Atención médica sin papeleos ni letra pequeña
  1. Home
  2. Contenidos de salud
  3. Criptorquidia: Trastorno Genital en Niños

Criptorquidia: Trastorno Genital en Niños

Regístrate y recibe un mes de servicios ilimitados gratuitos en Savia
Videoconsulta 24 horas
Chat médico 24 horas
Evaluador de síntomas
Regístrate ahora gratis

La criptorquidia es la malformación genital en varones más frecuente. Aparece en una 3-9% de niños nacidos a término y en más del 30% de prematuros. Su tratamiento es fundamental para evitar problemas futuros, de ahí la importancia de un buen diagnóstico.

Este trastorno se define como la ausencia de uno o ambos testículos del escroto.

¿Qué es la criptorquidia?

Etimológicamente, criptorquidia significa “testículo oculto”, por lo que saber a qué nos referimos es muy sencillo. Este trastorno se define como la ausencia de uno o ambos testículos del escroto. Cuando falta uno, se denomina criptorquidia unilateral. Representa el 85% de los casos, siendo lo más frecuente la ausencia del derecho. Cuando faltan ambos, se llamará criptorquidia bilateral, y es muy poco frecuente.

En la criptorquidia el testículo se encuentra en el abdomen o en la ingle. De hecho, la presencia de los testículos en el escroto es una de las exploraciones que el pediatra realiza siempre en el neonato, en sus primeros días de vida.

Cómo se forman los testículos

El testículo de desarrolla desde la sexta semana de gestación y, su desarrollo y su migración hacia su posición normal (dentro del escroto) depende de un gen que se localiza en el cromosoma Y. En una primera fase los testículos se localizan en el abdomen del feto y van bajando hacia las ingles en la semana 15 de gestación. A partir de la semana 28 el testículo irá bajando por el canal inguinal hasta llegar al escroto en la semana 35-40. En esta fase los andrógenos (hormonas masculinas) juegan un papel importante.

Este proceso nos justifica por qué esta alteración es más frecuente en recién nacidos prematuros.

¿Se pueden identificar algunas causas?

Los factores que predisponen a la criptorquidia incluyen:

  • Prematuridad.
  • Antecedentes familiares.
  • Bajo peso al nacer.
  • Embarazos gemelares.
  • Tabaquismo y alcoholismo durante la gestación.
  • Diabetes gestacional.
  • Inseminación artificial.
  • Administración de estrógenos a la madre durante la gestación.
  • Presentación de nalgas.
  • Otras malformaciones asociadas: hipospadias o defectos de la pared abdominal.
  • Parálisis cerebral.
  • Síndrome de Nonan.
  • Síndrome de Prader-Willi.

Cómo se diagnostica

La forma más habitual de diagnosticar una criptorquidia es la exploración física del pediatra en una visita rutinaria. Se puede no palpar el testículo o bien, si no ha descendido del todo o son retráctiles (se palpan en la ingle, se pueden bajar hasta la bolsa, pero vuelven a su posición original al soltarlos), se palpan en un 80% de los casos. En el 20% de casos en los que el testículo no es palpable suelen estar localizados en el interior del abdomen.

Para confirmar el diagnóstico se debe realizar una ecografía o una resonancia magnética, en función del caso. En los casos más complicados se puede recurrir a una cirugía exploratoria para localizar el testículo.

La ecografía es una prueba indolora que no necesita ningún tipo de preparación ni sedación y sin efectos secundarios. Puede detectar hasta el 75% de los testículos intraabdominales y el 100% de los que se sitúan en el canal inguinal.

Tratamiento de la criptorquidia

Durante el primer año de vida, muchos casos de criptorquidia se resuelven sin tratamiento. Es decir, el testículo desciende por sí solo a la bolsa escrotal.

Es importante no demorar la resolución de la criptorquidia más allá de los 18 meses, ya que se vería comprometida la fertilidad del varón adulto.

El descenso quirúrgico del testículo se llama orquidopexia y se obtienen unos resultados muy satisfactorios.

La cirugía entre los seis y los 18 meses ha demostrado que favorece un crecimiento testicular normal, una fertilidad conservada en el adulto y un menor riesgo de cáncer testicular.

Riesgos o complicaciones que puede presentar un niño con criptorquidia

  • Problemas de fertilidad o esterilidad: la fertilidad del varón está relacionada con la calidad y cantidad de sus espermatozoides. Para que estos se formen adecuadamente, el testículo ha de estar a una temperatura menor que la temperatura corporal normal (por esto se localizan en una bolsa externa, el escroto). Si el testículo está en el interior de la ingle o el abdomen, la temperatura a la que se encuentra es igual a la del resto del cuerpo y no se pueden formar adecuadamente los espermatozoides.
  • Hernia inguinal: algunos niños con criptorquidia pueden tener también otros problemas en el canal inguinal (ingle), como las hernias.
  • Menor tamaño del testículo: los testículos escondidos pueden presentar problemas de crecimiento y desarrollarse de menor tamaño.
  • Torsión testicular: los niños con criptorquidia tienen mayor riesgo de torsión testicular. El testículo puede girar sobre sí mismo y producir su muerte o necrosis si no se diagnostica con rapidez y se trata quirúrgicamente.
  • Efectos psicológicos: el síndrome del “escroto vacío”, como consecuencia de un no descenso o bien por la ausencia de testículo puede repercutir emocionalmente al adolescente o al adulto. Es por este motivo que, en casos, de agenesia testicular se colocan unas prótesis para que estéticamente no sea visible la ausencia de testículo.
  • Mayor riesgo de cáncer testicular o malignización: la criptorquidia se considera un factor de riesgo hasta a cinco veces más de desarrollo de cáncer testicular que la población normal. Es un cáncer que se suele diagnosticar entre los 20 y 40 años. El riesgo de cáncer disminuye drásticamente si se realiza una intervención temprana, antes de los 18 meses.