. Consejos de prevención de alergia cutánea Conviértete en un fanático de aplicarte crema hidratante sobre la piel con frecuencia. Evita la exposición al sol y utiliza cremas con FPS (factor de protección solar). No te expongas a cambios bruscos de temperatura y/o humedad. El sudor puede agravar los síntomas. Utiliza ropa confeccionada con fibras naturales como el algodón. Evita la lana y las fibras sintéticas. La ducha debe ser rápida y con geles suaves. No te frotes ni te rasques la piel. Beneficios de la prevención No padecer molestias, redundando eso en una mejor calidad de vida del paciente. Menor necesidad de tomar medicación. Menor necesidad de acudir al médico y/o realizar visitas al hospital. Menor riesgo de padecer cuadros graves de alergia que puedan ser, incluso, potencialmente mortales . Inconvenientes de la prevención Puede suponer imponerse restricciones en la alimentación. Necesidad de adaptar o cambiar algunos hábitos de vida adquiridos. Mayor coste económico de nuestro día a día. Mayor dedicación de tu tiempo libre para asegurar la adecuación de tu entorno. Recomendaciones para identificar un posible alérgeno que nos cause alergia Fíjate en los siguientes detalles: Observa con detenimiento las condiciones ambientales que te rodean cuando padeces síntomas (si te ocurren siempre cuando estás en la vivienda o cuando te encuentras en el trabajo, o si te aparecen cuando acaricias al gato o al perro de tu vecino o amigo, o cuando paseas por el campo, etc.). Observa con detenimiento cuándo te ocurren principalmente (si es en alguna estación del año en concreto, o si es cuando practicas tus deportes-aficiones, etc.) Observa también los antecedentes familiares de alergia.
Betametasona
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Betametasona
¿Qué es la betametasona ? La betametasona es un fármaco glucocorticoide sintético de acción prolongada que actúa como inmunosupresor y antiinflamatorio. ¿Para qué enfermedades se usa? La betametasona es un fármaco ampliamente usado para diferentes enfermedades: Enfermedades reumáticas como las artritis reumatoide, sinovitis, bursitis, miositis, artritis gotosa, artritis psoriásica, lumbalgias, ciatalgias, tortícolis y ganglion. Enfermedades del colágeno como lupus eritematoso sistémico, esclerosis sistémica, dermatomiositis. Enfermedades de origen alérgico como asma, rinitis alérgica estacional, rinitis perenne, dermatitis de contacto, dermatitis alérgicas y reacciones de hipersensibilidad a fármacos y picaduras de insectos. Enfermedades de la piel como erupciones liqueniformes, psoriasis, liquen plano, lupus eritematoso sistémico, alopecia areata, queloide. Enfermedades del pie como bursitis y espolón calcáneo, metatarsalgias.  En las amenazas de partos prematuros se usa para dar lugar a la maduración pulmonar del feto por si el parto se presenta sin poder pararlo antes de tiempo, previniendo el distrés respiratorio del recién nacido. Enfermedades neoplásicas como tratamiento paliativo y coadyuvantes a los quimioterápicos en casos de leucemias, linfomas en adultos y, en niños, en leucemia linfoide aguda y leucemia  mieloide aguda Efectos secundarios de la betametasona Los efectos secundarios de la betametasona están en relación, sobre todo, con el uso a largo plazo, siendo menos frecuentes cuando se usan por corto espacio de tiempo, aunque se usen a dosis más elevadas. Efectos cardiovasculares , se encuentran, entre ellos, la trombosis y tromboflebitis, arritmias cardiacas, hipertensión arterial o empeoramiento de la misma. Efectos dermatológicos, puede dar lugar a atrofia dermatológica, estrías, vitíligo, hiperpigmentación, infección en la piel, hirsutismo, eritema facial, cicatrización de las heridas. Puede producir paniculitis, necrolisis epidérmica y síndrome de Stevens Johnson , estos últimos con una susceptibilidad de la persona por causas no bien conocidas, erupciones, exantemas, dermatitis de contacto. Efectos endocrinológicos , son unos de los más importantes, la