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Gases: Consejos para Evitarlos

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¿Alguna vez has tenido problemas para ajustarte el cinturón a pesar de no haberte excedido en la dieta? ¿Todo abdomen distendido es por acúmulo de gases? ¿Está relacionado con alguna enfermedad? Antes de nada, vamos a explicar por qué se producen los gases y después daremos consejos y pautas para prevenir y aliviar.

El meteorismo (también llamado flatulencias, gases…) es un proceso provocado por un acúmulo excesivo de gas intestinal. Conduce a una distensión o abombamiento abdominal con sensación de tensión en la pared que puede llegar a provocar dolor. Este exceso de aire intestinal puede provenir de la ingesta, de la fermentación o metabolismo de los alimentos en el trayecto colónico o de la disminución de su eliminación fisiológica.

Cuando el cúmulo es importante se hace necesaria su expulsión en forma de eructos o ventosidades para aliviar las molestias que ocasiona. Es una situación que provoca gran incomodidad o malestar. Es muy prevalente en nuestro medio a pesar de no ser nocivo para la salud.
Debemos intentar reducir los gases ingeridos y para ello debemos tener conocimiento de los alimentos más ricos en gases

¿Hay enfermedades que predisponen al acúmulo de gases intestinales?  

Existen muchas entidades médicas asociadas al meteorismo. Tenemos que decir que en la mayoría de ellas destaca la aerofagia (tragar aire en exceso) como principal causa.

Podríamos mencionar las siguientes enfermedades típicamente asociadas:

  • Enfermedades relacionadas con la malabsorción intestinal: enfermedad celíaca e intolerancia alimentaria a la lactosa o a la fructosa.
  • Trastornos funcionales (por alteración de la motilidad intestinal) como el síndrome del intestino irritable o el megacolon
  • Trastornos digestivos: obesidad, diverticulitis, estreñimiento, diarrea, sobrecrecimiento bacteriano o alteraciones en la flora bacteriana del colon (por ejemplo, tras la ingesta de antibióticos por un cuadro infeccioso), parasitosis…

¿Cuáles son los síntomas típicos del meteorismo?

Se caracteriza por la distensión o abombamiento abdominal (que identificaremos fácilmente por provocar aumento del perímetro abdominal habitual), los ruidos intestinales aumentados, los eructos y las ventosidades.

¿Cómo se llega al diagnóstico?

Los síntomas son muy característicos. La función del médico es descartar posibles síntomas de alarma que pudieran hacernos pensar en otras patologías. La exploración abdominal muestra una distensión abdominal con un claro timpanismo o acúmulo de aire al percutir la pared abdominal. A la auscultación encontraremos unos ruidos abdominales aumentados (como cuando tenemos apetito).

¿Qué tratamiento debemos hacer por nuestra parte?

Básicamente debemos intentar reducir los gases ingeridos y para ello debemos tener conocimiento de los alimentos más ricos en gases (llamados alimentos flatulentos) para intentar evitarlos. Así mismo debemos tener presentes unos hábitos de conducta durante la ingesta.

Al disminuir la cantidad de aire que ingerimos conseguiremos disminuir el aire acumulado.

¿Qué alimentos debo evitar si noto meteorismo?

Mencionamos aquellos alimentos que más se asocian al acúmulo de gas. No quiere decir que estén prohibidos, pero deberías tenerlos en cuenta, si es tu caso.

  • Legumbres: habas, alubias, garbanzos, lentejas y guisantes.
  • Verduras: col, coliflor, coles de Bruselas, repollo, alcachofas, nabos, espinacas, acelgas, lechuga, espárragos, pepino, pimiento. Evita la menestra o el panaché de verduras.
  • Hortalizas: cebolla cruda, patatas, rábanos.
  • Cereales: cereales integrales, arroz, pan y harinas integrales. No comas más de 150 gramos de pan al día ni más de dos platos de pasta a la semana.
  • Frutas: pasas, albaricoque, plátano y ciruela.
  • Otros: chocolate, bebidas gaseosas, refrescos de cola, cerveza, vino tinto.

¿Cuáles son las modificaciones del hábito alimentario a tener en cuenta?

  • No tomes más de un vaso de leche al día y disminuye el consumo de yogurt y quesos frescos.
  • Evita el azúcar.
  • Toma preferentemente frutas maduras y peladas: melocotón, albaricoque, piña, manzana, pera, melón, sandía, kiwi, etc. Evite pasas, albaricoque, plátanos y ciruelas.
  • Limita el uso de tomate, apio y zanahoria en las ensaladas. El tomate tómalo preferentemente pelado.

¿No sería más fácil saber lo que puedo tomar?

Si te va a servir de ayuda, te indicamos los alimentos que menos flatulencia provocan y, por tanto, los que mejor se toleran:

  • Carnes (vaca, ternera, pollo, pavo, cordero lechal) y pescados (blancos y azules). Cocina con poca grasa. Evita fritos o rebozados.
  • Huevos escalfados, pasados por agua, duros o en tortilla francesa.
  • Toma todos los zumos de frutas naturales y sin gas que te apetezcan.
  • Condimenta preferentemente con aceite de oliva o con soja.

Aparte del control de los alimentos, ¿puedo tener en cuenta otras acciones?

  • Bebe poca cantidad de líquido durante las comidas (agua, vino, zumos), sin gas y sin utilizar porrón, bota, botijo o paja para aspirar. Ello quiere decir que entre las comidas debemos compensarlo bebiendo mucha agua.
  • Come lentamente, masticando y ensalivando bien los alimentos. Procura no hablar demasiado cuando tengas alimentos en la boca.
  • Evita hacer ruidos deglutorios al beber.
  • Evita chupar caramelos y mascar chicle. Potencian la ingesta de aire.
  • No fumes, practica ejercicio físico y disminuye tu estado de estrés.

Puede ocurrir que, a pesar de ser cuidadosos con la ingesta, tu intestino siga acumulando aire.  En ese caso debo aconsejarte que acudas a visita médica. Existen fármacos que evitan el acúmulo de aire o facilitan su expulsión. No es lo más deseable, pero en momentos de acúmulo excesivo pueden aliviarte tus síntomas. Cuando las molestias son muy persistentes y rebeldes a todo tipo de tratamiento debes acudir al digestólogo. El especialista suele solicitar pruebas de intolerancia, análisis de sangre, cultivo de heces o pruebas de imagen para descartar un problema subsidiario que precisaría un tratamiento específico.

Como es evidente, cuando detectamos que el meteorismo es secundario a una enfermedad concreta (por ejemplo, a una intolerancia al gluten) deberemos centrarnos en el tratamiento específico de esa enfermedad de base.

Teniendo en cuenta esta pincelada estoy segura de que mejorarán tus síntomas. En breve te habituarás a comer los alimentos más flatulentos y evidenciarás mejoría de tus síntomas. En cuanto notes que el cinturón no te molesta es que tu meteorismo ha mejorado.