1. Home
  2. Contenidos de salud
  3. Motivos por los que Tenemos Gastritis

Motivos por los que Tenemos Gastritis

Regístrate y recibe un mes de servicios ilimitados gratuitos en Savia
Videoconsulta 24 horas
Chat médico 24 horas
Evaluador de síntomas
Regístrate ahora gratis

Muchas personas, ante cada comida, viven el momento con sufrimiento y pierdan las ganas de comer. Además, en muchos casos limitan mucho su alimentación y no siguen una dieta variada y equilibrada, con el riesgo que esto conlleva para la salud si se mantiene en el tiempo. Es el caso de quienes sufren gastritis, una inflamación de la mucosa gástrica, o capa que reviste por dentro el estómago, que lo protege de la acidez de los jugos gástricos y que cuando se inflama ocasiona molestias.
Muchas personas, ante cada comida, viven el momento con sufrimiento y pierdan las ganas de comer. Es el caso de quienes sufren gastritis, te contamos sus motivos y como afrontarla.

Qué sucede

  • Cuando esta inflamación aparece en un corto periodo de tiempo se denomina gastritis aguda. En estos casos suele aparecer de repente, suele durar pocos días y remite cuando desaparece el agente causante. Suele estar provocada por el consumo prolongado de algunos fármacos (ibuprofeno, acetilsalicílico o naproxeno), la ingesta excesiva de alcohol y también por estrés. Si esta inflamación se prolonga en el tiempo durando meses o años se denomina crónica. En estos casos la causa más habitual es debido a la infección bacteriana producida por la bacteria Helicobacter pylori.
  • Otra clasificación sería según la morfología o zona donde la lesión inflamatoria afecta a la mucosa digestiva. Se clasifica como gastritis fúndica (afecta a la zona fúndica o fondo del órgano), gastritis antral (afecta el antro o porción inferior del estómago), gastritis corporal media, pangastritis (afección total)
  • Por último, según la sintomatología que presenta, también se puede clasificar como gastritis erosiva o atrófica. Se define como erosiva, cuando se produce una ulceración en la mucosa del estómago, permitiendo el paso de los jugos digestivos (ácidos) y llegando a veces, a producir sangrado. Se suele relacionar con el abuso de tabaco y alcohol. En el caso de la gastritis atrófica, la capa protectora o tejido interno del estómago está alterado o afectado, provocando una mala absorción de nutrientes durante la digestión, déficit de algunas vitaminas y anemia. Esta afectación suele estar causada por la bacteria Helicobacter pylori y en ciertas ocasiones si no se trata puede derivar a cáncer de estómago.

¿Cuáles son los síntomas más habituales?

Los síntomas de la gastritis pueden ser muy variables ya que cada persona los puede experimentar de diferente forma. Aun así, cuando aparecen, los más frecuentes suelen ser náuseas, vómitos, dolor abdominal, acidez o ardor, aerofagia, eructos, inapetencia y en ocasiones presencia de sangre en vómito o heces.

¿Cómo realizar el diagnóstico?

Para confirmar el diagnóstico de gastritis puede que tu digestólogo además de basarse en los síntomas clínicos expresados solicite alguna prueba exploratoria más. Cuando hay sospecha de que la mucosa puede estar dañada o afectada es necesario realizar una gastroscopia con biopsia para obtener una muestra de tejido.

Cómo se trata

El tratamiento, por tanto, dependerá del agente que provoca la inflamación y, en la mayoría de los casos, se cura cuando desaparece el agente causante (alcohol, medicamentos antiinflamatorios...). En otras ocasiones es necesaria la toma de medicamentos que ayudan a disminuir la acidez en el estómago y antibióticos para eliminar la Helicobacter pylori.

Por último, se recomienda realizar cambios en la dieta, siempre según tolerancia individual, para intentar dentro de las restricciones, seguir una alimentación lo más variada posible y, cuando haya mejoría se debe ir introduciendo más alimentos de forma progresiva hasta lograr una alimentación equilibrada.

Recomendaciones dietéticas

A continuación, detallamos unos consejos y unas recomendaciones dietéticas a seguir cuando se tiene gastritis:

