Ecografía 5D

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¿Qué embarazada no está ansiosa por ver la cara de su bebé? ¿Qué futuro papá o mamá no imagina y fantasea sobre cómo será? Para dar respuesta a esta demanda se ha acelerado el desarrollo de tecnología con ultrasonidos que nos permite ver imágenes sorprendentes del feto dentro del vientre materno.

De escoger una única fecha para realizar una ecografía 5D lo ideal es que sea entre la semana 26-30, aunque se puede realizar en cualquier momento del embarazo.

Un poco de historia…

La historia de la ecografía tiene poco más de 100 años. Se inició en el contexto de la ingeniería y la tecnología militar y no fue hasta mediados del siglo XX cuando se aplicó en medicina. Encontró en el campo de la obstetricia uno de las especialidades en la que más se ha utilizado su tecnología, por su inocuidad a la hora de explorar a las gestantes y por el gran nivel de información que nos ofrece al estar el feto sumergido en agua, que es el medio óptimo por el que se transmiten los ultrasonidos.

La tecnología 2D

La tecnología en la que se basa el diagnóstico actualmente es la “2D”, imágenes en blanco y negro que nos ofrecen cortes de los tejidos. Es como exploramos habitualmente los fetos para rastrear su anatomía y descartar malformaciones. Los aparatos actuales ofrecen imágenes cada vez más nítidas y precisas. Para ello se usan ultrasonidos, ondas de alta frecuencia que se aplican mediante un transductor sobre la piel de la paciente lo más cerca posible del órgano a explorar. Para favorecer su difusión se aplica sobre la piel un gel acuoso y estas ondas, al llegar a los distintos tejidos, rebotan en una frecuencia u otra según su densidad y profundidad, y el rebote es recogido por el mismo transductor (emisor-receptor). Un software interpreta los datos recogidos y los plasma en una imagen en la pantalla del ecógrafo en diferentes tonalidades de gris.

La tecnología 3D y 4D

Hace poco más de una década se desarrolló la tecnología 3D, con la que un “barrido” en dos dimensiones sobre un tejido a explorar, procesado por un ordenador, componía una imagen fija con aspecto de tres dimensiones. Con el tiempo se sofisticó y se podían ver estas imágenes 3D en movimiento en tiempo real. Aplicado a la obstetricia nos permite ver al feto moviéndose, gesticulando, bostezando, parpadeando… A esta nueva tecnología se la llamó 4D.

Hasta llegar a la tecnología 5D

Recientemente se ha mejorado el software que permite la composición y el tratamiento de la imagen, cambiando el tono sepia de las 3 y 4D por un tono rosado con más tonos de sombra y textura, como si se tratara de una imagen real del feto iluminado, dándole el nombre de 5D. En realidad, no hay mucha diferencia entre la 4 y 5D pues es la misma tecnología mejorada, lo ofrece resultados mucho más vistosos en cuanto a realismo.

No tiene finalidad diagnóstica

Tal y como está planteado en el mercado actualmente la ecografía 4-5D es más bien una exploración “festiva” cuya pretensión es obtener bonitas imágenes del feto en movimiento, de sus rasgos y evolución y no una prueba médica con finalidad diagnóstica. Existen infinidad de centros que realizan este tipo de ecografías:

  • Algunos en el contexto de un centro médico en el que además se puede hacer el control gestacional y las ecografías con finalidad diagnóstica.
  • En otro tipo de centros el único propósito es disfrutar de la imagen del feto. Para ello, disponen de aparatos de alta tecnología y personal altamente cualificado para hacer este tipo de ecografías, que no son fáciles de hacer.

PARA QUE QUEDEN BIEN…

Este tipo de ecografía es una exploración que depende mucho de la “colaboración” fetal. Se requiere de una buena posición del feto para obtener buenas imágenes, líquido abundante, cuanto más delgada esté la gestante mejor, si la placenta no obstaculiza la visión también mejor… No siempre se consigue un buen resultado a pesar de la cualificación del técnico o médico y de su mejor intención. En esto la tecnología 5D también ha supuesto un avance pues solventa mejor el problema de las interferencias de órganos o tejidos que se interponen en la imagen.

¿Qué nos llevamos a casa?

Actualmente se pueden contratar exploraciones a precios razonables que además de los 20-30 minutos de exploración en directo nos darán las imágenes registradas en soportes digitales como CD/DVD o lápices de almacenamiento, fotos, incluso proyecciones sobre el vientre materno a la vez que se realiza la ecografía. Se comercializan bonos de dos, tres o más ecografías para poder disfrutar de esas imágenes en distintas etapas del embarazo y así observar la impactante evolución del feto… Infinitas posibilidades para lo que es un negocio con un nicho de mercado interesado.

Más allá de la parte lúdica: una tecnología para el futuro

A parte de esta vertiente más lúdica y conocida de las ecografías 4-5D también hay que saber que existe una indicación médica muy importante de esta tecnología que está en sus inicios pero que tiene un gran futuro, pues nos permite visualizar mejor las posibles alteraciones anatómicas del “exterior” del feto (labio leporino, malformaciones genitales, hernias, malformaciones de las extremidades). Y la adquisición de volúmenes de imágenes que una vez terminada la exploración, cuando la paciente ya está en su casa, permite al médico examinarla desde ángulos distintos a los que la miró en directo y tomar diferentes medidas. Esto es una concepción diferente de lo que se conocía hasta ahora de una ecografía, que era una prueba que se interpretaba a medida que se realizaba.

Pruebas inocuas

Tanto la ecografía clásica como la 4-5D son absolutamente inocuas tanto para la madre como para el feto, indoloras y que se pueden realizar con la asiduidad que las condiciones requieran o permitan. No hace falta preparación alguna, en etapas precoces de embarazo se pueden realizar por vía vaginal y, si no, por el abdomen. En este caso se requerirá que la vejiga urinaria esté llena para que el líquido que contiene permita el paso de los ultrasonidos al útero que está detrás.

¿Cuándo es mejor realizarla?

De escoger una única fecha para realizar una ecografía 5D lo ideal es que sea entre la semana 26-30, aunque se puede realizar en cualquier momento del embarazo. Se recomienda no ponerse cremas hidratantes o antiestrías el día de la exploración porque determinados componentes pueden interferir con la transmisión de los ultrasonidos y restar nitidez. Si el feto está colocado en una posición que dificulta la visión puede que el técnico/médico te estimule suavemente el abdomen para favorecer que el feto cambie de posición, igual que si está dormido, para conseguir imágenes en actividad que son más sorprendentes. Si no lo conseguimos, a veces se aconseja comer algo dulce, que también tiene la capacidad de activar al feto o volver en otro momento si realmente no se han conseguido imágenes de calidad por la posición fetal.

De todas maneras, no te sientas decepcionada, lo importante es que el resto de pruebas salgan bien y pronto tendrás a tu bebé en tus brazos y ¡podrás verlo tanto como quieras!

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