hiperglucemia que puede dar lugar a la aparición de una diabetes no conocida previamente o al mal control de la misma, síndrome de Cushing, aumento de peso, amenorrea y trastornos del ciclo menstrual y alteraciones en el desarrollo con disminución del crecimiento en  niños. Efectos secundarios en los electrolitos pudiendo producir disminución del potasio, del calcio y alcalosis metabólica. Efectos gastrointestinales frecuentes son náuseas, vómitos, aumento del apetito, dolor abdominal, pancreatitis, gastritis y esofagitis que pueden dar lugar a úlceras gástricas y hemorragias digestivas. Al bajar la inmunidad, puede ocasionar la aparición de infecciones y reactivación de infecciones como tuberculosis . Efectos osteomusculares , como osteoporosis, fracturas óseas, miopatías, miastenia, daños en los tendones como tenosinovitis y ruptura tendinosas, con mayor frecuencia del tendón de aquiles. Osteonecrosis, en especial, en cabeza de fémur y húmero. Efectos en el sistema nervioso central como euforia, cefalea, vértigo, insomnio, nerviosismo, parestesias, neuritis, alteración en el humor, psicosis e hipertensión intracraneal. En el embarazo no es recomendable su uso, salvo en el caso de amenaza de parto prematuro entre la 24 y 36 semanas de embarazo, que se usa para evitar el distress respiratorio del recién nacido prematuro, al estimular la maduración pulmonar del feto. La betametasona se excreta por la leche materna y puede afectar al lactante , se recomienda que se usen otros glucocorticoides que no se excreten por la leche. Interacción con otros fármacos de la betametasona El uso de betametasona conjuntamente con las vacunas de virus atenuados de sarampión, rubéola, de bacterias como la salmonella, produce una disminución de la inmunidad de las vacunas. No se debe usar junto con fármacos antiinflamatorios , ni aspirina, por el mayor riesgo de hemorragias gastrointestinales al usar ambos fármacos. El uso junto con adenosina puede potenciar la toxicidad cardiaca de esta última. El uso de betametasona junto con aldocumar puede dar lugar a alteración en el tiempo hemorrágico, causando un mayor riesgo de hemorragias. El uso concomitante con antibióticos como la eritromicina aumenta el efecto de los glucocorticoides. El uso con salbutamol puede dar lugar a un mayor número de arritmias cardiacas. Formas de uso de la betametasona La betametasona se encuentra en ampollas ya sea para su uso intramuscular como intravenoso, existe dentro del uso intramuscular una forma depot, esto quiere decir que permanece más tiempo, no siendo necesario su uso diario si no que se puede espaciar el tiempo permaneciendo hasta 72 horas en el organismo. Preguntas frecuentes ¿Cuánto tiempo se puede usar la betametasona seguida? Se puede decir que no hay un tiempo límite para el uso de la betametasona, pero este será el mínimo posible, y con la dosis mínima, que permita el control de los síntomas en enfermedades reumáticas. Cuando se consigue bajar la inflamación y, por tanto, el dolor, se procede a descender la dosis, de forma paulatina, hasta suspenderla totalmente. En situaciones como el asma , se darán dosis de duración corta para controlar los posibles efectos secundarios de la betametasona. La mayoría de los efectos secundarios de la betametasona se deben al uso continuado del fármaco durante largos periodos de tiempo. ¿Se puede usar la betametasona en niños? La betametasona puede usarse en niños, pero en ellos se usa principalmente como parte del tratamiento de leucemias y linfomas. El uso para otras enfermedades en niños es poco frecuente, ya que puede producir alteración del crecimiento. ¿Es más peligrosa la betametasona en niños o en adultos? La betametasona produce efectos secundarios tanto en niños como en adultos, pero en los primeros, además de efectos secundarios similares a los adultos, puede dar lugar a alteraciones en el crecimiento , es por ello que no suele usarse más que en circunstancias muy especiales como el tratamiento de las leucemias.