  • Hacer comidas frecuentes, pero de poco volumen, para evitar la excesiva distensión ya que aumenta la secreción ácida.
  • Evitar irritantes para la mucosa gástrica y que aumenten las secreciones ácidas gástricas como el café, condimentos fuertes (pimienta, chile, salsas para condimentar), alcohol, alimentos cítricos (jugo de naranja, limón, piña, fresas).
  • Sustituir el café, el descafeinado y el té (estimulan la secreción gástrica), por achicoria, malta o infusiones suaves (romero, salvia, manzanilla, etc.).
  • No ingerir comidas abundantes, pesadas o copiosas. Comer lentamente y masticar bien.
  • Evitar tomar alimentos grasos a la vez, procurando que no formen parte de la misma comida: huevo, quesos, frutos secos…
  • No comer alimentos sólidos o líquidos justo antes de ir a la cama, y dejar pasar al menos dos horas.
  • Tratar de no consumir alimentos muy grasos o técnicas culinarias como fritos, rebozados… pues retardan el proceso de vaciamiento gástrico y aumentan la secreción de ácido en el estómago, decántese por cocciones como cocido o hervido, vapor, escalfado, rehogado, plancha, horno, papillote…
  • En procesos agudos no incluir temporalmente alimentos ricos en fibra (verduras y legumbres cocinadas enteras, cereales integrales, frutos secos y frutas secas).
  • En procesos agudos suprimir los lácteos, ya que hay que recordar que el calcio y las proteínas lácteas estimulan la secreción de ácido.
  • Evitar alimentos muy salados o en escabeche por su acción irritativa al estomago.
  • No tomar bebidas con gas
  • No consumir cantidades excesivas de azúcar
  • Evitar los alimentos muy calientes o muy fríos ya que provocan irritación
  • En algunas personas que padecen acidez los derivados del tomate (salsas) y el zumo de cítricos pueden causarles molestias (comprobar tolerancia)
  • Sería aconsejable levantar la cabecera de la cama unos 15-20 cm, para permitir que la gravedad mantenga el contenido del estómago en su interior.

A continuación te mostramos una tabla con una serie de alimentos de mejor y peor tolerancia,  a tener en cuenta en procesos agudos.

ALIMENTOS PERMITIDOS

ALIMENTOS PERMITIDOS

ALIMENTOS DESACONSEJADOS

CARNE, PESCADO, HUEVOS Y DERIVADOS

Se recomienda consumir la carne poco grasa

El pescado blanco (preferiblemente) y azul, cocinar con poca grasa.

El huevo se digiere mejor revuelto, en forma de tortilla, escalfados o pasados por agua.

Como fiambre se recomienda el de pollo o el de pavo, jamón cocido

Carnes grasas u embutidos grasos

Carnes fibrosas según tolerancia, como el conejo

Carnes muy condimentadas

Se recomienda no consumir huevo duro (según tolerancia)

Evitar los pescados en escabeche o en salazón

LECHE Y DERIVADOS

Preferible leche semidesnatada o desnatada, yogur natural, quesos poco fermentados; según tolerancia. Los lácteos sin lactosa se suelen digerir o tolerar mejor

Leche entera (puede tomarse según tolerancia), condensada, quesos fuertes y muy grasos, lácteos con nata (tipo yogurt griego) derivados lácteos (flanes, natillas…) y sobre todo los que lleven chocolate

En procesos agudos: Evitar los lácteos, ya que hay que recordar que el calcio y las proteínas lácteas estimulan la secreción de ácido.

CEREALES

Cereales de desayunos no integrales, azucarados o con miel según tolerancia individual. Arroces, pastas y patatas

Pan fresco recién horneado, cereales integrales tipo muesli, galletas rellenas y chocolate

LEGUMBRES

Cocidas enteras y con ingredientes grasos  como tocino, chorizo, morcilla...según tolerancia individual

VERDURAS Y HORTALIZAS

Según tolerancia. En forma de purés mejora su digestibilidad

Evitar las verduras flatulentas (col, coliflor, repollo, coles de Bruselas, alcachofas, cebolla, pimiento crudo y pepino) pero según tolerancia individual

Tomate puede producir pirosis

FRUTAS

Se recomienda en compota, purés, asadas, batidas o si se consumen enteras mejor elegirlas muy maduras

Evitar la fruta muy verde, ácida, en almíbar, desecadas y confitadas

Zumo de naranja o de uva pueden producir pirosis

BEBIDAS

Agua, caldos o infusiones suaves, zumos (evitando los ácidos) y bebidas refrescantes no azucaradas

Bebidas que irritan la mucosa y aumentan la acidez: Café, descafeinado, té, bebidas excitantes (cola, guaraná,...), bebidas con gas, bebidas con chocolate y alcohólicas.

GRASAS

Aceite de oliva y semillas (girasol, maíz, soja,...). La grasa en crudo se tolera mejor

Cocciones que requieran poca grasa, como horno, vapor, hervidos, rehogados con poco aceite,…

Nata, manteca, tocino, sebo…

Evitar fritos, empanados, rebozados, y platos muy oleosos

OTROS PRODUCTOS

Extractos para sopas en cubitos, caldos concentrados, miel, fritos grasos, pastelería, repostería, chocolate, frutos secos, salsas picantes, helados y sorbetes. Los contrastes de temperatura irritan la mucosa digestiva