Cuperosis y Rojeces en la Piel

Dr. Jorge Romaní

Especialista en Dermatología

Médico consultor de Advance Medical

Cuperosis significa "piel enrojecida". Es una condición o forma de ser de la piel que es más frecuente en las personas de piel más blanda y más sensible, y que consiste en que son más reactivas o sensibles a los estímulos que habitualmente aumentan la circulación de sangre en la piel facial, como los cambios de temperatura o el sol.

La causa de la cuperosis es sobre todo genética. Es propia de las personas de piel y ojos claros (aunque también puede afectar a personas más morenas).

¿Qué provoca la cuperosis?

La causa de la cuperosis es sobre todo genética. Es propia de las personas de piel y ojos claros (aunque también puede afectar a personas más morenas). Además, hay muchos desencadenantes como el sol, el calor, las comidas fuertes o picantes, el alcohol (sobre todo el vino tinto) o el estrés (es típico de las personas que muestran "vergüenza" y se enrojecen de forma súbita.

Con el tiempo ¿llega a provocar venitas antiestéticas en la cara?

Efectivamente, con el tiempo esa vasodilatación acaba haciendo que los capilares “den de sí”, se ensanchen y dilaten, provocando arañas vasculares o telangiectasias. Cuando se forman, rara vez son reversibles, y permanecen a no ser que sean tratadas con técnicas como el láser o la luz pulsada.

¿La cuperosis y la rosácea son lo mismo?

En realidad, la cuperosis es la fase inicial de la rosácea. Esta otra enfermedad de la piel de la cara va pasando por fases en las que primero hay enrojecimiento y telangiectasias, y posteriormente granos con pus, inflamación de la piel, e incluso en fases muy evolucionadas crecimiento de algunas zonas de la cara como la nariz (lo que se llama rinofima).

¿Qué tipo de pieles tienen las personas con cuperosis?

Es una piel facial complicada. En general toleran mal las cremas para pieles grasas o secas, y necesitan cremas especiales para piel muy sensible. Es frecuente que si no se aplican la crema adecuada encuentran la piel tirante, seca y acartonada, y además padecen de rubor y calor muy molestos. Además, pueden presentar molestias en los ojos como orzuelos, conjuntivitis o blefaritis (irritación de los párpados o las pestañas).

¿Cómo se puede tratar la cuperosis?

  • Existen cremas y jabones especiales para las pieles intolerantes con cuperosis, que puede recomendar el dermatólogo. Algunas llevan también maquillajes correctores para disimular las rojeces. Algunas contienen vasoconstrictores como la brimonidina que pueden actuar cerrando los capilares que aumentan de volumen y causan el enrojecimiento. Muchos pacientes utilizan aguas termales en pulverizador para refrescar la piel.
  • Ciertos láseres y la luz pulsada pueden mejorar el rubor y las telangiectasias, aunque estos tratamientos deben repetirse periódicamente porque sus efectos no son permanentes. En casos de rosácea con “granos” e inflamación deben emplearse otros tratamientos como antibióticos, ivermectina en crema o isotretinoína oral, que debe prescribir un dermatólogo.

Es importante que las personas con piel cuperósica se dejen aconsejar por un especialista, ya que ciertos tratamientos de estética como las mascarillas y las limpiezas de cutis mecánicas o químicas no sólo no son eficaces, sino que pueden ser perjudiciales para las personas con cuperosis.

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