Contenido Artículos especializados ¿Qué es la intolerancia a la histamina? Causas y síntomas

José Luis Santillana de La Fuente

Enfermero Profesor Tutor en Enfermería Familiar y Comunitaria

¿Qué es la intolerancia a la histamina?

La histamina es una sustancia natural que produce el organismo que se encuentra en los órganos y tejidos. También es ingerida a través de los alimentos.

Su fabricación, liberación y control de la cantidad de histamina necesaria es fundamental para que el organismo funcione correctamente, por tener muchas funciones en el mismo.

Cuando la histamina ingerida por los alimentos no se descompone de manera correcta, produce una serie de síntomas y consecuencias que afectan principalmente al tracto digestivo y que se conoce como intolerancia a la histamina y puede afectar al 2% de las personas.

Causas de la intolerancia a la histamina

La causa principal de intolerancia a la histamina es debido a un déficit en una enzima llamada Diaminooxidasa (DAO) que se encuentra en muchos tejidos, entre ellos, en el tubo digestivo (intestino delgado y colon ascendente).

La DAO (diaminooxidasa) precisa la presencia de vitamina B6 y C y de cobre para que cumpla su función, es decir, se sintetiza y es secretada a la luz del intestino para que descomponga la histamina que hay en los alimentos ingeridos y, de esta manera, regular su nivel en sangre. 

También puede haber una liberación excesiva de histamina en las células del sistema inflamatorio como mastocitos y basófilos ante diferentes estímulos.

Otra de las causas de la intolerancia a la histamina puede ser la ingesta elevada de alimentos liberadores de histamina endógena.

Síntomas de la intolerancia a la histamina

Los síntomas no suelen darse de manera inmediata, sino que pueden aparecer a los pocos días. Nunca son síntomas aislados, sino que van asociados varios juntos. Estos afectan a diferentes órganos y partes del cuerpo y pueden ser, entre otros:

  • Alteraciones intestinales:
  • Dolor de estómago
  • Colon irritable
  • Diarrea
  • Reflujo gástrico y pirosis
  • Estreñimiento
  • Flatulencias
  • Náuseas 
  • Sensación de saciedad
  • Hinchazón de estómago
  • Astenia (falta de apetito)
  • Alteraciones respiratorias:
  • Tos y estornudos
  • Dificultad para respirar, asma
  • Aumento de la mucosidad nasal 
  • En casos más graves puede haber edema de lengua o de glotis
  • Alteraciones en la piel:
  • Piel seca
  • Picor
  • Dermatitis
  • Edemas
  • Psoriasis
  • Urticaria
  • Alteraciones generales:
  • Dolor crónico, fibromialgia y dolor muscular
  • Dolor de huesos, sobre todo, en espalda y columna
  • Dolor en tejidos blandos
  • Migraña
  • Mareos
  • Desajustes hormonales como amenorrea, síndrome premenstrual, ovarios poliquísticos e incluso infertilidad
  • Cansancio injustificado
  • Ansiedad
  • Depresión 
  • Alteraciones del sueño

Diagnóstico de la intolerancia a la histamina

No hay una prueba específica para hacer un diagnóstico de intolerancia a la histamina.

Se puede hacer un análisis para detectar los niveles de actividad de la DAO (diaminooxidasa) en el organismo.

También es importante asociarlo a la clínica que presenta la persona, para determinar el diagnóstico.

Tratamiento y prevención de la intolerancia a la histamina

El tratamiento y, especialmente, la prevención para la intolerancia a la histamina, está enfocado a la dieta y a un aporte añadido de vitaminas.

La dieta debe consistir en:

  • Alimentos frescos, por ser pobres en histamina
  • Vigilar el estado de los alimentos, ya que cualquier pequeña alteración durante su almacenamiento o deterioro, puede producir un aumento de histamina, como es el caso del pescado y marisco
  • Guardar correctamente los alimentos y mantener medidas higiénicas durante su preparación
  • Aumentar la ingesta de Vitaminas, sobre todo vitamina B6, vitamina C y de ácido fólico, magnesio, cobre y zinc
  • Tomar suplementos de DAO (diaminooxidasa) antes de las comidas 
  • Evitar consumir bebidas alcohólicas
  • Disminuir la ingesta de alimentos ricos en histamina como son chocolate, frutos secos, fresas, algunos colorantes, glutamato, clara de huevo, crustáceos, etc.
  • Evitar la toma de medicamentos como antiinflamatorios, analgésicos, contrastes yodados, algunos antibióticos e, incluso, algunos antihistamínicos

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