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¿Cómo Identificar la Enfermedad de Boca-Mano-Pie?

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La enfermedad boca-mano-pie es una de las enfermedades víricas habituales de la infancia (rango de edad de máxima incidencia entre uno y tres años), que es generalmente benigna y que se resuelve espontáneamente, sin dejar secuelas. ¡Por todo esto, no os preocupéis demasiado, papás!
La enfermedad de boca fue reportada por primera vez en 1957, en Toronto (Canadá), describiéndose una epidemia de estomatitis vesicular y exantema en manos y pies

Un poco de historia…

Esta enfermedad fu reportada por primera vez en 1957, en Toronto (Canadá), describiéndose una epidemia de estomatitis vesicular y exantema en manos y pies. Dos años más tarde, en 1959, se describió una segunda epidemia en Inglaterra, acuñándose ya el término de enfermedad de mano-pie-boca, que se mantendría en la posteridad.

Causas

Es una enfermedad dermatológica producida por diferentes especies de virus, principalmente por los denominados ‘enterovirus’.

Como hay diferentes especies y serotipos de virus que pueden provocar el cuadro clínico, aunque un niño haya padecido un episodio, puede de nuevo contraer la enfermedad con posterioridad, al estar causada por otro virus diferente al del primer episodio.

¿Cómo se transmite?

Se dan casos en todo el año, pero principalmente se observan brotes en primavera y en verano.

El contagio es fácil. Se transmite de persona a persona a través del contacto directo, por vía aérea (secreciones de nariz, boca o gotitas que se lanzan al toser) o por vía fecal-oral.

El virus se mantiene vivo mucho tiempo en las secreciones respiratorias y en heces, incluso hasta semanas después de haber padecido la enfermedad. También puede sobrevivir mucho tiempo en los objetos (pañuelos, mesas, sábanas, toallas, etc.), lo que facilita su transmisión.

Los niños pueden eliminar y diseminar el virus a través de estos fluidos biológicos sin que presenten síntomas de estar enfermos.

Signos y síntomas

El periodo de incubación es de tres a seis días. Tras unos días de fiebre moderada y malestar general, con posibles síntomas catarrales, aparece una erupción cutánea en forma de vesículas (pequeñas ampollas) por fuera y también por dentro de la boca (paladar, encías, lengua, donde rápidamente se ulceran), así como también, en palmas de las manos, plantas de los pies y área del pañal. Estas lesiones no causan generalmente picor y tienen una duración de entre cinco y 10 días.

Los adultos también pueden contagiarse y padecer los síntomas, presentándose éstos, generalmente, de forma más severa que en los niños.

A diferencia de la forma clásica, la enfermedad de mano-pie-boca causada, concretamente, por el virus Coxsackie A6, presenta niveles febriles mayores y mayor sintomatología y gravedad de las manifestaciones cutáneas, que pueden llegar a confundirse con un cuadro de varicela. No obstante, el pronóstico también es favorable en este caso.

Diagnóstico

Es clínico, basado en la observación de las características de la erupción. No es habitual la necesidad de realizar pruebas complementarias diagnósticas (detección e identificación del serotipo concreto de virus en fluidos biológicos).

¿Cómo se trata?

El tratamiento es tan sólo de alivio sintomático, mediante la administración de analgésicos (Dalsy ®, Apiretal ®) para mejorar las molestias de la fiebre y el dolor.

Los cuadros víricos no tienen habitualmente tratamiento farmacológico que permita combatirlos, sino que se resuelven, generalmente, de forma espontánea.

Es absolutamente ineficaz e inadecuada la administración de antibióticos en estos casos.

CONSEJOS DE SOPORTE DURANTE LA FASE AGUDA DE SÍNTOMAS BUCALES

  • Será primordial la administración de abundantes líquidos (con azúcares y sales minerales), para evitar la deshidratación. (Se dará preferencia a la administración de líquidos frente a los sólidos, si el enfermo tiene dificultades para ingerir éstos últimos).
  • Los alimentos y bebidas deberán administrarse a temperatura ambiente, ni demasiado fríos ni demasiado calientes, para no aumentar las molestias bucales.
  • En el caso de los sólidos, se administrarán alimentos de fácil masticación y deglución (yogur, purés…), no alimentos duros y/o rugosos (p.ej. pan con costra).
  • Se evitarán los alimentos ácidos (naranjas, limones…) o amargos.
  • Se pueden realizar enjuagues bucales con geles específicos.
  • Pueden ser útiles los remedios para las aftas que se venden en farmacias (Aftex ®, Aloclair ®, etc…).

Prevención

Las medidas a realizar para prevenir el contagio pueden ser las siguientes:

  • Lávate las manos con frecuencia, especialmente después del cambio de pañales.
  • Desinfecta las superficies del hogar y cambia ropas que pudieran estar contaminadas. (Acuérdate también de los juguetes).
  • No compartas pañuelos, cepillos dentales, vajilla, toallas, etc. con las personas afectadas.
  • Enseña a los niños a cubrirse la boca y nariz con un pañuelo desechable cuando tosan o estornuden.
  • Actualmente no existe vacuna específica contra estos virus.

¡ATENCIÓN!

Excluir a un niño del centro de cuidado infantil o escuela no reduce la probabilidad de propagación de la enfermedad de mano-pie-boca porque los niños pueden diseminar el virus incluso cuando no tienen todavía síntomas (periodos de incubación) o también, eliminarlo durante semanas después de haberse resuelto la enfermedad.