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Los Beneficios del Ácido Hialurónico para la Piel
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Son muchas las cremas faciales que incluyen entre sus ingredientes estrella el ácido hialurónico pero, ¿por qué? El motivo es que se trata de una sustancia viscosa que lubrica e hidrata, y que forma parte de las articulaciones, del ojo y de la dermis. Tiene, entre sus propiedades químicas, la capacidad para retener grandes cantidades de agua (puede retener hasta 1000 veces su peso en agua), y por lo tanto puede emplearse como un potente hidratante para la piel. Descubramos más acerca de esta sustancia.

El Ácido Hialurónico tiene, entre sus propiedades químicas, la capacidad para retener grandes cantidades de agua, y por lo tanto puede emplearse como un potente hidratante para la piel.

¿Para qué se usa?

El ácido hialurónico es útil para diversas especialidades médicas: reumatología, traumatología, medicina estética y oftalmología.

En dermatología tiene uso para el llamado “rejuvenecimiento facial”. Puede usarse como relleno para el tratamiento de imperfecciones como arrugas, ojeras y en zonas con pérdida de volumen. Se administra mediante infiltraciones, es decir, se inyecta sobre la zona a tratar. Debe emplearlo siempre un médico titulado, ya que estas infiltraciones pueden acarrear efectos secundarios como endurecimiento y reacciones sobre la zona tratada, hematomas o irritación. Como es una sustancia no ajena al organismo, se reabsorbe de forma natural, es decir, no es un relleno permanente. Sus efectos duran entre seis y 12 meses.

También es útil para hidratar la piel en diferentes preparados en cremas o “sérums”, y para favorecer la curación de úlceras en la piel de las piernas o en la boca (las comunes aftas que son muy dolorosas y molestas).

Tiene además un efecto protector sobre la piel, al potenciar antioxidantes que compensan las alteraciones que produce la luz ultravioleta sobre las células. Esto contribuye a su efecto anti-envejecimiento y a sus propiedades para mejorar el aspecto estético de la piel.

Otras aplicaciones médicas

Además de su utilización en dermatología y medicina estética, el ácido hialurónico tiene aplicaciones en campos distintos de la medicina:

  • Oftalmología: se usa en diversos tipos de cirugía oftalmológica (cataratas, desprendimiento de retina...).  Se inyecta en el ojo en la intervención para ayudar a reemplazar los fluidos naturales. Y se utiliza, además, como humectante en colirio en caso de sequedad ocular.
  • Enfermedades osteoarticulares: en reumatología y la traumatología se ha generalizado el uso de ácido hialurónico. Así, por ejemplo, se ha mostrado efectivo en la artrosis de rodilla pues se ha visto que ejerce una protección mecánica, tiene efecto antiinflamatorio local y mejoraría la estructura y función del cartílago y los condrocitos.  El ácido hialurónico infiltra en la articulación y produce una reducción del dolor y mejoría de la funcionalidad de la rodilla. Otras aplicaciones como en la cadera o el tobillo no han demostrado beneficios, ni tampoco su utilización en caso de traumatismos ni administrado por vía oral.
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Son muchas las cremas faciales que incluyen entre sus ingredientes estrella el ácido hialurónico pero, ¿por qué? El motivo es que se trata de una sustancia viscosa que lubrica e hidrata, y que forma parte de las articulaciones, del ojo y de la dermis. Tiene, entre sus propiedades químicas, la capacidad para retener grandes cantidades de agua (puede retener hasta 1000 veces su peso en agua), y por lo tanto puede emplearse como un potente hidratante para la piel . Descubramos más acerca de esta sustancia. ¿Para qué se usa? El ácido hialurónico es útil para diversas especialidades médicas : reumatología, traumatología, medicina estética y oftalmología. En dermatología tiene uso para el llamado “rejuvenecimiento facial” . Puede usarse como relleno para el tratamiento de imperfecciones como arrugas, ojeras y en zonas con pérdida de volumen. Se administra mediante infiltraciones, es decir, se inyecta sobre la zona a tratar. Debe emplearlo siempre un médico titulado, ya que estas infiltraciones pueden acarrear efectos secundarios como endurecimiento y reacciones sobre la zona tratada, hematomas o irritación. Como es una sustancia no ajena al organismo, se reabsorbe de forma natural, es decir, no es un relleno permanente. Sus efectos duran entre seis y 12 meses. También es útil para hidratar la piel en diferentes preparados en cremas o “sérums”, y para favorecer la curación de úlceras en la piel de las piernas o en la boca (las comunes aftas que son muy dolorosas y molestas). Tiene además un efecto protector sobre la piel , al potenciar antioxidantes que compensan las alteraciones que produce la luz ultravioleta sobre las células. Esto contribuye a su efecto anti-envejecimiento y a sus propiedades para mejorar el aspecto estético de la piel. Otras aplicaciones médicas Además de su utilización en dermatología y medicina estética, el ácido hialurónico tiene aplicaciones en campos distintos de la medicina : Oftalmología : se usa en diversos tipos de cirugía oftalmológica (cataratas, desprendimiento de retina...).  Se inyecta en el ojo en la intervención para ayudar a reemplazar los fluidos naturales. Y se utiliza, además, como humectante en colirio en caso de sequedad ocular. Enfermedades osteoarticulares : en reumatología y la traumatología se ha generalizado el uso de ácido hialurónico. Así, por ejemplo, se ha mostrado efectivo en la artrosis de rodilla pues se ha visto que ejerce una protección mecánica, tiene efecto antiinflamatorio local y mejoraría la estructura y función del cartílago y los condrocitos.  El ácido hialurónico infiltra en la articulación y produce una reducción del dolor y mejoría de la funcionalidad de la rodilla. Otras aplicaciones como en la cadera o el tobillo no han demostrado beneficios, ni tampoco su utilización en caso de traumatismos ni administrado por vía oral.
Las Principales Causas de Agotamiento
Artículo especializado
Las Principales Causas de Agotamiento
Cansancio, decaimiento, debilidad, fatiga… Estos son algunos de los sinónimos que se asocian al agotamiento, que se define como la “acción de agotar o agotarse”, siendo agotar “cansar extremadamente”. En cualquier caso, no es un estado positivo, y debe valorarse adecuadamente para conocer el origen y poder realizar acciones para combatirlo y revertirlo, así como para evitar de nuevo su aparición. Aquí nos centraremos en el agotamiento causado por el estrés y por el sobreentrenamiento . Algunas causas… Largas y densas jornadas laborales, la práctica de actividad física o estados emocionales complejos pueden ser algunas de las causas que lleven a la presencia de esta sintomatología. No sólo se refleja en la existencia de cuadros en los que una persona se queja de molestias físicas, sino que también afecta a la esfera psicológica . Síndrome del quemado La existencia de agotamiento asociado al ámbito laboral, el archiconocido estrés laboral, tiene nombre propio, y se conoce como el síndrome del “quemado”, que fue mencionado por primera vez por el psiquiatra estadounidense Herbert Freudenberger en los años 70 refiriéndose a aquellas profesiones del campo sanitario. Hoy en día, sin embargo, cualquier profesional puede sufrirlo. Este estrés laboral se acompaña de la incapacidad del trabajador para reaccionar ante ciertas situaciones, que no deberían generar dificultades de antemano, pero que no es capaz de gestionar . Los síntomas son de diversa índole siendo el primero una total falta de energía, acompañado de falta de eficiencia en el trabajo y, como consecuencia, de un bajo rendimiento laboral. Llegar a este punto no sólo va a depender del trabajador, de su carácter y sus expectativas laborales, sino también de la misma empresa por la falta de claras directrices por su parte o estilos de mando excesivamente rígidos. El diagnóstico puede venir dado por indicadores relacionados con la apatía, la falta de compromiso laboral y la sensación de estar “perdiendo el tiempo” en el trabajo, si se compara con épocas anteriores en las que el trabajo le resultaba interesante y gratificante, pasando ahora a ser indiferente. Además, estos pueden ir acompañados de síntomas más físicos como cefaleas, problemas para dormir o trastornos gástricos. La labilidad emocional (con reacciones exageradas a situaciones normales) es otro de los síntomas que pueden hacer levantar sospechas y que, sumado a alguno de los anteriores, puede requerir de una consulta con el especialista. Tomar medidas Abordar la problemática es necesario para conseguir revertir el proceso. En este sentido, acudir a un profesional que ofrezca las herramientas adecuadas es completamente necesario, pero hay algunas pautas que se pueden seguir: Buscar momentos de ocio para reducir la “carga”: la actividad física solo o en grupo y una vida social más plena son algunas de las opciones a este nivel. Proponerse nuevos retos y metas, ya que de este modo se obliga a salir de la rutina. La perfección no existe, así que se trata de sentirse bien con el trabajo bien hecho. Por parte de las empresas también pueden realizarse acciones que ayuden a prevenir estas situaciones, como realizar talleres dentro de sus agendas formativas para gestionar situaciones de estrés. Síndrome del sobreentrenamiento Pero no sólo el campo laboral puede ocasionar síntomas de agotamiento; la práctica de actividad física también. En el deportista se habla de síndrome de sobreentrenamiento. Excesiva carga de entrenamiento, falta de descanso, déficit de progresión… pueden ser algunas de las causas que generen esta fatiga que merma las capacidades del deportista. Tanto el amateur como el profesional pueden revelar síntomas que hagan pensar en este síndrome. Hoy en día, hay muchos deportistas amateurs que se exigen como los profesionales, a nivel de marcas y rendimiento sin tener presente que ellos no sólo se dedican a la práctica deportiva, sino que habitualmente existe un compromiso laboral, que les impide seguir programas de entrenamiento adecuados a las horas de descanso necesarias. Cuando la disminución del rendimiento se asocia a cambios en el apetito o la presencia de desmotivación, hay que pensar en que quizás ha habido un hecho o una suma de estos que han generado estas circunstancias hasta entonces ajenas a la vida diaria. Aunque también es cierto que los síntomas son muy individualizados y subjetivos y que no puede generalizarse. Algunos de los síntomas más objetivos que pueden ayudar a su diagnóstico son: Mayor frecuencia cardiaca y tensión arterial en reposo. Mayor número de infecciones por la existencia de una función inmunológica deprimida. Y ello debería valorarse por un profesional. Ejercitarse produce en el organismo una serie de reacciones metabólicas que generan radicales libres y la presencia de estrés oxidativo y, como consecuencia, aparece un envejecimiento temprano , que aumenta el riesgo de lesiones y enfermedades. En aquellas situaciones en los que los niveles de exigencia física asociada al deporte son excesivamente elevados el estrés oxidativo es también mayor y por tanto el riesgo previamente mencionado también lo será. Las lesiones músculo-esqueléticas suelen ser las más frecuentes asociadas a esta elevada exigencia física. El tratamiento de esta situación compleja de gestionar para un deportista, consiste en básicamente en la reducción de la carga e intensidad del entrenamiento o el descanso. Hay que añadir que es importante reconocer cual o cuales han sido el origen, a modo de prevención posterior.