Reacción Alérgica, Conducta a Seguir
Artículo especializado
Reacción Alérgica, Conducta a Seguir
Una reacción alérgica es una respuesta por hipersensibilidad ante la exposición a determinadas sustancias ( alérgenos ) por desencadenar una respuesta inmunitaria tras entrar en contacto con la persona susceptible por cualquier vía: cutánea, conjuntiva, respiratoria, digestiva…. El contacto puede ser por inhalación, por ingesta, por fricción, por inyección… Cómo se manifiesta Es frecuente que ante la primera exposición al alergeno sólo se produzca una reacción leve que puede, incluso, pasar desapercibida, aunque la persona queda sensibilizada ante dicho alergeno. Por ello, es tras la segunda exposición cuando suelen manifestarse los síntomas floridos. Las reacciones alérgicas son muy frecuentes en la práctica médica. La respuesta inmunitaria que se desencadena ante el alergeno aparece poco después de la exposición (e incluso unas horas más tarde). La reacción alérgica puede ser local (como la picadura de un insecto o la fricción con una planta) o generalizada (ante la ingesta de un fármaco). Asimismo, podemos encontrarnos diferentes grados de gravedad, siendo en su mayoría de carácter leve, aunque no podemos desestimar las reacciones alérgicas graves por ser potencialmente mortales. La forma más grave recibe el nombre de anafilaxia o shock anafiláctico. Llamamos anafilaxia a la reacción de hipersensibilidad sistémica o generalizada, de carácter grave y potencialmente mortal que suele aparecer de forma inmediata tras la exposición. Es una reacción aguda que puede presentar diferentes síntomas y progresar rápidamente a una obstrucción de vía aérea u otra situación fatal. Precisa atención médica inmediata. Alérgenos más frecuentes          Los alérgenos más frecuentes son el polen (platanero, olivo, gramíneas, parietaria..), los hongos ambientales , los ácaros de polvo, los epitelios de algunos animales (perros, gatos, caballos y roedores), determinados alimentos (fresas, melocotón kiwi, marisco, leche, trigo, frutos secos…), fármacos (antiinflamatorios y penicilina) y el veneno de insectos (abejas o avispas). Las reacciones de hipersensibilidad más frecuentes son las tópicas por contacto o picadura y las farmacológicas.          Las reacciones a fármacos constituyen el tercer motivo de consulta en los servicios de alergología. Los antiinflamatorios no esteroideos y los antibióticos betalactámicos (derivados penicilínicos) son los agentes causales más frecuentes en nuestro medio. Son dosis-independiente (cuanta más alta la dosis ingerida, más efecto), aunque la reacción suele aparecer cuando el individuo toma un fármaco a una dosis convencional perfectamente tolerada por el resto de la población. En este aspecto es importante asegurarnos de que la alergia que presenta es secundaria al fármaco ingerido por diferentes motivos. En primer lugar, para el paciente que es etiquetado de alérgico a un determinado fármaco ello le supone la renuncia a un grupo terapéutico de fármacos para el resto de su vida. En segundo lugar, ante la aparición de un cuadro alérgico relevante, es recomendable que la persona se someta a pruebas de alergia para confirmar su hipersensibilidad. La confirmación de una alergia a un fármaco implica un condicionante importante en la prescripción médica futura del paciente.          Otro tipo de alergia sería la atopia, término que se refiere al estado de hipersensibilidad anormal de ciertos individuos ante una cierta exposición a sustancias perfectamente toleradas por el resto de la población. Existe predisposición familiar y se asocia a niveles elevados de Inmunoglobulina E (IgE) en sangre. Se puede manifestar con diferentes síntomas: eccema, disnea, tos irritativa, lagrimeo nasal u ocular, picor nasal u ocular… La tríada atópica incluye la dermatitis atópica , el asma bronquial alérgico, y la rinitis alérgica. Cómo prevenir y tratar Es evidente que la mejor manera de evitar la aparición de una crisis alérgica es evitando la exposición al alergeno, pero en ocasiones no resulta factible por lo que debemos buscar alternativas médicas para minimizar o bloquear la respuesta alérgica. Para ello disponemos de un tratamiento sintomático o antihistamínico (se administra vía oral, tópica, intramuscular o endovenosa) y de un tratamiento inmunológico (mediante la administración de vacunas específicas). Asimismo, para aquellos casos que lo precisen emplearemos otros fármacos específicos como pueden ser los broncodilatadores en los pacientes con asma alérgica. Adaptándonos a la forma arbitraria de presentación de los episodios alérgicos distinguiremos diferentes patrones clínicos: alergia crónica, alergia estacional y alergia aguda intermitente. Aquellos individuos que presentan episodios puntuales (alergia intermitente) son tratados de forma sintomática sólo cuando presentan una crisis. En casos de periodos largos sintomáticos (sobre todo en primavera y otoño) haremos un tratamiento estacional. Para aquellos pacientes sintomáticos durante todo el año incrementaremos el arsenal terapéutico enfocándolo hacia la inmunoterapia con vacunas, antihistamínicos y evitación de la exposición al alergeno. Por supuesto ante la aparición de una anafilaxia hablamos de una emergencia médica en la que debe administrarse medicación endovenosa o parenteral inmediata y en la que no dudaremos en solicitar atención médica urgente.
