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La Época Perfecta para Ponerse la Vacuna de la Gripe

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La forma más eficaz y universal de prevenir la gripe en los países desarrollados es la vacunación. En los adultos la vacuna produce una buena protección de cara a evitar la enfermedad, mientras que en los ancianos sirve para prevenir las complicaciones e incluso la mortalidad en pacientes de alto riesgo o muy mayores.
La gripe es una infección vírica respiratoria aguda contagiosa. Está causada por los virus del género influenza virus A, B y C.

Cuándo

La campaña de vacunación de la gripe se pone en marcha al empezar el otoño y tiene lugar en octubre y noviembre en España, porque es la época en que empieza a circular el virus. La gripe es una infección vírica respiratoria aguda contagiosa. Está causada por los virus del género influenza virus A, B y C. Estos causan una enfermedad leve, moderada o grave, pero pueden causar la muerte en función del estado basal de la persona y de la virulencia del virus. Durante los últimos 30 años, los principales causantes de brotes de gripe en humanos fueron virus del tipo A (H1N1 y H3N2) y B, que causan brotes y epidemias. Por eso las vacunas incluyen cepas de los dos virus. Los virus de tipo C se detectan con menor frecuencia y suelen causar infecciones leves, por lo que su impacto en salud pública es menos importante.

Cómo se hacen las vacunas

La vacuna de la gripe está formada por virus muertos o atenuados que se administran mediante una inyección intramuscular o intradérmica en centros de salud, centros hospitalarios y residencias de ancianos.

Las vacunas antigripales son más eficaces cuánto más parecido es su contenido con los virus circulantes. El virus de la gripe es cambiante y por ello las vacunas se revisan dos veces al año. La vacuna cubre los tres virus más comunes en circulación (dos subtipos del virus A y uno de virus gripales B). Desde 2014 se incluye también un segundo virus B. Hay diversas marcas de vacunas antigripales de virus inactivados y recombinantes inyectables y una vacuna con virus vivos atenuados en espray nasal.

Quién se ha de vacunar

Las personas más susceptibles de sufrir enfermedades infecciosas (como la gripe) se incluyen en los denominados grupos de riesgo porque el curso de la enfermedad puede ser más grave y también el riesgo de mortalidad. Por ello se recomienda incluirlos en las campañas de vacunación anuales. Además, la vacuna está indicada en aquellos colectivos que trabajan en servicios esenciales para la comunidad (sanitarios, bomberos, empleados de geriátricos, etc.) puesto que están más expuestos a la gripe y así se reduce la transmisión del virus.

Por tanto, es conveniente que se vacunen:

  • Mujeres embarazadas en cualquier etapa del embarazo.
  • Niños de seis meses a cinco años con enfermedades respiratorias, cardiacas o enfermos oncológicos o diabéticos.
  • Adultos a partir de los 65 años.
  • Personas con ausencia de bazo.
  • Personas con enfermedades crónicas.
  • Personal sanitario y colectivos que trabajan en servicios públicos esenciales (bomberos, policías, protección civil, trabajadores de instituciones penitenciarias, de geriátricos)
  • Enfermos crónicos (enfermedades respiratorias, cardiopatías crónicas, enfermedades hematológicas)
  • Adultos sanos que conviven con población de riesgo.

Cómo se transmite la enfermedad

El tiempo entre la transmisión de la enfermedad y la aparición de los síntomas es de dos días. Se transmite fácilmente de una persona a otra. Afecta a personas de cualquier edad y circula por todo el mundo. Las epidemias estacionales se producen sobre todo en invierno en los climas templados y en los países tropicales aparece durante todo el año.

En sitios donde conviven gran número de personas como residencias de ancianos, escuelas, guarderías o cuarteles militares es donde se producen más casos.

La transmisión es a través de gotas de saliva (gotículas infecciosas) que la persona enferma expulsa al hablar, toser o estornudar. También a través de las manos infectadas, por ello es muy importante el lavado de manos frecuente y la utilización de pañuelos de papel  de un solo uso, que servirán también para taparse con ellos la boca y la nariz al toser o estornudar.