Tratamientos más Adecuados para la Gota
Artículo especializado
Tratamientos más Adecuados para la Gota
Puede que no sepamos exactamente qué es ni por qué se produce, pero seguro que te suena que se manifiesta con dolor e inflamación del primer dedo del pie. Pues bien, la gota es una enfermedad producida por el depósito de cristales de urato monosódico (comúnmente hablamos de ácido úrico) en las articulaciones, las zonas de su alrededor y el tejido subcutáneo. Se trata de un proceso crónico, a pesar de que las manifestaciones clínicas no siempre están presentes. Al principio de la enfermedad los síntomas se dan en forma de crisis de gota. Se producen diversos episodios de artritis (inflamación de la articulación), de duración variable, y entre los cuales existen periodos más o menos prolongados en los que no se presentan síntomas. La hiperuricemia El depósito de cristales de ácido úrico se debe a la existencia de una hiperuricemia prolongada , es decir, la existencia de unos niveles elevados de ácido úrico en la sangre. La hiperuricemia es, por lo tanto, una condición necesaria para que aparezca la gota, aunque no es la única. Puede existir una hiperuricemia asintomática, es decir, la presencia de concentraciones elevadas de ácido úrico en ausencia de manifestaciones clínicas de inflamación articular. Hablamos de hiperuricemia cuando los niveles en sangre son superiores a 7 mg/dL. La prevalencia de hiperuricemia se estima cercana al 10%. Aproximadamente un 10% de las personas con hiperuricemia acaban padeciendo gota. Por otro lado, de los pacientes que tienen gota, un 80%- 90% presentan niveles elevados de ácido úrico. Tipos de gota Desde un punto de vista del origen de la enfermedad, la gota puede ser primaria, sin que haya ningún factor externo que la cause, sino una alteración del metabolismo del ácido úrico que haga que el organismo lo produzca más o lo excrete menos, y secundaria, por factores externos, ya sean alimentarios o diversas enfermedades. Algunas de las causas de la gota secundaria son: Dieta rica en purinas. Alcohol. Actividad física intensa. Psoriasis. Enfermedad de Paget. Enfermedades hematológicas y neoplásicas. Quimioterapia citotóxica. Enfermedad renal crónica. Deshidratación. Ciertos fármacos (tiacidas, diuréticos de asa, salicilatos, ciclosporina). Intoxicación por plomo. Enfermedades endocrinas (hiperparatiroidismo, hipotiroidismo). Cómo se diagnostica El diagnóstico de la gota suele ser clínico , con la presencia de la inflamación de la articulación, frecuente en el primer dedo del pie (crisis de podagra), que se aprecia tumefacto, rojo y muy doloroso al tacto. Se pueden realizar pruebas de imagen para valorar el nivel de afectación de la articulación si se dan episodios repetidos de artritis aguda. El diagnóstico de certeza nos lo daría la visualización de cristales de ácido úrico en el líquido sinovial, pero a la práctica esta prueba rara vez se realice, a menos que los síntomas no mejoren con el tratamiento y se sospeche la acumulación de otro tipo de cristales. Los pacientes con gota de larga evolución pueden presentar acúmulos de cristales de ácido úrico en las zonas que rodean las articulaciones y el tejido subcutáneo. Son los llamados tofos y se localizan con frecuencia en el codo, la oreja o la zona del tendón de Aquiles. El papel de la dieta De cara al tratamiento de la gota y la hiperuricemia, la alimentación es esencial . Se habla mucho de alimentos que pueden agravar la gota, pero la realidad es que existe poca evidencia sobre este tema. De todos modos, lo que sí se sabe con certeza es: Alimentos con un efecto nocivo : Carne roja. Marisco. Pescado (más el azul que el blanco). Alimentos con un elevado contenido de fructosa (salvo las cerezas). Alimentos con efecto protector : Lácteos. Legumbres. Frutos secos. Café, incluido el descafeinado. Otras medidas a tener en cuenta para reducir el riesgo de gota e hiperuricemia son: Reducir el consumo de alcohol. Combatir el sobrepeso y la obesidad. realizar una actividad física moderada y adecuada a cada uno. Cómo se trata El objetivo del tratamiento farmacológico de la gota se focaliza en eliminar la inflamación mediante la disolución de los cristales de ácido úrico del líquido articular y los tejidos afectados , así como la prevención de las crisis de gota. Se logrará disolver estos cristales en la medida en que se reduzcan los niveles en sangre de ácido úrico. La primera opción para corregir los niveles en sangre de ácido úrico son las medidas higienicodietéticas. Si después de unos tres a seis meses no se ha logrado descender los niveles de ácido úrico de manera significativa, deberá añadirse entonces el tratamiento farmacológico para reducir de la uricemia. Esto no implica que no se deba seguir manteniendo las medidas no farmacológicas indicadas previamente. Los principales fármacos empleados para la reducción de los niveles en sangre de ácido úrico son: Alopurinol. Febuxostat. Benzobromarona. El tratamiento reductor del ácido úrico en sangre debe mantenerse a largo plazo para conseguir la completa disolución de los cristales y evitar la recurrencia de la hiperuricemia. El tratamiento de las crisis agudas de gota se basará en el control del dolor. Los principales fármacos que se emplean para el control de estas crisis son: AINE (antiinflamatorios no esteroides), como ibuprofeno, diclofenaco, dexketoprofeno. Antiinflamatorios del grupo COXIB, como rofecoxib, lumiracoxib y etoricoxib. Corticoides, ya sea vía oral o incluso intraarticulares. Colchicina: es un fármaco muy empleado en el tratamiento de los ataques de gota a pesar de que la evidencia científica de que se dispone es escasa. Pese a que se ha demostrado su eficacia desde un punto de vista sintomático cuando se usa a dosis bajas, es frecuente que cause alteraciones digestivas, como náuseas, dolor abdominal y diarreas. Asimismo, al iniciar un tratamiento reductor de la uricemia con frecuencia se pueden desencadenar crisis agudas de gota, por lo que es recomendable no comenzar el tratamiento durante un ataque agudo y, con frecuencia, se realiza un tratamiento preventivo de nuevas crisis agudas mediante el uso de colchicina. Si sospechas que puedes tener gota, no te automediques . Consulta con tu médico y, si es posible, pide visita con un reumatólogo.