Qué Debes Saber Sobre la Alergia
Artículo especializado
Qué Debes Saber Sobre la Alergia
Con la llegada de la primavera, aparece a nuestro alrededor la dichosa alergia. ¿Qué debes saber sobre ella? Por el aumento previsible de casos a medio o largo plazo, es de esperar un incremento en la demanda sanitaria en un futuro por estos procesos, con el consiguiente impacto sobre la salud pública y los recursos sanitarios necesarios y/o disponibles. Su abordaje incumbe a numerosos estratos de la sociedad, desde los hogares y las escuelas, hasta las empresas. ¿Qué es? La alergia es una respuesta exagerada (reacción de hipersensibilidad) del sistema defensivo (sistema inmunitario) del ser humano, que identifica como nocivas determinadas sustancias inocuas (como pueden ser los pólenes de algunas plantas, los ácaros del polvo doméstico…), habitualmente toleradas por la mayoría de las personas. Esta respuesta inapropiada y equivocada, en lugar de ser beneficiosa, es claramente perjudicial para el paciente y produce una serie de alteraciones inflamatorias de la piel y de las mucosas, que originan los diferentes signos y síntomas de las enfermedades alérgicas. Por qué se produce Existen unos factores predisponentes genéticos en la persona que padece alergia y unos factores ambientales desencadenantes (denominados alergenos). Los antecedentes familiares son muy importantes. Pero es conveniente destacar que “no se nace alérgico”, se tiene sólo una predisposición genética a serlo y, si concurren determinadas circunstancias, se puede llegar a convertirse en alérgico. TIPOS DE ALÉRGENOS Existen numerosos tipos diferentes de alérgenos: Inhalados o aeroalergenos (pólenes, ácaros, pelo de animales…). Alimentarios (proteínas de la leche de vaca, huevo, frutas, gluten, frutos secos…). Fármacos (antibióticos, antiinflamatorios, anestésicos…). De contacto (níquel, cromo, perfumes, tintes de cabello…). Ocupacionales o laborales (látex, harina de trigo…). Veneno de insectos (abejas, avispas…) Todas estas sustancias pueden sensibilizar a la persona predispuesta , de modo que su sistema inmunitario produzca una serie de anticuerpos, habitualmente del tipo denominado “Inmunoglobulina E (IgE)” contra estos alergenos. El aumento de la temperatura, con inviernos más suaves, el “efecto invernadero” y la mayor contaminación atmosférica están provocando variaciones al alza en las concentraciones atmosféricas de pólenes, y el número de insectos y de hongos asociados a enfermedades alérgicas, por lo que es plausible que el número e intensidad de los casos de alergia se incrementen en el futuro. Existe también la llamada “ teoría de la higiene ”, que describe que nuestros hijos viven en ambientes limpios, se bañan con mucha frecuencia y están vacunados de numerosas enfermedades (¡afortunadamente!). Además, están sometidos al uso masivo de antibióticos (no siempre indicados) y están libres de enfermedades parasitarias. Todo ello favorece que el sistema inmunitario “se equivoque” de enemigos, puesto que no halla bacterias o parásitos contra los que combatir, y se oriente a sustancias, en principio, inocuas. Por tanto, esta teoría postula que las alergias serían el tributo exigido por el desarrollo sociosanitario. Frecuencia Se estima que entre el 30% y el 40% de la población mundial se encuentra afectada por alguna alergia. En España, las cifras son similares: una de cada cuatro personas la padece. Se ha calculado que, si uno de los progenitores es alérgico, la probabilidad de que un niño padezca alergia es aproximadamente del 50% y, si ambos progenitores son alérgicos, la probabilidad se acerca, entonces, al 70%. Signos y síntomas Estas enfermedades combinan su carácter crónico con la aparición de exacerbaciones o brotes agudos. Los cuadros clínicos más frecuentes son los siguientes: Rinitis alérgica: la más frecuente. Produce estornudos, secreción nasal acuosa, picor de nariz y congestión nasal. Puede clasificarse en función de su severidad en leve, moderada o grave, y también en función de sus manifestaciones en intermitente o persistente. Conjuntivitis alérgica: cursa con enrojecimiento conjuntival, lagrimeo y picor ocular. Asma alérgico: el asma produce tos, dificultad respiratoria (disnea) y ruidos inspiratorios y espiratorios torácicos (sibilancias). Se clasifica igual que la rinitis alérgica. Urticaria y angioedema: se caracteriza por la aparición de ronchas (habones) que suelen picar (prurito), durar