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Dolor de Hombro

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El complejo articular del hombro está formado por varias estructuras (huesos, ligamentos, fascias, estructuras cartilaginosas…) los músculos tienen una especial importancia a la hora de proporcionar estabilidad al hombro. Cuando el hombro realiza cualquier movimiento, necesita que las fuerzas transmitidas por estos músculos estén en perfecto equilibrio.

Si alguna de estas estructuras se encuentra dañada este equilibrio se pierde, unos músculos  aumentan su  tono y otros lo disminuyen de forma que los ejes fisiológicos (ejes correctos) de movimiento cambian de posición.

Y como si de una polea se tratara, cuando la cuerda no realiza su recorrido bien centrada en su canal (eje de movimiento) ésta termina rozando, primero deshilachándose (inflamación  y rotura parcial del tendón, tendinitis) y si el movimiento no remite, la cuerda (el tendón) se romperá totalmente.

Un claro ejemplo de ello, es la lesión del tendón del supraespinoso

¿Por qué el tendón del supraespinoso se lesiona con mayor frecuencia?

El tendón del supraespinoso, pasa un espacio relativamente estrecho limitado entre dos huesos, por arriba con la unión que forman el acromion y ligamiento coraco-acromial y por debajo con la cabeza del húmero. Este espacio se denomina espacio  subacromial.

Hay una parte del tendón que por efectos mecánicos está poco vascularizada de forma que la capacidad de regenerarse en procesos de lesión se ve disminuida.

Entonces, si los ejes de movimiento en el complejo articular del  hombro se ven modificados: por malas posturas, por sobre uso de la articulación, por golpes o traumatismos, desequilibrios musculares…el espacio subacromial  estará  disminuido y nuestro tendón sufrirá rozamientos indeseados, la capacidad de regenerarse se verá mermada debido al poco aporte vascular y tendremos como producto final una tendinopatía.

¿Tendinitis o Tendinopatía?

En los años 70 se consideraba que una tendinitis correspondía a la inflamación crónica del tendón. En las últimas décadas el concepto más usado es el de tendinopatía, este término nos indica que existe una disfunción del tejido independientemente de la patología que se esté produciendo en él.

¿Cómo identificamos el dolor en la tendinopatía del supraespinoso?

Normalmente, cuando se produce una lesión del supraespinoso no es aislada, sino que los músculos del alrededor en cierta medida también se ven afectados por ello, el cuello y la zona dorsal de ese mismo lado también pueden referir dolor.

Síntomas

  • Rigidez matutina
  • Dolor que aparece en movimiento: cuando levantamos el brazo por encima de nuestra cabeza o intentamos alcanzar un objeto situado detrás de nosotros o en un lateral.
  • En fases agudas, puede aparecer el dolor en reposo, sentiremos calor local en la zona y dolor en la cara anterior y lateral del hombro incluso desplazarse por el brazo hasta el codo.
  • Puede haber  momentos en los que no exista dolor, pero en periodos en los que solicitamos el hombro de una forma más intensa, ya sea por deporte o por actividad laboral posteriormente volverá aparecer.

¿Es necesario hacer pruebas de imagen para determinar la tendinopatía?

Las pruebas de imagen son de gran ayuda para determinar si existe lesión en el tendón y también para descartar que el dolor se origine en otras estructuras.

  • La radiografía nos da la información de si el espacio subacromial, por donde pasa el tendón está disminuido, también podemos ver si existen calcificaciones relacionadas con nuestros síntomas.
  • La ecografía nos muestra si existe lesión en las estructura del tendón.
  • La resonancia magnética no da una información más detallada. Sería la última opción en caso de que las anteriores pruebas no indicaran claramente la lesión.

Pero debemos tener en cuenta, que aunque las pruebas nos indiquen que la estructura del tendón está lesionado no tiene por qué existir sintomatología. Es decir, que podemos tener un tendón lesionado y no sentir ningún tipo de dolor o limitación de movimiento.

¿Y qué hacemos para Tratarlo?

La recuperación de un tendón es más lenta que otras estructuras debido a que tiene menos células y por ello menos aporte vascular.

  • Cuando el tendón está en fase inflamatoria debemos guardar un “cierto” reposo. La inmovilización completa del hombro podría ser perjudicial para una correcta recuperación ya que el Umbral del dolor bajaría por estar en un excesivo reposo. Intentaremos no coger cargas pesadas con el hombro que nos duele y disminuir la frecuencia de los movimientos que nos producen el dolor.
  • Una vez que la inflamación se ha reducido, pasaremos a realizar ejercicios isométricos. Este tipo de ejercicios están destinados a trabajar la contracción muscular sin necesidad de mover la articulación, de esta forma, aumentaremos el flujo sanguíneo y evitaremos irritar el tendón. Realizaremos el ejercicio con el codo a 90º pegado a nuestro tronco y pegado a la pared e intentaremos empujar la pared pero sin mover el brazo. Realizaremos 5/6 repeticiones al día durante 50/60sg. Esto puede modificarse según la tolerancia del dolor. Finalmente cuando el dolor ha remitido
  • Realizaremos ejercicios de potenciación para restaurar la tolerancia al movimiento y a la carga. Podremos combinar ejercicios de potenciación excéntricos y concéntricos. Es importante que estos ejercicios se realicen de forma progresiva y dejando reposo de 2 o 3 días para que el tendón tenga la capacidad de regenerarse.

Mejor prevenir que curar

Se ha demostrado que el ejercicio aumenta la fuerza en el tendón. Aun que si se supera el umbral de tensión puede originar microtraumatismos que dan lugar a la tendinopatía del supraespinoso. Para evitarlo debemos tener

  • Buena calidad de los tejidos, deben estar bien nutridos para que su capacidad de regeneración sea lo más efectiva posible.
  • Tiene que estar libre de tensiones, para evitarlo, debemos realizar ejercicios de movilidad y estiramientos analíticos.
  • Debemos mantener los músculos dentro de sus ejes fisiológicos, teniendo una buena conciencia corporal, cuidar las posturas a la hora de hacer esfuerzos o coger pesos.

¿Sabías que...?

Los tendones tienen capacidad de elongarse, hasta un 4% no se deforman y en estado de reposo vuelven a su longitud habitual, pero si la elongación sobrepasa el 8% el tendón se deforma y puede producirse una rotura del mismo. El tendón es más lento que cualquier otra estructura a la hora de recuperarse, porque su estructura es más pobre en células y por ello tiene menos aporte vascular. El ejercicio bien estructurado, a largo plazo, dentro de un rango fisiológico, no daña el tendón sino que en realidad lo refuerza, estimulando la producción de nuevas fibras de colágeno.  El tendón es la estructura de tejido blando del cuerpo que mayor fuerza soporta. Esto es debido a que sus fibras están formadas de colágeno, que es la proteína fibrosa más fuerte y también a la orientación paralela de sus fibras y longitudinales  a la dirección del tendón.

Artículo escrito por Patricia de Maya. (Fisioterapeuta)