Reconstrucción Ligamentos del Tobillo
Contenido de salud
Reconstrucción Ligamentos del Tobillo
Definición La reconstrucción de ligamentos de tobillo es un procedimiento quirúrgico que se realiza para reparar, ajustar o fortalecer uno o más ligamentos del tobillo que estén rotos o desgarrados. Los ligamentos son tejidos conectivos fibrosos que unen los huesos entre sí, con la función de unir estructuras y mantenerlas estables. El objetivo de la cirugía es mejorar la estabilidad general de la articulación, apretando o reparando los ligamentos que pueden haberse estirado por torceduras, esguinces, otras lesiones, o degeneración. Durante la cirugía, se vuelven a unir los dos ligamentos, o parte de un tendón lateral alrededor del tobillo, y  se puede utilizar para reparar el ligamento desgarrado. ¿Cómo es una reconstrucción de ligamentos de tobillo? La reconstrucción de ligamentos de tobillo se realiza por un cirujano ortopédico, que es un médico que se especializa en la cirugía de los huesos, ligamentos y tendones. Es una cirugía ambulatoria, bajo anestesia general o en algunos casos con anestesia regional (se adormece sólo la pierna afectada donde se realizará la cirugía). Existen varias técnicas para realizar este procedimiento, entre las más específicas están: El procedimiento de Brostrom que consiste en realizar una incisión en forma de “C” sobre la parte lateral del tobillo, se localizan los ligamentos laterales del tobillo y se reparan mediante suturas especiales o anclas diseñadas para colocar dentro de uno de los huesos del tobillo, como el hueso peroné. Al colocar estas suturas en los ligamentos afectados le aporta fuerza a la reparación de este. Otra técnica es mediante una artroscopia de tobillo , que se hace realizando una incisión pequeña en el tobillo, introduciendo una pequeña cámara con instrumentos para visualizar y reparar la lesión, con la diferencia de que se hacen incisiones más grandes para poder reparar los ligamentos.  Otro método es utilizar un tendón para sustituir los ligamentos rotos, se hace tomando una porción de los tendones de la parte fuerte del tobillo, la cual se entrelaza con la fíbula (uno de los huesos de la pierna) o el peroné (hueso largo que está en la parte externa o fuera del tobillo).  Esta cirugía dura aproximadamente 2 horas, pero dependerá del grado de la lesión de los ligamentos. ¿Para quién está indicada? La reconstrucción de ligamentos de tobillo se indica en pacientes con inestabilidad del tobillo o esguinces repetidos, que pueden ser crónicos severos, persistentes y sintomáticos. También está indicada cuando existen fracasos de cirugías previas y mala calidad en los tejidos blandos o pacientes hiperlaxos (se refiere a mayor flexibilidad de las articulaciones, músculos, cartílagos y tendones de las personas deportistas con peso elevado). ¿Por qué se realiza? Una reconstrucción de ligamentos de tobillo se realiza cuando los restos de ligamentos son muy débiles o insuficientes, cuando no se pueden volver a unir los extremos del ligamento mediante una sutura, algo que solo es posible en lesiones recientes, y se lleva a cabo una sustitución del ligamento por tejido propio, denominada reconstrucción de ligamento. Riesgos de una reconstrucción de ligamentos de tobillo Los riesgos que se pueden encontrar son: reacciones alérgicas a la anestesia, infecciones, lesión a nervios y estructuras vasculares, inestabilidad funcional, pérdida de amplitud de los movimientos, sangrado y formación de coágulos. Preparación Antes de la cirugía es necesario evitar tomar medicamentos anticoagulantes, como la aspirina y/o sintrom (medicamento relacionado con enfermedades cardiacas o vasculares). No fumar en los días previos a la cirugía. No debe tomar o beber nada antes del procedimiento si su médico se lo indica. Es necesario realizar todos los estudios necesarios: examen físico completo, análisis de sangre, electrocardiogramas y alguna prueba específica para decidir qué procedimiento se va a realizar. Cómo es la recuperación de una reconstrucción de ligamentos de tobillo Después del procedimiento, el paciente deberá permanecer en observación el tiempo que el médico indique. El paciente puede estar con un yeso o con una férula por unas dos semanas. Sentirá algo de dolor y molestias , especialmente los primeros días, que pueden mejorar con analgésicos. Mantener la pierna elevada el tiempo que el médico le indique, ya que puede ayudar a reducir la inflamación y el dolor. Es recomendable el uso de muletas para no apoyar el tobillo por varias semanas. Pueden pasar hasta 6 semanas antes de poder apoyar de nuevo el tobillo. Después de 12 semanas el paciente podrá volver a realizar sus actividades cotidianas. La recuperación total se espera entre los 6 y 12 meses post cirugía. Resultados Los resultados de una reconstrucción de ligamentos del tobillo suelen ser satisfactorios en cuanto a la reparación anatómica. También podemos decir que los resultados de la cirugía pueden variar basándose en la severidad de la lesión inicial. Los pacientes que persisten con inestabilidad después de cirugía pueden mejorar con fisioterapia o utilizando una tobillera. También pueden ser necesarias nuevas cirugías para reconstruir los ligamentos. Aunque es un procedimiento que tiene grandes resultados, en algunos casos, puede que el ligamento no se cure adecuadamente, provocando que el paciente presente dolor o incomodidad al realizar trabajos físicos. Preguntas frecuentes ¿Cuál es el tiempo de recuperación de una reconstrucción de ligamentos de tobillo? La recuperación puede variar según el tipo de procedimiento utilizado. En la mayoría de los casos se obtiene una recuperación total del tobillo entre los 6 y 12 meses después de la cirugía. ¿Podré volver a hacer deporte? Sí. Para que la terapia tenga éxito, es imprescindible un tratamiento posterior personalizado basado en fisioterapia y medicina deportiva. Por eso, los pacientes deben cumplir una fase de rehabilitación de varios meses para poder recuperar la capacidad total para practicar deporte . ¿Qué es la técnica de Brostrom? Es la cirugía que se realiza con más frecuencia para la reconstrucción de ligamentos de la rodilla y el tobillo . Es la técnica de elección para la inestabilidad crónica de tobillo, que consigue unos buenos resultados funcionales y de regreso al deporte, con una buena estabilidad del tobillo. El tiempo de recuperación con la utilización de esta técnica es de 1 a 2 meses. ¿Cómo se lesionó un ligamento de tobillo? Ocurre cuando los ligamentos se estiran o se desgarran y no se pueden volver a unir sin intervención . Una ruptura parcial se produce cuando parte del ligamento se rompe. Una ruptura completa se produce cuando todo el ligamento se rompe.
Osteotomía
Contenido de salud
Osteotomía
Definición La osteotomía es la incisión o sección quirúrgica de un hueso. En traumatología se realizan intervenciones quirúrgicas en las que se practican cortes en un determinado hueso con el fin de provocar cambios en su posición , elaborando a veces angulaciones para mejorar la postura del hueso y su función, o también para acortarlo o alargarlo según lo que se precise. A veces se realiza para corregir la postura de un fragmento de hueso fracturado. Este tipo de intervenciones se llevan a cabo sobre todo en el miembro inferior. ¿Cómo es una osteotomía? Antes del inicio de la cirugía, una vez situado el paciente en el quirófano, el anestesista aplica la anestesia. Él será quien controle la situación del paciente durante todo el proceso. Dependiendo de dónde se realice la osteotomía y el motivo , la intervención puede ir acompañada de la realización de otras intervenciones (como realización de artroscopias... etc.) Para realizar la osteotomía el cirujano accede hasta el hueso que ha de ser intervenido, en él puede realizar cortes para extraer una pequeña cuña de hueso o añadirla, dependiendo de los requerimientos del paciente para la corrección que este precise. Estos cortes se realizan con una sierra u osteotomo. Una vez corregida la lesión se fijan ambos extremos óseos con clavos, tornillos, placas o fijadores externos para que se produzca su unión . Finalmente se realiza la sutura de los tejidos que han sido cortados para llegar hasta el hueso terminando por la piel. ¿Para quién está indicada? Se indica a pacientes en los que ha habido un proceso de desgaste de una articulación (artrosis) como rodillas o caderas, para disminuir el dolor y prolongar la vida de esas articulaciones. También se indica para la corrección del eje y postura de las extremidades que pueden estar afectadas por otras enfermedades (enfermedades congénitas, metabólicas o alteraciones en el desarrollo de los miembros... etc.), así como efectos y secuelas de traumatismos o cirugías previas . ¿Por qué se realiza? La osteomía se realiza porque, además de modificar deformidades y alteraciones articulares intentando preservar las articulaciones del paciente y retrasar en muchos casos , la indicación de uso de prótesis articulares, se intenta con ella disminuir el dolor y el resto de síntomas que estas afecciones desencadenan en el paciente, mejorando con ello su calidad de vida y consiguiendo que este pueda volver a realizar sus actividades de la vida diaria (laborales, de entretenimiento o deportivas), sin dolor. Riesgos de una osteotomía Como toda intervención quirúrgica, la osteotomía lleva implícitas una serie de complicaciones comunes y otras potencialmente más serias que pueden requerir tratamientos complementarios, tanto médicos como quirúrgicos, así como un mínimo porcentaje de mortalidad. Estos riesgos pueden estar agravados por el padecimiento del paciente de otras enfermedades como diabetes, hipertensión arterial, obesidad, enfermedades cardíacas... etc. Las principales son: En la zona quirúrgica pueden aparecer hematomas o inflamación que se suelen resolver en las primeras semanas de recuperación. Puede haber dolor prolongado en zona de la operación y afectación de alguna estructura nerviosa que pueda derivar en pérdida de fuerza muscular o alteraciones de la sensibilidad. Lesión en