Cómo se manifiesta

Las personas que contraen el virus de la gripe tendrán:

  • Fiebre alta superior a 38º durante más de 3 días que se inicia de repente
  • Tos seca mayormente que puede durar 2 semanas o más
  • Dolores musculares y articulares intensos
  • Cefalea
  • Dolor de garganta
  • Mucosidad nasal o nariz tapada
  • Vómitos y diarrea, pero esto es más frecuente en niños

La duración de los síntomas será de una semana y en personas sanas no siempre será necesario ir al médico. En caso de enfermedades crónicas respiratorias, cardiovasculares, diabetes Mellitus tipo I y II, enfermos oncológicos que hagan tratamiento con quimioterapia, y otras enfermedades que se traten con medicamentos inmunosupresores (transplantados, pacientes con enfermedades reumatológicas), siempre deberán consultar a su médico de familia.

Cómo actuar

  • Guardar reposo en cama y no salir a la calle mientras dure el proceso. Volver a la actividad normal (trabajo, colegio, guardería…) cuando estemos totalmente recuperados para no recaer ni transmitir la enfermedad.
  • No estar muy abrigados ya que ello hará que la fiebre no baje.
  • Mantener una buena temperatura en casa, no muy alta, de manera que la calefacción debe estar a unos 21ºC.
  • En caso de tener sensación de ahogo, tos con expectoración o dificultad para bajar la temperatura corporal, consultar al médico.

Sobre el tratamiento…

  • El uso de antivirales queda en segunda opción para pacientes con enfermedades crónicas u oncológicos que deberán siempre ir al médico.
  • Es muy importante la hidratación, beber muchos líquidos, porque con la fiebre nos deshidratamos con facilidad. Se recomienda beber mucha agua, así como infusiones, caldos, zumos naturales… sin esperar a tener sed. Hay que insistir especialmente en la hidratación de niños y ancianos. Ellos no serán los que no nos pidan líquidos, por lo que hay que ofrecérselos a menudo.
  • Recuerda también que, aunque no tengamos hambre, es importante comer poco y a menudo alimentos fáciles de digerir.
  • Respecto a los medicamentos, recuerda que la gripe es un virus y no se trata con antibióticos y por ello no hay que automedicarse con ellos nunca. La duración será siempre de cinco a siete días y sólo será efectivo el tratamiento para control de síntomas.
  • Hay que tomar siempre antitérmicos como el paracetamol de 500 mg a 1 g según el peso de la persona, y en los niños hay que multiplicar el peso del niño por 0,15 mg para saber qué cantidad hay que darles cada seis horas. En caso de rechazo del paracetamol en jarabe podemos utilizar paracetamol rectal, o supositorios, aplicándolos cada 6 horas.
  • En el caso de tener mucho dolor corporal o fiebre alta podemos alternar con antiinflamatorios como ibuprofeno de 400 mg a 600 mg en adultos y en jarabe 100 mg/ml dividiendo el peso del niño entre cuatro para saber la dosis.
  • En caso de tener alergias al paracetamol o al ibuprofeno podemos usar el metamizol (Nolotil) o en gotas (Metalgial) para niños, pero en segunda opción.
  • El ácido acetilsalicilíco AAS o aspirina queda ya en desuso por ser más gastrolesivo. Huir de los productos antigripales que son mezclas de varios medicamentos ya que suelen causar efectos secundarios como somnolencia y mareos, alteración de la visión y no llevan la dosis suficiente, en general, de antitérmico.
  • Para la tos podemos usar remedios caseros como leche o manzanilla con miel o jarabes homeopáticos, y para la mucosidad podemos hacer vahos de eucalipto y utilizar suero fisiológico para lavar las fosas nasales.

Ahora que ya conoces más cosas sobre la gripe no olvides que hacer una vida saludable, ya que te va a ayudar a ser más resistente a contraer la enfermedad. Recuerda: come sano, haz ejercicio, no fumes ni tomes alcohol y tu cuerpo estará preparado para hacer frente a los virus.


Dra. Amaia Rincón
Especialista en Medicina de Familia
Médico consultor de Advance Medical