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Para Qué Sirve la Cámara Hiperbárica

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¿Sabías que al administrar oxígeno puro en cámara hiperbárica, la sangre transporta unas 22 veces más oxígeno que en condiciones normales? Además, en lugar de ser transportado por los glóbulos rojos (hematíes), el oxígeno circula de forma libre por la sangre y llega a lugares donde no llegan los hematíes cuando se respira oxígeno a presión atmosférica.

El tratamiento con oxigenoterapia en cámara hiperbárica se basa en el aumento de la presión parcial de oxígeno en los tejidos, facilitando la difusión de éste.

El tratamiento con oxigenoterapia en cámara hiperbárica se basa en el aumento de la presión parcial de oxígeno en los tejidos, facilitando la difusión de éste. El aire que se respira habitualmente tiene un 21% de oxígeno en su composición (a nivel del mar y con una presión atmosférica estándar). El oxígeno se transporta en sangre mediante dos mecanismos: a través de la unión a la hemoglobina (que se encuentra en los glóbulos rojos) y directamente disuelto en el plasma.

Si se aumenta la presión atmosférica se puede ampliar muchísimo la cantidad de oxígeno disuelto en plasma. Al aplicarse a una presión superior, el oxígeno se disuelve y se transporta más fácilmente en sangre, consiguiéndose una hiperoxigenación de todas las células del cuerpo. Esto efecto se traduce en los tejidos en un aumento de la regeneración celular, de la acción bactericida y de un aumento de la vascularización.

Tipos de cámaras hiperbáricas

La terapia con oxígeno a presión superior a la atmosférica se administra en las llamadas cámaras hiperbáricas.

  • Cámaras multiplazas, con dos o más compartimentos tanto para el paciente como para el equipo médico.

Se presurizan con aire comprimido, permiten que varios enfermos, al mismo tiempo, respiren oxígeno puro con una mascarilla.

  • Cámaras monoplaza, diseñada para un único paciente.

Se presurizan hasta alcanzar la presión establecida por el especialista en medicina hiperbárica y respirando oxígeno puro en un tiempo de exposición de alrededor de 60 minutos como promedio.

Consejos prácticos

Se puede experimentar un poco de calor en el cuerpo a medida que se presuriza la cámara, seguido de una sensación en los oídos similar a las que se siente en los vuelos en avión. Estas molestias se pueden solucionar deglutiendo repetidas veces, chupando algún caramelo, masticando chicles, bostezando o por medio de la maniobra de Valsalva.

El paciente debe entrar a la cámara hiperbárica con ropa 100% de algodón, sin accesorios ni objetos metálicos, sin aceites, cremas ni maquillaje de ningún tipo en el cuerpo.

¿Cuándo está indicada?

La oxigenoterapia hiperbárica se ha mostrado eficaz en aquellas situaciones en las que se requiere un mayor aporte de oxígeno que no llega a través de los hematíes cuando se respira oxígeno a presión atmosférica.

Actualmente, según la Sociedad Española de Medicina Hiperbárica, las principales enfermedades en las que está indicada por haberse demostrado su eficacia clínica son:

  • Embolismo gaseoso (burbujas de gas en la sangre) típico en los accidentes de buceo.
  • Envenenamiento por monóxido de carbono que es el que se produce en los incendios, con las cocinas o estufas en mal estado.
  • Problemas vasculares y úlceras cutáneas. Situaciones en las que hay destrucción de tejido y mala cicatrización.

Esto ocurre en diferentes enfermedades como la gangrena gaseosa, insuficiencia/isquemia arterial, osteomielitis, lesiones de tejidos por radioterapia, lesiones por aplastamiento, isquemias traumáticas agudas, anemias muy severas, abcesos intracraneales, infecciones de tejidos blandos, injertos y colgajos cutáneos con mala evolución, retrasos en la cicatrización (pacientes diabéticos), cegueras y sorderas súbitas por embolia o trombosis, riesgo de infección en fracturas abiertas.

En oncología, la principal indicación es en las complicaciones postradioterapia. Los tejidos que rodean a las zonas tumores irradiadas pueden verse afectadas, quedando desvitalizadas -como consecuencia de la pérdida de vasos sanguíneos- y que se dañan con facilidad: por ejemplo, la cistitis rádica (tras tumores de vejiga), proctitis rádica (tras tumores del recto) y osteoradionecrosis de mandíbula.

¿Cuáles son los posibles riesgos y complicaciones?

Se considera un tratamiento seguro, pero debe administrarse según el protocolo establecido por las sociedades médicas. Generalmente, se recomiendan pautas de tratamiento con duración inferior a tres horas y con una presión máxima de 3 ATA.

La oxigenoterapia puede dar las siguientes complicaciones:

  • Lesiones pulmonares debido a barotrauma que son aquellas provocadas por aumento de la presión del aire: neumotórax (entrada de aire entre las dos hojas de la pleura), embolismo.
  • Dolor en los senos frontales.
  • Lesiones de oído medio, también por el mecanismo de barotrauma.
  • Lesiones oculares: favorece el empeoramiento de cataratas ya existentes y aumento transitorio de la miopía (se corrige espontáneamente al finalizar el tratamiento).
  • Síntomas neurológicos (crisis epilépticas), son reversibles tras retirada la de la mascarilla.

¿Cuándo no debe administrarse?

No existe ninguna contraindicación absoluta para el uso de la oxigenoterapia, y hay que valorar en cada caso el beneficio-riesgo del paciente y estar atento para cualquier complicación potencial en cualquier paciente.

¡NO ES ANTIENVEJECIMIENTO!

En personas sanas no hay ninguna evidencia científica sobre su efecto en el envejecimiento.  Los expertos alertan contra la utilización por personal no médico de cámaras hiperbáricas no homologadas. Los bares y los refrescos de oxígeno que se han postulado como tratamientos rejuvenecedores son simplemente un reclamo al consumidor sin ninguna evidencia científica.