menos de 24 horas, aunque pueden ir apareciendo nuevas lesiones. Cuando afecta a las partes más profundas de la piel y aparecen hinchazones, sobre todo en labios y párpados, hablamos de angioedema. La urticaria-angioedema puede ser de curso agudo (días), subagudo o crónico (duración superior a seis semanas). Dermatitis atópica o eccema atópico: afecta habitualmente a los lactantes, pero también a jóvenes y adultos. La sequedad cutánea es su característica principal, que provoca picor (prurito) intenso e induce al rascado que, a su vez, provoca lesiones inflamatorias con enrojecimiento y descamación (eccema). Puede ser calificada de leve, moderada o grave, en función de la extensión e intensidad de las lesiones cutáneas. Dermatitis alérgica de contacto. Alergia alimentaria: las manifestaciones clínicas más frecuentes son picor o hinchazón de labios y boca y, en ocasiones, náuseas, vómitos y/o dolor abdominal o dermatitis atópica o urticaria. Los casos más graves pueden producir anafilaxia. Anafilaxia: es la forma clínica más grave. Es una reacción de hipersensibilidad de instauración rápida, generalizada o sistémica y que amenaza la vida. Presenta síntomas a nivel cutáneo (enrojecimiento, prurito, urticaria y/o angioedema), o a nivel de otros órganos, digestivo (náuseas, vómitos, dolor abdominal, diarrea), respiratorio (rinitis, asma), cardiovascular (hipotensión, taquicardia) o neurológico (mareo e incluso pérdida de conocimiento). Puede ser mortal. En edades pediátricas los cuadros alérgicos acarrean absentismo escolar y en edades adultas, absentismo laboral. Los cuadros clínicos mal controlados provocan, además, alteraciones en el descanso nocturno, pérdida de la capacidad de concentración y, en definitiva, pérdida de calidad de vida tanto en su ámbito físico, como psíquico o social. Diagnóstico El médico de atención primaria es el primero en atender al paciente alérgico. El especialista en alergología aporta la visión integral de los distintos procesos que presenta el enfermo. No obstante, el manejo incluye un equipo multidisciplinar que incluye a otorrinolaringólogos, neumólogos, dermatólogos, inmunólogos, intensivistas, internistas… El alergólogo dispone de una serie de pruebas ‘in vivo’ (pruebas cutáneas y de exposición o provocación) e in vitro (analíticas de laboratorio), en las que se analiza la Inmunoglobulina E total (IgE) y las IgE específicas frente a determinados alérgenos inhalados, alimentarios, medicamentosos, parasitarios u ocupacionales. En la actualidad, el diagnóstico molecular permite realizar diagnósticos más exactos en Alergología. Con él puede obtenerse el perfil real de sensibilización específico del paciente y plantear así el mejor tratamiento personalizado. Tratamiento En el momento actual, la vacunación antialérgica (o inmunoterapia específica) se ratifica como el tratamiento más eficiente con que combatir y prevenir ciertas enfermedades alérgicas, con capacidad de mejorar los síntomas, detener su progresión y prevenir el desarrollo de nuevas sensibilizaciones. Los alérgicos a hongos y/o ácaros deben evitar la utilización de humidificadores y deben ventilar y limpiar con frecuencia la casa, así como evitar vivir con objetos que acumulen polvo (moquetas, alfombras, cortinas…). Los alérgicos no deben fumar ni tampoco se debe fumar en su presencia (fumadores pasivos). El alergólogo recomendará el tratamiento más adecuado para cada paciente. El tratamiento integral incluye cuatro apartados: medidas de control ambiental (desalergenización), tratamiento farmacológico (antihistamínicos...), tratamiento con vacunas (inmunoterapia) y la educación sanitaria de pacientes y sus familiares. Dra. Gemma Cardona Médico consultor de Advance Medical
Prick Test
Contenido de salud
Prick Test
Definición El Prick test, es un conjunto de pruebas cutáneas de la alergia, que se realizan en la piel del paciente para determinar aquellas sustancias a las que puede presentar alergias, mediante la exposición cutánea al alérgeno. Para identificar dichos alérgenos, se puede analizar de dos formas: En laboratorio : se miden las sustancias que aparecen en la sangre ante diversos alérgenos, observando la creación o no de anticuerpos. In vivo :  de forma que se suministran cutaneamente diferentes alérgenos en la piel del paciente, hay tres tipos: Hipersensibilidad inmediata: consisten en la punción de la piel suministrando una dosis controlada del alérgeno. Se examina la reacción a los 15 minutos.  