alguna vena o arteria próxima. Sangrado por la herida quirúrgica o hemorragias internas que pueden ser potencialmente graves y precisar de tratamiento con transfusiones sanguíneas. Infecciones superficiales en la herida quirúrgica o profundas a nivel del hueso o utensilios externos de fijación utilizados (clavos, tornillos... etc.) Existe riesgo de cierta rigidez articular y de que la unión de los extremos se produzca en mala posición o de forma más lenta. Aceleración del progreso de degeneración articular. Formación de trombos en los vasos sanguíneos por alteraciones de la coagulación (trombosis venosa profunda o tromboembolismo pulmonar). De forma poco habitual pueden existir complicaciones como cuadros de insuficiencia respiratoria aguda. Preparación Antes de la intervención el paciente será valorado por el servicio de anestesiología, que determinará el tipo de anestesia a aplicar, habitualmente anestesia general. Se debe realizar un estudio preoperatorio con analítica de sangre, radiografía de tórax y electrocardiograma. El paciente debe informar al médico de las posibles alergias a medicamentos que puede sufrir, si porta prótesis o marcapasos, así como de si padece otras enfermedades o alteraciones, sobre todo de la coagulación de la sangre . También debe informar del tratamiento farmacológico habitual que toma. Debe permanecer en ayunas al menos 8 horas antes de la intervención y no portar elementos metálicos como anillos, collares... etc. Cómo es la recuperación de una osteotomía El proceso de recuperación depende de la técnica utilizada y el sitio donde se ha realizado la osteotomía , así como del estado previo del paciente antes de la intervención y la calidad de hueso que tenga. Se considera que es una recuperación similar a la del proceso de curación de una fractura. El periodo de ingreso hospitalario tras la intervención puede rondar de 2 a 5 días. Posteriormente el paciente en su domicilio irá recuperando progresivamente la movilidad, teniendo que estar los primeros días en un reposo más continuo con la pierna en alto. Inicialmente el paciente precisará del uso de muletas para la deambulación, con carga parcial muy progresiva, durante uno o dos meses después de la cirugía. En torno a los tres meses después de la cirugía el paciente podrá incorporarse de pleno a su vida habitual. Desde el inicio de la recuperación el paciente debe ir haciendo ejercicios de activación muscular progresivamente que serán pautados por el servicio de rehabilitación. Puede ser necesario que durante el periodo de mayor inmovilización el paciente tenga que usar un tratamiento farmacológico para evitar que se produzcan trombos en los vasos sanguíneos (heparina). En ocasiones se precisa de una segunda intervención posterior para retirar el material utilizado para la unión del hueso como tornillos, placas, fijadores... etc. Resultados Después de la cirugía se suele conseguir una mejora en la movilidad y el resto de funciones de los huesos así como la disminución del dolor que estuviera provocando la alteración . Tras la intervención, el paciente realizará seguimiento por el traumatólogo en consulta ambulatoria, teniendo que realizar controles de imagen como radiografías para valorar la consolidación o unión del hueso, y la corrección anatómica que se ha querido conseguir, así como la vigilancia de las posibles complicaciones que pudieran aparecer tras la intervención. Preguntas frecuentes ¿Cuál es la osteotomía más frecuente? La osteotomía es un proceso quirúrgico que frecuentemente se aplica para correcciones en el eje a nivel de la rodilla, seguidas de las realizadas a nivel de la cadera. ¿Qué es una osteotomía correctora? Una osteotomía correctora es aquella que se realiza para corregir desviaciones del eje normal de los miembros en el cuerpo, malposiciones o malformaciones de los miembros, sobre todo inferiores. Con ella se alinean correctamente los ejes mecánicos de las extremidades, se corrigen las posiciones viciosas de las articulaciones, de tal forma que se mejora la estática de la bipedestación (estar de pie), sedestación (estar sentado) y decúbito (estar tumbado), la dinámica de la marcha y la deambulación. ¿Qué es una osteotomía valguizante de rodilla? La osteotomía valguizante de rodilla consiste en la producción de un corte en la tibia en forma de cuña y su extracción con el posterior cierre del defecto y fijación del hueso, con la utilización de tornillos, placas o grapas. Se realiza para lograr la restauración del eje de carga fisiológico o normal de la articulación de la rodilla que se encuentra desviado . ¿Es dolorosa una osteotomía? La osteotomía en sí misma no es dolorosa, ya que se realiza bajo el efecto de la anestesia. Puede haber dolor durante el periodo de recuperación postoperatoria. ¿Podré volver a hacer vida normal tras una osteotomía? Aunque depende de la patología que se quiere corregir con la osteotomía, siempre que no haya complicaciones durante y después de la cirugía, los pacientes podrán llevar una vida normal tras el periodo de recuperación aproximadamente en unas 12 semanas .
Artroncentesis
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Artroncentesis
Definición La artrocentesis es una prueba en la cual se procede a pinchar en una cavidad articular para retirar líquido de ésta, o bien como medida terapéutica . Al retirar líquido de la misma se reduce el dolor articular y disminuye la inflamación articular o bien con un fin diagnóstico en los casos de procesos gotosos o infecciosos que permitirá instaurar el tratamiento más adecuado para el proceso que la persona esté sufriendo. También en ocasiones con esta técnica se introduce en la cavidad articular fármacos que mejoran la sintomatología presente . Tipos de artrocentesis Tipos de artrocentesis pueden ser considerados como diagnóstica si queremos analizar el líquido que extraigamos o terapéutica si lo que pretendemos es meter una sustancia farmacológica que pueda mejorar la articulación o el dolor que en ella aparece. Preparación La preparación de la prueba requiere una correcta higiene de la zona, que será desinfectada por el personal médico que realiza la prueba. La postura depende de la articulación a tratar, así en la rodilla será tumbado con la rodilla semiflexionada y relajada, pero será sentado si se trata de un codo o de un hombro y de lateral si se tratara de una cadera . No se deberán tomar fármacos antiinflamatorios los días previos por el riesgo de sangrado sobreañadido y deberá avisar a su médico si toma anticoagulantes para que tome las medidas oportunas. Cómo se realiza la artrocentesis Una vez desinfectada la zona en la que se vaya a pinchar, se procederá a poner una mínima cantidad de anestésico para, a continuación, pinchar con una aguja conectada a una jeringuilla que será la forma de extraer el líquido articular. Este se deposita en un tubo para su envío al laboratorio. Tras esto se extrae la aguja y se desinfecta nuevamente el lugar de punción y se protege con un apósito. En ciertos casos puede ser necesario realizar durante unas horas un vendaje compresivo. Complicaciones de la artrocentesis Además de un pequeño dolor residual de la punción y manipulación de la técnica, en ocasiones se producen pequeños hematomas que no requieren actuación específica o en su caso un mínimo vendaje compresivo. Resultados Unos resultados óptimos exigen obtener la cantidad necesaria para el análisis del líquido articular. Generalmente, la simple retirada del líquido se puede traducir en una mejora del dolor de modo inmediato; también se puede inyectar algún fármaco que mejore el dolor del paciente. Los resultados de laboratorios tardan unos días ya que en algunos casos puede ser necesario el cultivo del líquido para reconocer el germen implicado en la infección y el antibiótico de elección. Preguntas frecuentes ¿Qué es la artrocentesis de rodilla? La artrocentesis de rodilla consiste en entrar en la cavidad articular de la rodilla con una aguja para extraer líquido. En este caso, el pinchazo se hace entrando en la zona medial por detrás de la rótula. Se trata de entrar entre el músculo vasto y la parte media de la rótula para minimizar la posibilidad de dañar el cartílago de la rótula o el cartílago femoral. ¿Qué es la artrocentesis de mandíbula? La artrocentesis de la mandíbula se realiza para penetrar con una aguja a nivel anterior de la articulación tempero mandibular. La zona de inyección es en la parte superolateral a 10 milímetros del trago. A la vez que se realiza esta técnica se procede a abrir y cerrar la mandíbula de forma que se pueda desprender y ampliar el espacio mandibular más sencillamente. ¿Qué es la artrocentesis de cadera? La artrocentesis de cadera es una técnica para acceder a la articulación de cadera a través de una inyección. En este caso, se debe de valorar bien el proceso y si es necesario se debe de hacer a través de un control ecográfico. El abordaje será lateral y servirá tanto para obtener líquido sinovial para cultivar como para evacuar el exceso de líquido si fuera necesario. El control de ecografía es necesario para estar seguro de haber llegado de forma correcta a la articulación sin dañar otras zonas adyacentes. ¿Qué es la artrocentesis de hombro? La artrocentesis del hombro es el abordaje de la articulación del hombro mediante una aguja conectada a una jeringa. La situación del hombro deberá de ser neutra con el codo a 90 grados y apoyado en la pierna del lado a tratar.  Se palpará el acromion y se introducirá aproximadamente mitad de la aguja procediendo a extraer líquido o, por el contrario, instilar el fármaco que creamos necesario para mejorar la situación del paciente. ¿Qué es la artrocentesis evacuadora? La artrocentesis evacuadora es el abordaje de una articulación: rodilla, cadera ,codo, etc. Para proceder a evacuar líquido de tipo inflamatorio que da una distensión en la articulación y que se traduce por tanto en dolor en dicho espacio. Si el líquido fuera infeccioso se procederá a enviar a un laboratorio para identificar qué germen produce la infección y tratarlo por tanto de modo adecuado.
