Contenido Artículos especializados Diabetes: Novedades en la Medicación

Dra. Ana García

Especialista en Medicina de Familia

Médico consultor de Advance Medical

La diabetes mellitus es una enfermedad crónica de causa metabólica caracterizada por hiperglucemias mantenidas (niveles elevados de glucosa en sangre). Con frecuencia suele diagnosticarse tras el hallazgo casual en un reconocimiento médico rutinario sin la percepción de síntomas por parte del paciente. Te explicamos más sobre esta enfermedad y cuándo hace falta medicarse, revisando en este punto las novedades añadidas al arsenal terapéutico.
La diabetes mellitus es una enfermedad crónica de causa metabólica caracterizada por hiperglucemias mantenidas

Sin embargo, también puede debutar dando lugar a unos síntomas característicos:

  • La famosa tríada de la diabetes: poliuria (aumento de la frecuencia miccional) + polifagia (aumento del apetito) + polidipsia (aumento de la sed).
  • Visión borrosa, pérdida de peso, cansancio, etc.

A pesar de que no profundizaremos en el diagnóstico quiero añadirte que no sólo analizamos la glucemia (nivel de glucosa en sangre) en ayunas. Pueden ser precisos otros parámetros como la glucemia al azar (sin ayuno), la glucosa en orina (glucosuria), una sobrecarga de glucosa o la hemoglobina glucosilada (es un parámetro que estima la media de las determinaciones de glucemia de los últimos 2-3 meses). Para realizar la confirmación diagnóstica es preferible repetir el mismo test que se utilizó en la primera ocasión.

Otra aclaración importante es la clasificación de la diabetes mellitus. Puede tratarse del tipo 1 o del tipo 2.

  • Diabetes mellitus tipo 1 (DM1): es una enfermedad metabólica crónica que cursa con hiperglucemia secundaria a un déficit absoluto de insulina. Se subdivide en tipo 1A (autoinmune por anticuerpos que destruyen las células beta pancreáticas) y tipo 1B (de causa desconocida). Su prevalencia es de 1-1,5%/1.000 habitantes.  Es la diabetes asociada a niños, adolescentes y algunos adultos. Su tratamiento farmacológico es la insulina.
  • Diabetes mellitus tipo 2 (DM2): es la diabetes del adulto por excelencia, sobre todo en mayores de 45 años. Se asocia a la presencia de otros factores de riesgo como obesidad, sedentarismo, dislipemia, hipertensión arterial, ovario poliquístico, etc. Su tratamiento suele iniciarse con pastillas, aunque a lo largo de su evolución suele precisarse la combinación de varios principios activos orales u orales con insulina para el control adecuado de los niveles.

Diabetes tipo 2

En este artículo vamos a hacer referencia a la diabetes tipo 2, por su gran prevalencia en nuestro medio. Antes de planificar un tratamiento médico debemos analizar los hábitos del paciente: su actividad física, su dieta, y su entorno familiar y social.  Es posible que sea necesario modificar algunos de ellos, haciendo especial hincapié en la dieta. Los pacientes deben recibir una educación nutricional exquisita (si es posible por parte de un nutricionista experto). El objetivo del adiestramiento dietético es modificar los hábitos alimenticios para un mejor control metabólico. La dieta a recomendar debe ser equilibrada y variada. El paciente debe conocer las características y calorías de los alimentos y ser capaz de compensar pequeñas transgresiones. Sabemos perfectamente que es imposible seguir una dieta estricta constantemente, pero debemos saber compensar las pequeñas fluctuaciones.

Es importante planificar unos objetivos de control a corto y largo plazo de forma que el paciente se vea implicado. Dentro de los objetivos no sólo debemos monitorizar los niveles de glucemia y hemoglobina glicosilada. Especial relevancia tiene el control de los factores de riesgo cardiovascular (hipertensión arterial, dislipemia, obesidad, tabaquismo, sedentarismo).

¿SABÍAS QUE?