Se le denomina prick test. Hipersensibilidad tardía: consiste en la administración de un parche con el alérgeno, y examinar la reacción a las 48 horas. También reciben el nombre de patch test o pruebas epicutáneas. Provocación: No se administran cutaneamente si no mediante vía nasal, bronquial, oral o conjuntival, el alérgeno al paciente. De manera que se diagnostican alergias derivadas que afectan a las vías respiratorias, nasales, etc.  Preparación Consiste en una prueba ambulatoria que no requiere ingreso hospitalario. El médico indicará al paciente cuando debe dejar de tomar antihistamínicos o corticoides antes de la prueba, ya que los resultados pueden aparecer alterados al minimizarse las reacciones a los alérgenos. Cómo se realiza el prick test Las pruebas de alergia como el prick test se suelen realizar en los servicios de alergología. Allí el paciente entrará en la consulta, y bien en la zona interior del brazo o en la espalda se procederá a iniciar el prick test. Se suministrarán varias gotitas de los diferentes alérgenos, y mediante una leve punción se levantará la piel para que la gota  penetren cutaneamente . Al lado de cada gota suministrada se pondrá una marca para identificar cada tipo de alérgeno. El médico pedirá al paciente que espere 15 minutos para ver si se produce reacción, la cual se verá en caso de que aparezca enrojecimiento, picor y una pápula (pequeña ampolla que se resuelve espontáneamente) en la zona del pinchazo. En caso de que se realice el patch test, se aplicará el parche al paciente y este deberá volver a las 48 horas para ver los resultados. Complicaciones del prick test El prick test es una prueba de la alergia muy segura , ya que las dosis administradas son pequeñas y no suelen producir más que una alteración cutánea de la zona con la aparición de sarpullidos y/o pápulas. No obstante, en caso de que la reacción alérgica que sufra el paciente sea muy aguda, puede producirle un shock anafiláctico, por ello es necesario realizar las pruebas en los servicios de alergología para que el paciente no corra ningún riesgo y sea tratado con rapidez en caso necesario. Resultados Los resultados se obtienen el mismo día que se realiza el Prick Test. Tras los 15 minutos de espera, el paciente vuelve a la consulta y se observa el tamaño de las pápulas y las zonas enrojecidas, en caso de que se hayan producido. Los resultados del Prick Test pueden ser por tanto: Negativo: en caso de que no exista pápula o el eritema (enrojecimiento de la piel) sea menor de 1 mm. Positivo:  en función del tamaño de la pápula y el eritema, puede ser: Un positivo (+): cuando el eritema no supera los 3 mm y la pápula es muy pequeña o inexistente. Doble positivo (++) : cuando la pápula tiene unos 3 mm de diámetro y el eritema no llega a los 5 mm. Triple positivo (+++): Cuando la pápula es de más 3 mm de diámetro, junto con el eritema. Si se realiza la prueba del parche, Patch Test se interpretarán los resultados a las 48 horas de la misma manera. Preguntas frecuentes ¿Es lo mismo prick test que las pruebas cutáneas? El prick test es un tipo de  prueba cutánea, por lo que no son completamente lo mismo ya que hay otros tipos de pruebas cutáneas como el patch test . ¿Qué es el IgE en sangre? El IgE, llamado inmunoglobulina E, es un anticuerpo que se genera en la sangre del paciente ante la presencia de diversos alérgenos. Es la base de las pruebas de la alergia que se realizan en los laboratorios mediante la extracción de sangre . ¿Qué es la prueba intradérmica? Es el proceso mediante el cual el paciente recibe la sustancia del alérgeno mediante una punción en el brazo o espalda, de manera que el alérgeno queda bajo la superficie de la piel, por lo que recibe el nombre de intradérmica . ¿Qué es la inmunoglobulina E? Ante la posibilidad de que una persona tenga alergia a una sustancia en concreto, se realiza el análisis de la inmunoglobulina E (IgE). Esta prueba se basa en suministrar la sustancia alérgena en la sangre, y esperar a que el sistema inmunológico produzca anticuerpos, que se denominan inmunoglobulina E . Cada alérgeno necesita una inmunoglobulina E distinta, y se encuentra en los pulmones, piel y membranas mucosas. ¿Qué es la inmunoglobulina M? La inmunoglobulina M (IgM), es el primer anticuerpo que genera el sistema inmunológico ante una infección . Se encuentra en mayor abundancia en el líquido linfático y la sangre.