Reconstrucción Ligamentos Laterales de Rodilla
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Reconstrucción Ligamentos Laterales de Rodilla
Definición La reconstrucción de ligamentos laterales de rodilla es una cirugía reconstructiva que consiste en reparar los ligamentos laterales dañados en la misma. Se realiza reemplazando el ligamento lesionado por un segmento de tejido sano de un tendón, de la misma rodilla o de un tejido donante de otra parte del cuerpo . Este procedimiento puede restaurar de forma parcial o completa los movimientos de la articulación. Los ligamentos laterales se clasifican en ligamento medial o interno y ligamento externo. Su función es dar estabilidad a la rodilla evitando que la pierna se mueva hacia los lados cuando la sometemos a un esfuerzo . Estos ligamentos se encuentran en la parte lateral y media de la rodilla. El ligamento lateral interno evita que, cuando hacemos un movimiento de la rodilla hacia dentro, se vaya o se doble excesivamente, lo mismo sucede con el ligamento lateral externo pero con el movimiento de la rodilla hacia fuera. Ambos tienen la función de mantener la estabilidad de la parte interna y externa de la rodilla. ¿Cómo es el tratamiento? Las lesiones de los ligamentos pueden ser por un esguince, una rotura parcial, o  rotura completa. Dependiendo de la lesión el especialista le realizará un tratamiento individualizado que le permita tratar y corregir la lesión. Esguince : rotura de algunas fibras del ligamento que se caracteriza por dolor moderado  e inflamación leve, pero donde se mantiene el movimiento y la estabilidad de la rodilla. Generalmente se trata con inmovilización, frío local, y analgésicos para regenerar la estructura afectada. Rotura parcial : se produce cuando el ligamento se rompe parcialmente porque sobrepasa el límite de elasticidad. Produce más dolor, también inflamación e inestabilidad de la articulación, así como pérdida moderada de la funcionalidad de la misma. Rotura completa : se produce cuando el ligamento termina rompiéndose por completo, produciendo gran inestabilidad a la articulación y provocando dificultad para caminar o ponerse de pie.  En este caso hay que someter al paciente a una cirugía para reconstruir el ligamento. Este procedimiento quirúrgico lo realiza un cirujano traumatólogo mediante una artroscopia. Se empieza administrando anestesia al paciente, que puede ser general o raquídea (en la cual no sentirá nada de la parte inferior del cuerpo). El cirujano realizará tres pequeñas incisiones en la zona de la rodilla. Por una, introducirá un artroscopio (pequeño instrumento en forma de tubo que permite visualizar la articulación y así tratar la lesión) y por las otras las herramientas quirúrgica para reparar el ligamento. Puede volver a colocar el ligamento desgarrado o reconstruir el ligamento roto con un injerto de la porción de tendón rotuliano (el que conecta la rótula con la tibia). El injerto puede ser del mismo paciente (autoinjerto) o de un donante. El médico realizará pequeños agujeros en la tibia y el fémur, donde estaba unido el ligamento desgarrado, y donde insertará el nuevo ligamento. Lo fijará con grapas o tornillos quirurgicos y eventualmente el hueso crecerá alrededor del injerto y fijará el ligamento. La incisión se cerrará  con suturas o grapas quirúrgicas y se colocará un vendaje estéril. ¿Para quién está indicada?    La reconstrucción de ligamentos laterales de rodilla está indicada para: Para  tratar y reparar las roturas parciales y completas de los ligamentos laterales de la rodilla. Para eliminar la inestabilidad de la rodilla. Este tratamiento está principalmente indicado para los deportistas que practican fútbol, baloncesto, tenis.. etc. que tienen un desgarro o rotura de los ligamentos. Cuando existe sensación de inestabilidad en las actividades normales de la vida diaria, o en los casos en que los que el paciente desea retomar actividades que involucran la maniobra de frenado brusco. ¿Por qué se realiza? La reconstrucción de los ligamentos laterales de rodilla se realiza porque esta es una de las articulaciones que más se utilizan del cuerpo humano por lo que es de las que está más expuesta a sufrir lesiones debido a las actividades que realizamos diariamente o al realizar algún deporte . Las rodillas son las encargadas de darnos movilidad y estabilidad, por lo que si se produce alguna lesión o problema en ellas hay que tratar de solucionarlo lo más pronto posible, para evitar consecuencias más graves. La rotura de los ligamentos laterales de la rodilla produce dolor en la zona al apoyar el pie en el suelo o simplemente al mover la rodilla, y una gran sensación de inestabilidad (quiere decir que se siente floja o se mueve). Los ligamentos son fundamentales para el correcto funcionamiento de la rodilla y la lesión de uno o varios de ellos no permite o limita la realización de ciertos movimientos. Se realiza también cuando el paciente ha sufrido un desgarro o una rotura tras un movimiento brusco. Riesgos Generalmente el riesgo en la reconstrucción de ligamentos laterales de la rodilla es mínimo. Podemos encontrar riesgos relacionados con la anestesia, infecciones, o hemorragias. Puede existir el riesgo de desgarro del injerto, rechazo del mismo , entumecimiento de las zonas de la rodilla donde se realizaron las incisiones, rigidez y menos amplitud en los movimientos, así como incapacidad para lograr un alivio de los síntomas. Preparación Antes de realizar el procedimiento el médico debe realizar una exploración completa de ambas rodillas para comparar los hallazgos y descartar otras lesiones asociadas. El médico le explicará al paciente el procedimiento y le dará la oportunidad de preguntar cualquier duda o información en relación con la misma. Se le realizara al paciente un examen físico completo para asegurarse de su estado de salud, que puede ir acompañado de analíticas de sangre, electrocardiograma y alguna otra prueba diagnóstica. Es importante informar al médico si el paciente está tomando alguna medicación y si es alérgico. No tomar medicación que pueda afectar la coagulación sanguínea como las aspirinas (medicamentos anticoagulantes). Dejar de fumar y tomar alcohol días antes de la cirugía. Se le pedirá que ayune 8 horas antes del procedimiento. Es posible que el anestesiólogo le dé un sedante que le ayude a relajarse, por lo que se recomienda que el paciente vaya acompañado para que le ayuden a desplazarse después de la cirugía. Cómo es la recuperación   En general el tiempo de recuperación para la cirugía de reconstrucción de ligamentos laterales de rodilla va en fases y también dependerá de la condición del paciente. En las primeras tres semanas es importante que disminuya la inflamación de la rodilla  con ayuda de antiinflamatorios, elevando la pierna, y aplicando hielo en la pierna. Entre las tres y seis semanas después de la cirugía el paciente debe realizar ejercicios de rehabilitación para mejorar los movimientos y fuerza de la pierna, y empezar con sus actividades diarias. A partir del tercer o cuarto mes el paciente puede valorar empezar a trotar sin llegar a correr. Es a los seis meses, y previa revisión por el médico, cuando el paciente podrá volver a sus actividades deportivas después de haberse realizado la cirugía. Si se produce una rotura parcial de los ligamentos laterales, el paciente puede regresar a sus actividades cotidianas y deportivas  entre las 3 y 4 semanas siguientes. El paciente usará muletas y un inmovilizador de rodilla las primeras semanas. Después de la intervención se recomienda que el paciente realice sesiones de rehabilitación, que le permitan recuperar la movilidad, estabilidad de la rodilla y fortalecer la articulación. Resultados La reconstrucción de estos ligamentos tiene muy buenos resultados , permitiendo que el paciente recupere su movilidad y estabilidad de la rodilla en poco tiempo. Para ello es muy importante la rehabilitación que tiene un papel fundamental de cara a fortalecer la rodilla para su recuperación total. Si la lesión se maneja de manera adecuada, la mayoría de los pacientes con lesiones en los ligamentos laterales pueden volver a practicar deportes, y retomar las actividades normales de la vida diaria sin ningún tipo de inconveniente. Preguntas frecuentes ¿Qué es el ligamento lateral de rodilla? Los ligamentos laterales conectan la tibia con el fémur en la porción interna de la rodilla, impidiendo parcialmente el desplazamiento de la tibia sobre el fémur, así como el desplazamiento de la rodilla hacia el interior, ayudado en este caso, por el ligamento cruzado anterior que  tiene la función de mantener la estabilidad de la rodilla. ¿Cómo se produce una rotura de ligamentos laterales? La rotura de los ligamentos se produce por un giro del cuerpo con el pie fijo en el suelo, o por golpes en la parte externa de la rodilla provocando un estiramiento excesivo del ligamento. ¿Cómo se llama la lesión de ligamentos? Las lesiones de ligamentos son principalmente conocidas como desgarros o esguinces. ¿Qué es una distensión de ligamentos? Una distensión de ligamentos es el cambio en el tamaño o la forma de los ligamentos , ya sea porque se estira o se contrae en exceso de un modo forzado o sobreesfuerzo, como consecuencia de movimientos bruscos de rotación o de flexión. ¿Qué une un ligamento? Los ligamentos son bandas de tejido muy sólido y elástico que unen los huesos en las articulaciones.