Más de la mitad de los diabéticos fallece como consecuencia de una enfermedad cardiovascular. El riesgo cardiovascular se duplica en hombres diabéticos y se cuadriplica en mujeres diabéticas.

¿Modificar hábitos y tratamiento farmacológico?

Una vez informado y concienciado el paciente de su enfermedad deberemos determinar si la modificación de hábitos es suficiente para corregir las cifras glucémicas o si, por el contrario, es preciso introducir un tratamiento farmacológico. Valoramos los siguientes factores determinantes:

  • Valores glucémicos: si se trata de cifras de hiperglucemia leve es posible que con la modificación de la dieta y la práctica de ejercicio consigamos normalizarla. Sin embargo, en la mayoría de casos vamos a necesitar incorporar algún fármaco vía oral e, incluso, algún tipo de insulina.
  • Perfil del paciente: el tratamiento es personalizado. Valoramos las preferencias del paciente (siempre que sea posible), su posibilidad de cumplimiento, su edad, si es obeso, sus niveles glucémicos y la rigidez que se precisa en función de sus comorbilidades (presencia de otras patologías añadidas).  En pacientes con pluripatología vamos a ser mucho más exigentes con los objetivos a perseguir.
  • Los posibles efectos adversos de los fármacos a manejar pueden ser condicionantes. Los más temidos son las fluctuaciones de peso y las hipoglucemias.

Terapia farmacológica

En caso de que se decida iniciar una terapia farmacológica, ¿por cuál empezamos?

  • El fármaco de primera elección es la Metformina. Su dosis debe ajustarse (lo llamamos titular la dosis). Monitorizaremos los niveles de glucemia y los posibles efectos adversos. Si mejora la glucemia y es bien tolerado seguiremos con esta pauta. Si no es suficiente para controlar la glucemia y/o no es bien tolerado debemos pensar en un cambio (en el primer caso asociaremos otro fármaco y en el segundo lo cambiaremos por otro).
  • Cuando se requiere un tratamiento combinado (por inadecuado control glucémico) valoraremos las otras familias de fármacos como pueden ser las sulfonilureas, las glitazonas, los inhibidores de la enzima DPP-4, los Análogos de la GLP-1….
  • Las últimas novedades añadidas al arsenal terapéutico son las combinaciones fijas de dos fármacos en la misma pastilla, los inhibidores de la SGLT-2 y las insulinas de acción prolongada.

Tratamientos combinados

Respecto a los tratamientos combinados suponen una gran ventaja de cara a la comodidad del paciente pues debe tomar menos pastillas diarias y ello facilita el cumplimiento.

  • Los inhibidores de la SGLT-2 son unos fármacos que actúan favoreciendo la eliminación de glucosa a través de la orina.

Insulinas

  • Respecto a las insulinas de nueva generación diremos que la tendencia actual es el manejo de la diabetes con insulinas de liberación prolongada combinadas con fármacos orales. Suelen ser de una única administración diaria (normalmente nocturna).
  • Cualquier combinación es posible (desde la triple terapia con tres fármacos vía oral hasta la combinación de dos fármacos y una insulina prolongada pasando por la combinación de dos insulinas). Es posible que, el tratamiento final sea la insulinización exclusiva.
  • Recordarte que los efectos secundarios más frecuentes y temidos de las insulinas son las hipoglucemias y el aumento de peso. Es importante que el paciente y sus familiares conozcan e identifiquen los síntomas de la hipoglucemia y sepan tratarla inmediatamente.
  • Dado que la diabetes tipo 2 es una enfermedad crónica y progresiva, será preciso modificar el tratamiento de los pacientes a lo largo de su evolución de una manera escalonada. La secreción pancreática de insulina se reduce en los diabéticos con el paso del tiempo por lo que será necesaria la administración de insulina exógena en los estadios más avanzados de la enfermedad.

En general, si los objetivos glucémicos individualizados no se alcanzan en tres o seis meses, se debe intensificar o modificar el tratamiento hasta conseguir controlar los niveles. Se trata de personalizar el tratamiento para cada paciente diabético como si de un traje a medida se tratara.

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