Qué hacer para Tratar la Dermatitis del Pañal
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Qué hacer para Tratar la Dermatitis del Pañal
Con este nombre, nos referimos al conjunto de cambios de inflamación o infección que aparecen en la piel cubierta por el pañal en los bebés o las personas mayores. En general están causados por el contacto de la piel con las heces y la orina, la oclusión, la irritación, el roce, la humedad y la sobreinfección. En la actualidad, con los pañales absorbentes más eficaces, se suele ver menos que hace décadas. ¿Cómo se produce? El contacto con la orina o las heces pueden causar una dermatitis química por irritación directa , que se ve empeorada cuando el niño tiene diarrea, o cuando se descuida el cambio de pañal. Si ayudan la oclusión y la humedad, puede haber una sobreinfección por bacterias u hongos que complican el cuadro. En ancianos, sobre todo en personas encamadas con enfermedad de Alzheimer u otros tipos de demencia, puede ocurrir el mismo problema. Al inicio del siglo XX se creía que el causante de la dermatitis era el amoníaco de la orina , pero hoy sabemos que no es cierto, y que los causantes son una combinación de diversos factores y sustancias, sobre todo las proteasas, enzimas presentes en las heces. Por ello, la principal causa de dermatitis del pañal hoy en día son las diarreas, que aumentan el contacto de la piel con las heces. En otros casos puede venir causada por un descuido en el cambio de pañal . ¿Existe dermatitis del pañal en todos los bebés? Es fácil de entender que, en países subdesarrollados , en los que los bebés van desnudos sin llevar ningún tipo de pañal, no se produce ningún tipo de dermatitis. En el mundo desarrollado , esta dermatitis ha existido sobre todo en la época en que los bebés llevaban “paños” de algodón o pañales con poca capacidad de absorción. La mejoría de los materiales de los pañales desechables durante los años 80, con geles que pueden absorber gran cantidad de orina, aislando la piel de la humedad, ha conducido a una mucha menor frecuencia de dermatitis del pañal. ¿Puede confundirse con otras enfermedades de la piel? Efectivamente, hay otras enfermedades de la piel que pueden afectar al área del pañal. Son la dermatitis atópica , la dermatitis seborreica , la psoriasis, las candidiasis (infecciones por hongos), los impétigos (infecciones por bacterias), o enfermedades más raras como las histiocitosis o ciertos déficits de vitaminas (pelagra, acrodermatitis enteropática). Ante una dermatitis del área del pañal, un pediatra puede solicitar una consulta a un dermatólogo para descartar estas posibilidades. En caso de sospecha, pueden ser necesarios análisis de sangre o una biopsia de la piel. ¿Cuál es el tratamiento? En todos los casos, cabe aislar a la piel de la orina y las heces utilizando un pañal más eficaz , prescindiendo del pañal unas horas al día, o colocando al bebé un pañal de talla superior para que “ventile” más la zona. Si el ambiente es caluroso, se puede colocar al bebé desnudo encima de una toallita o empapador unas horas. En cuanto al tratamiento a aplicar, es todo un arte que depende de cada pediatra y cada dermatólogo, y de la situación de irritación, maceración y/o infección presente. Se emplean mucho las cremas antibacterianas o las cremas antifúngicas , pero en algunas ocasiones también pueden provocar irritación sobreañadida, por lo que hay que reservarlas a los casos donde de verdad se sospeche infección. Una norma para detectar los hongos (en general los del género Candida, que son los más frecuentes) es buscar en la zona pequeñas pústulas o granitos rojos con un “collarete” de descamación. El niño puede estar inquieto por picor, escozor y dolor. En otros casos, se prefieren soluciones secantes como la eosina, que tiene el inconveniente de manchar de color rojo la zona. Una solución muy empleada son las pastas al agua o las llamadas “pastas Lassar”, pero repitamos que cada “maestrillo tiene su librillo” y que es mejor dejarse aconsejar por el pediatra o dermatólogo habitual. ¿Y la prevención? Como ya hemos mencionado, es fundamental utilizar pañales adecuados , con una capacidad óptima de absorción y un buen sistema de sujeción. Los cambios de pañal deben ser frecuentes, y la tendencia es emplear agua y manopla en vez de las clásicas “toallitas” impregnadas de crema y perfumes, que pueden causar problemas de alergia a los niños sensibles, aunque ahora existen marcas muy mejoradas, antiirritantes y seguras. También son muy útiles las “cremas barrera”, que crean una capa protectora entre la piel y el pañal. Pueden aplicarse con cada cambio de pañal, pero no cuando la piel está muy inflamada , macerada o infectada, porque pueden contribuir a empeorarlo.