Prótesis de Rodilla
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Prótesis de Rodilla
¿Qué es una prótesis de rodilla?   La prótesis de rodilla es la colocación quirúrgica de una pieza artificial, en general metálica, que sustituye el normal funcionamiento de la articulación de la rodilla. Puede ser una prótesis total, con presencia de zona tibial o femoral o, por el contrario, solo con una de las dos zonas.    Tipos de prótesis de rodilla   Los tipos de prótesis de rodilla son: Prótesis unicompartimental: se utiliza cuando sólo está afectada una parte de la rodilla. De esta manera, se trata de sustituir la parte de la rodilla afectada, se usa en muy pocas ocasiones, debido a que no evita que el resto de la rodilla se afecte por la enfermedad y tuviera que realizarse una segunda intervención. Prótesis total: se trata de sustituir las dos superficies articulares. Está formada por una parte tibial que suele ser metálica, una parte femoral, en general, también de metal y dentro de este de cromo-cobalto, un componente patelar que suele ser de polietileno.   Cómo se utiliza una prótesis de rodilla   La prótesis de rodilla se usa para sustituir una articulación de rodilla afectada por una artritis reumatoide o bien por una artrosis, siendo este el caso más frecuente por el cual se sustituye una articulación. Permite usar la articulación normalmente, evitando el dolor y mejorando la movilidad del paciente. La prótesis de rodilla tiene una parte tibial que se fija sobre la meseta tibial, una parte femoral que se sitúa sobre los cóndilos femorales y, entre ambas, se sitúa una pieza de polietileno que evita la fricción entre las dos zonas. La pieza de polietileno suele estar fija sobre la parte tibial de la prótesis y permite el deslizamiento de la zona femoral sobre la tibial, si se sitúa también el componente patelar este será de polietileno y se desliza también sobre la parte femoral en su zona anterior.   Operación de la prótesis de rodilla La operación de prótesis de rodilla es una técnica quirúrgica de cirugía mayor, en ella, se somete al paciente a una anestesia general y proceder a realizar una incisión en la zona anterior de la rodilla, que suele ser de entre 25 y 30 centímetros. Después, se corta la parte inferior del húmero y la superior de la tibia, y se sustituye la parte inferior del fémur por la prótesis metálica femoral y, en la parte tibial, se sustituye por una parte también metálica que reemplaza a la meseta tibial. Ambas zonas van a ir fijadas por cemento o por vástagos que se introducen dentro del hueso. Posteriormente, se reparan y fijan los músculos y tendones de forma adecuada para dar estabilidad a la prótesis, y se cierra la incisión quirúrgica. Esta cirugía dura unas 2 horas. Las prótesis, hoy en día, son de metal o de materiales cerámicos que dan buenos resultados quirúrgicos con pocas complicaciones.   Preguntas frecuentes:   ¿Cómo se puede cuidar una prótesis de rodilla?   Las prótesis de rodilla están pensadas para permitir a la persona que realice su actividad de forma normal, pero se deben evitar ejercicios bruscos y caídas sobre todo los primeros meses. Hay que evitar también vestirse poniéndose la ropa de pie, mejor sentado en una silla o en el borde de la cama, así se proporciona estabilidad y se evitan caídas. Es necesario ponerse primero el calcetín o la pernera de la zona operada, usar mecanismos que ayuden a vestirse sin tener que doblarse en exceso y, al desnudarse, el proceso es al revés, debiendo quitarse, por último, el lado operado. Cuando un paciente se siente, debe hacerlo en una silla firme, no muy baja, con las rodillas flexionadas o estiradas y los pies rectos. Cuando el paciente se vaya a levantar de la silla deberá ponerse en el borde de la misma y apoyarse en brazos o en bastones para levantarse. No se debe permanecer sentado más de 45 a 60 minutos, ni ponerse de cuclillas. Al subir escaleras, hay que apoyar primero la pierna de la rodilla no operada. Al bajar, deberá usarse primero la rodilla operada, puede ser necesario subir y bajar escalón a escalón y se debe permanecer agarrado a la barandilla mientras se hace este ejercicio. Para entrar o bajar del coche, se debe hacer desde la altura del asfalto y no desde la cera, girando el cuerpo y evitando girar la rodilla, puede ser necesaria ayuda para subir las piernas. El asiento debe estar lo más atrás posible y con la parte de la rodilla pegada al asiento. Cuando se comience a hacer ejercicio, este debe ser de bajo impacto y no podrá realizar deportes de contacto. Caminar y nadar son los ejercicios más recomendados.   ¿Es posible que una prótesis de rodilla se infecte?   Sí, las infecciones en las prótesis es una de las complicaciones más frecuentes tras la cirugía , siendo menos frecuente tras pasar un tiempo.  Las infecciones se producen entre el 1 y el 3 % de los casos. Es una infección aguda cuando aparece hasta 3 meses tras la cirugía, en estos casos se suele solucionar con un tratamiento antibiótico precoz, que evite la retirada de la prótesis. La infección crónica es la que se produce tras 3 meses de ser colocada la prótesis, suele ser necesario retirarla y poner una nueva para lograr la resolución del problema.   ¿Se puede hacer deporte con una prótesis de rodilla?   Con una prótesis de rodilla se puede realizar deporte, pero éste debe ser de bajo impacto . Entre los deportes que se pueden realizar están el senderismo, la natación, el golf o jugar al tenis, no se debe practicar esquí bajando pendientes, ni fútbol.   ¿Es necesaria rehabilitación al tener una prótesis de rodilla?   Sí, es necesaria la rehabilitación, sobre todo porque es importante aprender una serie de normas que ayudarán a mantener la prótesis en las mejores condiciones posible, entre ellas la forma de vestirse, de subir y bajar escaleras, la forma de entrar y salir del coche, etc. Todo esto facilitará la vida al paciente.   ¿Cuáles son las mejores prótesis de rodilla?   El cirujano es quien conoce la situación del paciente, tanto basal como de desarrollo de su vida, y es quien mejor puede aconsejar al paciente sobre el mejor tipo de prótesis de rodilla para cada caso.
