Contenido Artículos especializados Densitometría Osea, ¿Cómo Están Tus Huesos?

Dra. Eva Ferrer

Especialista en Medicina del Deporte

Médico consultor de Advance Medical

La densitometría ósea es la prueba principal para valorar la densidad mineral ósea, es decir, el calcio en los huesos y, por tanto, la presencia de una patología que afecta a un elevado sector de la población, la osteoporosis. A nivel mundial, la sufren 200 millones de personas, y en España, concretamente, afecta al 35% de mujeres de más de 50 años y al 72% mayores de 70 años.

Las imágenes y los resultados que se derivan de la densiometría ósea los valorará el profesional

Es una patología que afecta sobre todo a la calidad de vida debido al deterioro que sufre la calidad de los huesos y el elevado riesgo de fracturas asociado a ello. El impacto de esta enfermedad sobre la población es tan elevada que algunos expertos hablan de que “las fracturas por osteoporosis superan el total de casos de infarto agudo al miocardio, paro cardiaco y cáncer de mama juntos”, con el agravante de que las fracturas, en la mayoría de ocasiones, pasan desapercibidas y pueden ocasionar muchos problemas a posteriori.

Para reducir el riesgo de osteoporosis, las sociedades médicas recomiendan la realización de pruebas de valoración de la densidad mineral ósea, y la prueba que mejores resultados da es la absorciometría dual de rayos x (DXA o DEXA) o también conocida como densitometría ósea.

¿En qué consiste?

Es una técnica de diagnóstico por la imagen en la que existe radiación de rayos X, pero la radiación total es muy baja si se compara con la que recibe el paciente que se somete a una radiografía convencional de tórax (20 veces inferior a ésta), por lo que el riesgo-beneficio es evidente. A diferencia de otras pruebas en los que se emiten rayos X, en este caso no es necesario usar protectores de plomo al estar muy concentrada la zona a valorar.

Es necesario informar al profesional que realiza la prueba si hay posibilidad de estar embarazada, así como si en las dos semanas previas nos hemos realizado algún estudio de radiodiagnóstico en el que se haya recibido contraste. Si este fuera el caso sería necesario esperar unas dos semanas para poder someterse a la DEXA. Tanto el embarazo como el contraste son contraindicaciones para su realización, en el primer caso absoluta y en el segundo caso temporal.

El paciente se tumbará en una camilla durante 10 a 20 minutos. Si se quiere estudiar la columna la posición será con las piernas elevadas y flexionadas encima de una especie de almohada cuadrada o triangular, mientras que si la valoración es de la cadera las piernas estarán estiradas, pero con una abrazadera que mantiene la posición idónea para realizar el estudio. Es importante mantenerse inmóvil durante el momento en que se realiza la prueba para evitar que la imagen quede distorsionada y pueda interferir en la posterior valoración.

¿CÓMO ME PREPARO PARA LA PRUEBA?

Para la realización del examen no se requiere de ninguna preparación específica, y se puede seguir una dieta normal. En cuanto la ropa, se recomienda llevar ropa cómoda y holgada que no comprima, evitando aquellas que tengan material metálico ya que en este caso será necesario sacársela. En ocasiones se solicita al paciente que se ponga una bata en lugar de su ropa pare evitar inconvenientes. Será necesario quitarse joyas, relojes y otros accesorios.

Los resultados

Las imágenes y los resultados que se derivan de la prueba los valorará el profesional. Estos situarán al paciente en un estrato diagnóstico en función de dos valores mundialmente aceptados como referentes:

  • T-Score: este valor muestra la cantidad ósea que presenta el paciente, comparado con un adulto joven del mismo género con masa ósea máxima.

Una puntuación superior a -1 se considera normal. Una puntuación entre -1 y -2,5 se clasifica como osteopenia (masa ósea baja). Una puntuación inferior a -2,5 se define como osteoporosis. La puntuación T se utiliza para calcular el riesgo que tiene de desarrollar una fractura.

  • Z-Score: este valor muestra la cantidad ósea que presenta el paciente en comparación con otras personas de su grupo étnico, edad y género. La valoración de la Z-score puede ser de utilidad en mujeres premenopáusicas y en varones en quienes la validez de la clasificación de la OMS (Organización Mundial de la Salud) no se encuentra establecida, así como en la monitorización de pacientes sometidos a intervenciones terapéuticas.

Pueden existir diferencias entre los resultados de una localización u otra y ello queda reflejado en la gráfica que suele acompañar el informe final que entrega el especialista al paciente. Los colores de las distintas zonas sitúan al paciente en zona de mayor o menor riesgo en función de su densidad mineral ósea.

Debido a su relativa baja inocuidad y los buenos resultados que ofrecen se han establecido unas indicaciones para su realización siendo estas las siguientes:

  • Mujeres ≥ 65 años
  • Personas que sufran enfermedades en las que exista pérdida de masa mineral ósea
  • Mujeres posmenopáusicas (< 5 años):
    • Uno o más factores de riesgo.
    • Historia personal o familiar de fractura (una historia materna de factura dobla el riesgo para el paciente).
    • Si los resultados pueden influir sobre intervenciones terapéuticas.
    • Hábito tabáquico activo.
    • Utilización de esteroides por vía oral durante más de tres meses.

¿Tienes dudas sobre el tratamiento que necesitas?

Cuéntanos lo que necesitas e intentaremos ayudarte lo más rápido posible

¿Tienes dudas?