Contenido Artículos especializados Para qué Sirve una Ecografía Obstétrica

Dra. Inés Bombí

Especialista en Ginecología y Obstetricia

Médico colaborador de Advance Medical

Una ecografía es una prueba de imagen que utiliza ultrasonidos, no lleva radiación y, por tanto, no es perjudicial para el feto. En la ecografía se emiten sonidos con una frecuencia mayor a la que es capaz de captar el oído humano y por ello se llaman ultrasonidos. La diferencia entre la forma en que se refleja en cada tejido emite ecos diferentes y todo ello procesado en el ordenador que llevan incorporados los aparatos nos da una imagen en la pantalla.

 La ecografía se utiliza en radiología para el estudio de diferentes órganos y aparatos del cuerpo humano y es muy utilizada en el control de embarazo, se llama ecografía obstétrica.
Una ecografía es una prueba de imagen que utiliza ultrasonidos, no lleva radiación y, por tanto, no es perjudicial para el feto.

Dependiendo del tamaño del útero y del órgano o tejido que queramos estudiar utilizaremos dos vías distintas para la exploración:

  • Transvaginal: se utiliza un transductor que se introduce en la vagina y puede observar mejor las estructuras cercanas a la vagina. Se utiliza en el estudio del primer trimestre de embarazo, para valorar el cuello del útero o bien para valorar las estructuras fetales colocadas en la parte más inferior del útero.
  • Abdominal: se utiliza un transductor convexo. Se suele realizar a partir del segundo trimestre ya que hasta entonces es más útil la vía transvaginal.

 El número de ecografías a realizar depende de cada gestación y de los factores de riesgo, pero se establece generalmente que el mínimo de ecografías por gestación es de tres, una por trimestre y cada una tiene una función específica.

 Ecografía del primer trimestre

Se suele realizar entre las 11 y 13 semanas y es muy importante definir varios parámetros. Ante todo, si se trata de una gestación viable, es decir, con un embrión que está vivo, con un corazón que late correctamente. Se deben definir el número de embriones presentes, y en caso de gestaciones múltiples (gemelares o de trillizos) la corionicidad, es decir, cuántas placentas hay, y si tiene cada embrión su bolsa amniótica o bien la comparte, ya que estos datos indicarán el factor de riesgo del embarazo.

Se debe medir el tamaño del feto desde el cráneo hasta el coxis, el llamado CRL, y con esta medición se define el tiempo de gestación, si coincide o no con la fecha de última regla o bien si debe modificarse este dato.

En esta ecografía se realiza un repaso morfológico del embrión en que debemos observar unas estructuras básicas con aspecto de normalidad, como son la cabeza con todo el cráneo íntegro y así descartar defectos del cráneo como anencefalias. Debemos visualizar un tórax y un abdomen de aspecto normal y con paredes íntegras y descartar defectos de la pared abdominal que hagan que las estructuras del abdomen se encuentren fuera de la cavidad abdominal fetal como son la gastrosquisis o bien onfalocele, y solemos observar el estómago y la vejiga de la orina. Debemos visualizar las cuatro extremidades de aspecto correcto y con todos los huesos largos. Posteriormente, se realiza un examen a consciencia de los marcadores fetales de cromosomopatía, es decir las alteraciones ecográficas que indican un aumento del riesgo de feto afecto de síndrome de Down. El marcador más importante es el pliegue nucal, que se mide con el feto de perfil, intentando visualizar el hueso nasal en el corte y se mide un espacio que se observa en la nuca del feto. Se pueden estudiar otros marcadores de alteración cromosómica como son el Doppler del ductus venoso o el paso de sangre a través de la válvula tricúspide del corazón.

Ecografía del segundo trimestre

Se realiza entre las 19 y las 22 semanas de embarazo y se suele realizar de forma abdominal. En esta ecografía lo primero a realizar es confirmar la viabilidad fetal, la posición del feto, es decir si está situado de forma transversal en el abdomen de la gestante o bien longitudinal (que puede estar de nalgas o bien con la cabeza hacia abajo, en cefálica). Se observa la localización de la placenta y su inserción y la cantidad del líquido amniótico. Se realizan medidas del feto que, como mínimo, son: la cabeza, el abdomen y el fémur, y con ello se confirma que el crecimiento sea correcto. Además, se realiza un estudio más detallado de la morfología fetal, sobre todo de estructuras cerebrales, de estructuras del corazón y otros órganos como los riñones, intestinos… En algunos centros se mide además la longitud del cuello del útero para valorar el riesgo de prematuridad y las arterias uterinas para saber el riesgo de hipertensión del embarazo.

Ecografía del tercer trimestre

Se realiza sobre las 34 semanas aproximadamente y suele ser abdominal. En esta exploración se determina la viabilidad y la posición fetal como en el segundo trimestre. Además, se estudia la inserción de la placenta y la cantidad de líquido amniótico.  Se realizan también mediciones del feto para estudiar su crecimiento y un repaso a la morfología ya que algunas malformaciones pueden ser de aparición tardía.

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