Prótesis de Hombro
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Prótesis de Hombro
Definición La artroplastia de sustitución del hombro es una técnica de cirugía mayor que consiste en la sustitución de la articulación del hombro que está enferma o fracturada, reemplazandola por una articulación artificial llamada prótesis. Esta sustitución puede ser necesaria de forma completa (prótesis total) o de sólo una parte (prótesis parcial). También se puede realizar un reemplazo de la superficie de la articulación en la parte superior del húmero, a modo de capuchón,  preservando más parte del hueso. Son las llamadas prótesis de reemplazo de superficie. Por último, en las situaciones en las que hay afectación del manguito de los rotadores (grupo de tendones de músculos que están fijos en la articulación del hombro y que le proporcionan estabilidad), se puede implantar la llamada prótesis invertida del hombro, en la que las estructuras protésicas de reemplazo de la articulación se colocan en posición contraria u opuesta a la posición normal anatómica de la articulación. ¿Cómo es la prótesis de hombro? La cirugía se realiza en el quirófano. Primeramente se coloca al paciente en la camilla en una posición de semisentado. Se administra la anestesia (habitualmente general)  por parte del médico anestesista quien controlará su efecto durante toda la cirugía y la situación del paciente. Se realizan todos los preparativos de colocación de material quirúrgico estéril. Se limpia y desinfecta la zona quirúrgica con aplicación de antiséptico (sustancia que destruye los gérmenes). Se realiza un sondaje vesical (colocación de un tubito en la vejiga para el control de la eliminación de la orina). La operación dura de una hora y media a dos horas. La intervención consiste en practicar una incisión (corte) en la región anterior del hombro de unos 10 a 15 centímetros, hasta acceder a visualizar todos los elementos de la articulación. Se extraen entonces las piezas dañadas y se da forma al hueso para poder colocar la prótesis. Luego se procede a mejorar la fijación de las piezas para lo que puede ser necesaria la utilización de cemento (sustancia especial para fijación), para unir el o los componentes de la prótesis al hueso. También se pueden unir al tener los componentes protésicos una superficie porosa que se adhiere de forma natural al hueso. Es muy posible que se tenga que realizar un reajuste de los ligamentos (elementos a modo de “cordones” de unión entre las partes de la articulación)  que hay alrededor de la articulación. Una vez colocada y fijada la prótesis los demás elementos de la articulación, se procede a cerrar la herida quirúrgica y así termina la cirugía. El paciente pasa entonce a la sala de reanimación donde despertará de la anestesia. ¿Para quién está indicada? La indicación fundamental es calmar el dolor y secundariamente, dependiendo de cada caso, mejorar la movilidad del hombro. Varias patologías pueden afectar a la articulación del hombro causando dolor y discapacidad, lo que puede llevar a la indicación final de su sustitución por una prótesis: La fractura compleja de la parte superior del húmero a veces impide su reconstrucción a través de una fijación de los segmentos fracturados (osteosíntesis) y colocación de los fragmentos en su lugar. Esto es motivo para que el traumatólogo tenga que indicar la utilización de una prótesis de hombro para asegurar la función adecuada del hombro y con ello del brazo. Las enfermedades que conllevan una degeneración de la articulación importante y que agotan todas las vías de tratamiento, son otra de las indicaciones. Dentro de estas enfermedades se encuentran: Artrosis severa (enfermedad en la que se produce un desgaste progresivo del cartílago o tejido que amortigua los huesos del hombro lo que produce que lentamente la articulación del hombro se vuelva rígida y dolorosa). Artritis Reumatoide (enfermedad en la que se produce una i nflamación crónica de la articulación que puede dañar progresivamente el cartílago y eventualmente causar su desaparición lo que provoca dolor y rigidez). Artritis postraumática (afectación que se puede producir después de una grave lesión en el hombro, como fracturas de los huesos que componen el hombro o roturas de los tendones o ligamentos del hombro, que pueden dañar el cartílago de la articulación con el tiempo, lo que a largo plazo  causa dolor en el hombro y limita su función) La necrosis avascular ( enfermedad que ocurre cuando el suministro de sangre al hueso (parte superior del húmero) se interrumpe. Debido a ésto  las células óseas mueren por no tener suministro de sangre (osteonecrosis), lo que puede finalmente causar la destrucción del hombro. La prótesis de hombro también está indicada en la artropatía del manguito de los rotadores ( cambios en la articulación del hombro debidos al desgarro del manguito rotador, que es el desprendimiento del hueso de un grupo de tendones de músculos que movilizan el hombro y hacen que la articulación permanezca estable, y que puede conducir a la artritis con la destrucción del cartílago articular). A veces las prótesis del hombro fracasan, generalmente debido a su aflojamiento, desgaste, infección y dislocación del implante. Cuando esto ocurre, puede ser necesaria la realización de una segunda cirugía de reemplazo de la  prótesis, llamada cirugía de revisión de prótesis de hombro. ¿Por qué se realiza? El propósito principal de la intervención es aliviar el dolor e intentar mejorar la función articular cuando los tratamientos no quirúrgicos como los fármacos y los cambios de actividad ya no son útiles para aliviar el dolor que la enfermedad produce en el hombro. Riesgos de la prótesis de hombro Complicaciones derivadas de la propia técnica quirúrgica y de la situación vital de cada paciente según el padecimiento de enfermedades crónicas como la diabetes, la hipertensión, enfermedades del corazón, obesidad, etc. que pueden ser potencialmente serias y afectar a todos los órganos y sistemas, pudiendo llegar hasta un riesgo vital,  y requerir tratamientos complementarios, tanto médicos como quirúrgicos. Fracturas del hueso húmero, durante la intervención o más tardíamente.   Infección de la herida quirúrgica, superficial o profunda (infección del implante, que puede obligar a la extracción de la prótesis si el tratamiento antibiótico fracasa). Lesión de los vasos sanguíneos (los que llevan la sangre por el cuerpo) adyacentes. Si se afecta un gran vaso puede producirse una hemorragia masiva y puede requerir la administración de una transfusión de sangre. Lesión o afectación de los nervios adyacentes, lo que podría ocasionar trastornos de la sensibilidad o del movimiento (parálisis) que pueden ser irreversibles. Producción de trombos (obstrucción) en vasos sanguíneos (venas): trombosis en el brazo o en los pulmones. Complicaciones cutáneas: necrosis o muerte del tejido, cicatrices anómalas (queloides), etc. Luxación de la prótesis (cuando la prótesis se sale de su lugar), o inestabilidad de los componentes de la prótesis que puede exigir su reducción e incluso recambio. Disminución de la movilidad del hombro por posibles variaciones de la longitud del hueso, desequilibrio o los tejidos blandos que forma parte de la articulación o mal posicionamiento de los componentes protésicos. Aflojamiento de la prótesis o desgaste de la misma, que puede implicar la necesidad de un recambio protésico prácticamente siempre, con un peor resultado clínico previsto respecto a la colocación de la prótesis inicial. Calcificaciones de los tejidos que rodean a la prótesis que pueden causar dolor y/o limitar la movilidad de la misma. Rigidez articular post-operatoria. Rotura del Manguito rotador (grupo de tendones del hombro). Hematomas. Dolor, que en general es de menor cuantía que el pre-operatorio. Preparación Antes de la decisión de la implantación de la prótesis de hombro, el traumatólogo le indicará la realización de una radiografía de hombro o, si fuera necesario, la realización de una resonancia magnética del hombro, para poder evaluar mejor la situación de la enfermedad y tomar la mejor decisión en cuanto al tipo de prótesis a utilizar. El paciente se deberá realizar un estudio preanestésico con analítica de sangre, radiografía de tórax y electrocardiograma. En la consulta de anestesiología, el anestesista le indicará al paciente el tipo de anestesia que se va a utilizar en su intervención. Debe permanecer en ayunas 8 horas antes de la realización de la cirugía. El paciente debe advertir de sus posibles alergias medicamentosas, padecimiento de enfermedades como  alteraciones de la coagulación, enfermedades cardiopulmonares, existencia de prótesis, marcapasos. También debe informar al médico de los fármacos que toma o cualquier otra circunstancia. No se deben portar objetos metálicos como anillos, pendientes, etc. Cómo es la recuperación de la prótesis de hombro El alta hospitalaria dependerá del estado general de salud del paciente, de la aparición de complicaciones y del protocolo del centro hospitalario donde se realiza la intervención. Si la evolución es buena, el tiempo de ingreso es aproximadamente de cuatro o cinco días. En los primeros días el brazo se pone en un cabestrillo. Tras los primeras 24 a 48 horas de la intervención, se iniciará el movimiento progresivo de la articulación en periodos cortos, manteniendo el uso habitual del cabestrillo. Después de unos 10 días se inicia el tratamiento rehabilitador, realizando fisioterapia para que progresivamente, durante todo el tiempo de recuperación, el paciente vaya adquiriendo movilidad en la articulación, mejore el estado de la musculatura que existe alrededor de la articulación y aumente la estabilidad de la articulación. El tiempo medio de recuperación completa es de unos 6 meses, aunque este tiempo puede aumentar según el estado previo de la articulación y la enfermedad que la afecta, el tipo de prótesis y las características del paciente. Resultados Si la indicación es correcta para la patología del paciente y es realizada por un equipo especializado, la tasa de éxito es muy alta.  La reducción del dolor y el aumento de la movilidad es un objetivo conseguido en la mayoría de las intervenciones. El paciente seguirá las revisiones pautadas por el traumatólogo para ver la evolución de la prótesis y valorar la posible existencia de complicaciones posteriores a la cirugía. Los primeros 2 o 3 años son críticos para valorar el éxito de la cirugía, si no hay complicaciones en ese periodo, normalmente el paciente puede disfrutar de la prótesis unos 15 años después de su instauración, dependiendo del tipo de prótesis, la fijación empleada y la actividad que el paciente realice. De forma progresiva con el tiempo, el paciente puede notar  algo de empeoramiento porque pueda mover menos la articulación, tenga menos fuerza o le duela un poco más. En las revisiones el traumatólogo puede detectar a largo plazo un desgaste del hueso provocado por la propia prótesis que por lo general, no va a afectar a su función ni a provocar dolor intenso. Preguntas frecuentes ¿Cuánto dura la recuperación de la prótesis de hombro? Tras la intervención el paciente puede iniciar una movilidad relativa en torno al mes posterior a la intervención, durante la que en la mayoría de ese tiempo tendrá que utilizar un cabestrillo y podrá presentar dolor y limitación importante de los movimientos. La recuperación es progresiva y se puede tardar en alcanzar de forma completa en término medio unos 6 meses, aunque puede aumentar ese tiempo dependiendo del tipo de prótesis utilizada, las características propias del paciente, la existencia o no de alguna complicación posterior a la cirugía, y de la enfermedad inicial que propició la indicación de la prótesis de hombro. ¿Cuál es la artroplastia de hombro sin prótesis? Una artroplastia sin prótesis hace referencia a la eliminación de la superficie de la articulación del hombro dañadas cuyo deterioro ocasiona dolor e incapacidad de movilización de la articulación. Una vez eliminados el extremo o extremos de los huesos recubiertos de cartílago destruido o desgastado, se pueden dejar así esas partes recreando una articulación fibrosa que no produce dolor pero es inestable y con limitación del movimiento. También se pueden realizar descompresiones en partes de la articulación que producen proliferación o inflamación de estructuras, y realizar reparaciones de tendones que puedan estar rotos en la articulación (como el manguito de los rotadores). El acceso a la articulación en estos casos se suele realizar mediante una artroscopia (introducción de una pequeña cámara por medio de pequeñas incisiones sobre la articulación). ¿Cuál es la rehabilitación de la prótesis de hombro? Normalmente se comenzará con ejercicios pasivos de movilización al día siguiente de la intervención, pero se utiliza un cabestrillo durante unas tres semanas para permitir una buena cicatrización de los tejidos. Después de este tiempo, comenzará con la realización de actividades sencillas y movimientos activos, pautados por el médico rehabilitador y el fisioterapeuta según el estado del paciente, la patología de base de la articulación y el tipo de prótesis. Se pueden aplicar técnicas de fisioterapia para disminuir el dolor y la inflamación como la cinesiterapia activa y pasiva o la electroterapia. Tipos de prótesis de hombro: Prótesis tota l: en ella se sustituyen las dos partes de la articulación,  la parte externa del omóplato (cavidad glenoidea) que tiene forma de media luna y la cabeza del húmero que es la otra parte de la articulación. Prótesis parcial : en ella se sustituye sólo la parte de la cabeza humeral. Prótesis invertida: en ella los componentes de la articulación se colocan en una posición anatómicamente invertida, es decir, la parte superior del húmero es cóncava (forma de media luna hacia arriba), como suele ser de forma natural la parte superior de la articulación que corresponde al omóplato, y ésta última en la prótesis invertida tiene una forma redondeada, como suele ser la parte superior del húmero de forma natural. ¿Qué es la prótesis de hombro invertida? Es la prótesis de hombro en la que la colocación de las partes de la prótesis se realiza de forma inversa a la forma que habitualmente tiene la articulación del hombro de forma natural es decir, la “bola” del hombro (parte superior del húmero) pasa a estar fijada en la escápula, y la “cavidad” pasa a estar en el húmero .