¿Qué es la intolerancia a la histamina? Causas y síntomas
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¿Qué es la intolerancia a la histamina? Causas y síntomas
¿Qué es la intolerancia a la histamina? La histamina es una sustancia natural que produce el organismo que se encuentra en los órganos y tejidos. También es ingerida a través de los alimentos. Su fabricación, liberación y control de la cantidad de histamina necesaria es fundamental para que el organismo funcione correctamente, por tener muchas funciones en el mismo. Cuando la histamina ingerida por los alimentos no se descompone de manera correcta, produce una serie de síntomas y consecuencias que afectan principalmente al tracto digestivo y que se conoce como intolerancia a la histamina y puede afectar al 2% de las personas. Causas de la intolerancia a la histamina La causa principal de intolerancia a la histamina es debido a un déficit en una enzima llamada Diaminooxidasa (DAO) que se encuentra en muchos tejidos, entre ellos, en el tubo digestivo (intestino delgado y colon ascendente). La DAO (diaminooxidasa) precisa la presencia de vitamina B6 y C y de cobre para que cumpla su función, es decir, se sintetiza y es secretada a la luz del intestino para que descomponga la histamina que hay en los alimentos ingeridos y, de esta manera, regular su nivel en sangre.  También puede haber una liberación excesiva de histamina en las células del sistema inflamatorio como mastocitos y basófilos ante diferentes estímulos. Otra de las causas de la intolerancia a la histamina puede ser la ingesta elevada de alimentos liberadores de histamina endógena. Síntomas de la intolerancia a la histamina Los síntomas no suelen darse de manera inmediata , sino que pueden aparecer a los pocos días. Nunca son síntomas aislados, sino que van asociados varios juntos. Estos afectan a diferentes órganos y partes del cuerpo y pueden ser, entre otros: Alteraciones intestinales: Dolor de estómago Colon irritable Diarrea Reflujo gástrico y pirosis Estreñimiento Flatulencias Náuseas  Sensación de saciedad Hinchazón de estómago Astenia (falta de apetito) Alteraciones respiratorias: Tos y estornudos Dificultad para respirar, asma Aumento de la mucosidad nasal  En casos más graves puede haber edema de lengua o de glotis Alteraciones en la piel: Piel seca Picor Dermatitis Edemas Psoriasis Urticaria Alteraciones generales: Dolor crónico, fibromialgia y dolor muscular Dolor de huesos, sobre todo, en espalda y columna Dolor en tejidos blandos Migraña Mareos Desajustes hormonales como amenorrea, síndrome premenstrual, ovarios poliquísticos e incluso infertilidad Cansancio injustificado Ansiedad Depresión  Alteraciones del sueño Diagnóstico de la intolerancia a la histamina No hay una prueba específica para hacer un diagnóstico de intolerancia a la histamina. Se puede hacer un análisis para detectar los niveles de actividad de la DAO (diaminooxidasa) en el organismo. También es importante asociarlo a la clínica que presenta la persona, para determinar el diagnóstico . Tratamiento y prevención de la intolerancia a la histamina El tratamiento y, especialmente, la prevención para la intolerancia a la histamina, está enfocado a la dieta y a un aporte añadido de vitaminas. La dieta debe consistir en: Alimentos frescos, por ser pobres en histamina Vigilar el estado de los alimentos, ya que cualquier pequeña alteración durante su almacenamiento o deterioro, puede producir un aumento de histamina, como es el caso del pescado y marisco Guardar correctamente los alimentos y mantener medidas higiénicas durante su preparación Aumentar la ingesta de Vitaminas, sobre todo vitamina B6, vitamina C y de ácido fólico, magnesio, cobre y zinc Tomar suplementos de DAO (diaminooxidasa) antes de las comidas  Evitar consumir bebidas alcohólicas Disminuir la ingesta de alimentos ricos en histamina como son chocolate, frutos secos, fresas, algunos colorantes, glutamato, clara de huevo, crustáceos, etc. Evitar la toma de medicamentos como antiinflamatorios, analgésicos, contrastes yodados, algunos antibióticos e, incluso, algunos antihistamínicos