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Por Qué se Decoloran las Uñas

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Actualizado el 21/02/2022


Los cambios en el color de las uñas pueden ser consecuencia de diferentes afecciones. Dentro de las más habituales se sitúan las infecciones por hongos, aunque puede haber otras como traumatismos, el tratamiento con ciertos medicamentos y enfermedades de la piel.

El dermatólogo es el mejor conocedor de las alteraciones de las uñas.v

Muchas de las dudas que pueden surgir con respecto a la salud de la piel y las uñas se pueden solucionar fácilmente consultando con un dermatólogo.



Existen muchas enfermedades de la piel que comportan cambios en las uñas. La psoriasis produce cambios que pueden recordar a la infección por hongos, pero los dermatólogos sabemos distinguirlos.

Hongos en las uñas (onicomicosis)

Una de las características de la aparición de hongos en las uñas es la decoloración o cambio de color de las uñas. Las infecciones por hongos suponen hasta la mitad de los problemas ungueales.

Las onicomicosis suelen estar producidas por tres tipos de hongos: dermatofitos, levaduras y mohos no dermatofitos. Las infecciones más comunes están causadas por hongos dermatofitos (Trichophyton rubrum, el 70% de casos y Trichophyton mentagrophytes, el 20%), y en menor medida por especies del género Candida, como Candida albicans.

En ocasiones el dermatólogo debe confirmar el diagnóstico de micosis en las uñas e identificar el microorganismo causante por medio de un cultivo.

Los factores de riesgo que determinan una mayor probabilidad de sufrir onicomicosis incluyen:

  • Edad por encima de los 40 años.
  • Historia familiar y factores genéticos.
  • Estados de inmunodeficiencia (VIH, trasplantados, tratamiento con inmunosupresores).
  • Pacientes con diabetes, psoriasis y enfermedad vascular periférica.
  • Traumatismos frecuentes en los dedos de manos o pies.
  • Calor y humedad y realizar actividades deportivas como la natación.

La onicomicosis más habitual en las manos suele decolorar el lateral de la uña y provoca inflamación en la piel circundante. Está producida más frecuentemente por el hongo Candida albicans y suele afectar a personas que se mojan las manos con frecuencia.

Por el contrario, los hongos en las uñas de los pies suelen producir coloración amarilla, junto con un aumento en el grosor y rotura en el borde de la uña, especialmente en el dedo gordo del pie. El hongo que causa con mayor frecuencia onicomicosis en los pies es el Trichophyton rubrum. Suele ser más común en personas que frecuentan piscinas y duchas públicas. Para evitar contraerlos es recomendable no ir sin calzado en lugares públicos y sobretodo asegurarse de secarse bien los pies después de la ducha, incluyendo los espacios interdigitales.

El tratamiento antimicótico suele ser largo y farragoso. La administración de fármacos orales se considera más eficaz que la tópica.

En general, las onicomicosis de los pies son más difíciles de tratar y requieren mayor tiempo de terapia, debido al menor crecimiento de la uña.



Infecciones bacterianas

Las infecciones bacterianas de las uñas están causadas habitualmente por bacterias estafilocócicas y estreptocócicas, pero también pueden estar causadas por Pseudomonas aeruginosa. Se pueden formar abscesos de pus alrededor de la uña. Pueden determinar cambios permanentes en las uñas. La infección por hongos se considera un factor de riesgo de infección bacteriana.



Distrofias mecánicas por presión o traumatismos

Las lesiones en uñas del pie son frecuentes en deportistas y suelen estar causadas por golpes repetidos de la placa ungueal contra el calzado. También son frecuentes después de caminatas largas o tras permanecer mucho tiempo de pie. Estas lesiones pueden provocar a su vez infecciones por hongos y deformidades de la placa ungueal.

En muchos casos, se producen hematomas que cambian de color según la evolución de la sangre coagulada. Estos hematomas no se resuelven hasta que la uña ha crecido por completo y se ha cambiado completamente, un proceso que puede durar hasta un año o más en las uñas de los pies.

Por otro lado, las personas mayores suelen consultar por un engrosamiento e hipertrofia de las uñas de los pies que crecen con forma de garra. Se trata de la onicogrifosis, que puede causar molestias y la ulceración de los tejidos adyacentes, por lo que debe ser tratada por el podólogo.

Estas onicopatías traumáticas pueden combinarse con onicomicosis. Una uña lesionada, con hematoma, hueca o levantada tiene una mayor predisposición a la proliferación de microorganismos como los hongos.



Cambios en el color de las uñas por medicamentos o intoxicaciones

La uña es un tejido sensible a sustancias externas. Algunos medicamentos pueden contribuir a la modificación de su color que suele mejorar con la suspensión del fármaco y el crecimiento de la uña.

La quimioterapia puede producir oscurecimiento de la uña o la aparición de bandas horizontales o blancas.

La cloroquina es otro fármaco que se utiliza para el tratamiento de infecciones parasitarias y algunas enfermedades autoinmunes que puede dejar las uñas de color azul oscuro.

La plata, que puede absorberse tras exponerse a ella por motivos profesionales o al tomar suplementos dietéticos que la contienen, puede dar a las uñas un color azul grisáceo. De igual modo, los fármacos que contienen oro pueden dar a las uñas un tono marrón.

La zidovudina, la tetraciclina, el ketoconazol, los antibióticos del grupo de las sulfonamidas, la fenindiona y las fenotiazinas pueden causar coloración azul o marrón en las uñas.

Por otra parte, ciertos fármacos utilizados en patologías de la piel pueden afectar a la integridad de las uñas. De este modo, algunos retinoides pueden producir sequedad y fragilidad ungueal.

Finalmente, el color de la uña puede verse afectado al contacto de sustancias químicas, como barnices, disolventes o pinturas. Esto también puede ocurrir después de manicuras o pedicuras demasiado agresivas.



Alteraciones de las uñas asociadas a enfermedades de la piel

Diversas enfermedades de la piel determinan también cambios en las uñas y pueden modificar su aspecto.

La psoriasis produce cambios que pueden recordar a la infección por hongos. Pueden aparecer hoyuelos irregulares (pitting ungueal), manchas de color amarillento y la placa ungueal puede separarse de su lecho, agrandarse o debilitarse. Además, la psoriasis puede provocar aumento del grosor de la uña, inflamación e incluso su destrucción.

Otras afecciones de la piel que pueden producir cambios en las uñas incluyen el liquen plano, que produce una cicatrización desde la base de la uña que determina finalmente su pérdida. De igual modo, las personas con alopecia areata −un trastorno en el que se pierde el cabello de forma irregular− pueden tener pequeñas picaduras en las uñas que forman un patrón geométrico.

La alopecia areata, el liquen plano, la dermatitis atópica o la psoriasis también pueden determinar la aparición de traquioniquia, uñas con aspecto rugoso y opaco, más frecuente durante la etapa infantil. Estas alteraciones también pueden observarse en niños sin ninguna enfermedad asociada.

No debemos olvidar que ante la aparición de manchas o cambios en las uñas debemos acudir al dermatólogo porque también puede tratarse de patologías mucho más graves como el melanoma ungueal.

Muchas de las dudas que pueden surgir con respecto a la salud de la piel y las uñas se pueden solucionar fácilmente consultando con un dermatólogo.