Reconocimiento Médico
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Reconocimiento Médico
Definición Un reconocimiento médico es un examen completo realizado al paciente con el fin de conocer su estado de salud general y así prevenir y poder detectar de forma precoz enfermedades, o averiguar si se encuentra en buenas condiciones físicas y psicológicas para desempeñar alguna actividad o trabajo específico. A un reconocimiento médico también se le denomina chequeo, revisión o control médico. Tipos de reconocimientos médicos Existen diferentes tipos de reconocimientos médicos: Según el objetivo buscado : Laboral : es un chequeo médico que realiza la empresa a sus trabajadores para vigilar periódicamente la salud de cada uno de ellos y prevenir riesgos laborales. Deportivo : consiste en una revisión médica para valorar el estado de salud del deportista y detectar lesiones y patologías que le puedan suponer una contraindicación para la práctica de la actividad deportiva. Para carné de conducir : es un control específico para la obtención y renovación del carné de conducir, para comprobar que el paciente no sufre ninguna contraindicación que le impida manejar un vehículo. Para uso de armas : es un control psicotécnico necesario para la obtención o renovación de la licencia de armas, para prevenir que el paciente ocasione daños a otros o a sí mismo. Para tenencia de animales peligrosos : es un examen médico de capacidad física y de aptitud psicológica para la tenencia de animales clasificados como peligrosos. Según el momento de realización: Inicial : es el realizado antes de comenzar una actividad específica o de incorporarse por primera vez a un puesto de trabajo, para verificar si la persona cumple con los requisitos físicos necesarios para poder desempeñar adecuadamente sus tareas. Periódico : es el efectuado cada cierto periodo de tiempo para hacer seguimiento de los efectos que puedan ocasionar a la salud del paciente las actividades específicas desempeñadas. De reincorporación : es el ejecutado cuando la persona regresa a la actividad después de un período largo de baja o de descanso, para comprobar si continúa estando en buenas condiciones físicas. Preparación Cuando se acude a un reconocimiento médico se deben tener en cuenta una serie de recomendaciones para agilizar y facilitar el trabajo del personal sanitario : El paciente debe acudir en ayunas, llevar consigo sus gafas u otros correctores visuales o auditivos si los usa, no fumar ni ingerir alcohol las horas previas, llevar los informes médicos recientes y el certificado de minusvalía si los tuviera, y ser completamente sincero durante el chequeo. Cómo se realiza un reconocimiento médico Para comenzar el reconocimiento completo, el médico reúne el historial clínico de antecedentes familiares, personales y laborales, y recoge por escrito todos los datos del paciente. Asimismo, mide los datos biométricos (peso y estatura), para calcular el índice de masa corporal y procede a tomar el pulso y la tensión arterial. De igual modo, realiza la exploración física del aparato locomotor, abdominal, dermatológica, neurológica y auscultación respiratoria y cardíaca. Según el objetivo del certificado médico o del reconocimiento, se pueden requerir realizar unas pruebas complementarias como un análisis de sangre y de orina (hemograma completo, bioquímico, perfil tiroideo, perfil lipídico, marcadores tumorales específicos, antígenos y anticuerpos para hepatitis), y otras pruebas como electrocardiograma, espirometría (para medir la capacidad funcional de los pulmones), audiometría, tonometría, revisión oftalmológica, test de Framingham (para medir el riesgo cardiovascular), revisión urológica o ginecológica, exploración radiológica...etc. Si el reconocimiento médico es deportivo, además se realiza un test de esfuerzo, mediante el cual se monitoriza la prueba y se comprueba el rendimiento del deportista. Y si el reconocimiento médico está destinado a la obtención de la licencia de armas, se pedirá también un test de drogas mediante un análisis de orina. Complicaciones de un reconocimiento médico Muchas empresas ofrecen a sus trabajadores la posibilidad de someterse a un reconocimiento médico anual, pero el trabajador puede negarse a dar su consentimiento. El reconocimiento médico no es obligatorio salvo para aquellos trabajadores que estén poniendo en peligro su vida, la de sus compañeros o la de otras personas mientras desarrollan su actividad laboral. Si el trabajador se niega a someterse al reconocimiento médico, pero este es voluntario, la empresa deberá recogerlo por escrito y firmado por el trabajador para que, si hubiese una inspección laboral, no se sancionase a la empresa. Por el contrario, si el reconocimiento médico es obligatorio, pero el empleado se niega, la empresa podría sancionar al trabajador para que no se penalice a la empresa. Si el trabajador da su consentimiento para realizarse el reconocimiento, y los médicos encuentran alguna anomalía o afección, procederá a comunicárselo al paciente tratando de calmar a este y derivando al especialista indicado en su caso, para que le haga el resto de pruebas necesarias y poder empezar un tratamiento y hacer un seguimiento de la evolución de la enfermedad. También le comunicarán si esa patología le impide ser apto o no para la actividad o trabajo por el que se ha examinado. Resultados Los resultados del reconocimiento médico le deben llegar al paciente de manera confidencial junto con una serie de recomendaciones médicas o medidas de protección y prevención si estas hicieran falta. Los resultados pueden entregarse directamente en mano al paciente o enviárselos por correo postal, por correo electrónico, o notificándose por teléfono móvil y accediendo al informe mediante una clave facilitada. En el informe o certificado se entregan las conclusiones o el resultado del reconocimiento como: Apto : puede realizar la actividad (laboral o deportiva), o el puesto de trabajo para el que ha sido examinado. Apto con limitaciones : en este caso se deben modificar algunas de las funciones que requiere el puesto de trabajo. No apto : si es reconocimiento laboral, el empresario debe buscar otro puesto de trabajo apto para el trabajador, y si no puede reubicarle, deberá emitir un certificado de aptitud y rescindir el contrato. El trabajador podría solicitar la incapacidad que le corresponda. En el reconocimiento médico laboral, el informe le llegará al paciente y también a la empresa de forma confidencial (siempre que el trabajador haya dado permiso) por la Ley Orgánica de Protección de Datos. Si no autoriza que la empresa conozca los datos del informe, a esta solo se le remitirá el resultado final del examen “apto” o “no apto”. Preguntas frecuentes ¿Qué es un reconocimiento médico laboral? Un reconocimiento médico laboral es un examen que realizan las empresas destinado a verificar el estado de salud del trabajador , para comprobar que este puede desempeñar adecuadamente su actividad laboral, y dirigido a detectar problemas de salud relacionados con los riesgos de cada puesto de trabajo. ¿Qué drogas se detectan en un reconocimiento médico normal? Un reconocimiento médico normal puede requerir un análisis de orina y de sangre, pero ninguno de estos exámenes determinará la presencia de drogas . No obstante, puede solicitarse un test de drogas (bajo el consentimiento del trabajador) en puestos de trabajo específicos, como por ejemplo pilotos aéreos o si el puesto requiere la tenencia de armas. ¿Qué es un reconocimiento médico deportivo? Un reconocimiento médico deportivo es una revisión médica realizada para valorar el estado de salud general y la condición física del deportista mediante un test de esfuerzo. El chequeo es útil también para detectar y prevenir lesiones que le puedan impedir continuar practicando la actividad deportiva sin riesgos. ¿Qué diferencia hay entre un reconocimiento y un chequeo? No existen diferencias entre un reconocimiento y un chequeo, ambos son exámenes médicos que permiten conocer el estado de salud general de una persona.