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Cómo combatir la Bronquiolitis en Niños y Bebés

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La bronquiolitis es la infección de vías respiratorias inferiores más frecuente en los menores de un año. Afecta hasta a un 75% de los bebés, y supone casi un 20% de las hospitalizaciones infantiles.

La bronquiolitis es la infección de vías respiratorias inferiores más frecuente en los menores de un año.

Qué es la bronquiolitis

Es una infección vírica aguda que provoca la inflamación de los bronquios más pequeños (también llamados bronquiolos) junto con una producción importante de mucosidad.

El virus más frecuentemente implicado es el virus respiratorio sincitial (VRS), seguido de los rinovirus, bocavirus, adenovirus e incluso el virus de la gripe.

En el caso del VRS, el virus más frecuente en los bebés con bronquiolitis, hay que destacar que su incidencia es estacional, siendo típico entre los meses de noviembre y febrero.

Desde 1993 tenemos establecidos los criterios diagnósticos de bronquiolitis, gracias al doctor McConnochie. Podemos decir que un niño padece bronquiolitis si presenta lo siguiente:

  • Primer episodio de sibilancias (pitos a la auscultación) en un bebé menor de dos años.
  • Dificultad para respirar.
  • Antecedentes de síntomas de catarro (tos, mucosidad, congestión nasal y, en ocasiones, fiebre).

SOBRE TODO, EN BEBÉS

Los bebés entre dos y tres meses son los más afectados y, muchos de ellos, requieren hospitalización, incluso, en cuidados intensivos. Aunque en los países industrializados, dados los medios y la atención sanitaria adecuada, no suele ser una enfermedad mortal (pero puede ser muy grave en algunos casos), en el mundo fallecen cada año hasta 200.000 niños por bronquiolitis por VRS. Esta es la segunda causa de muerte tras la malaria en menores de un año.

Síntomas

Lo más frecuente es que tras un catarro aparentemente común (mucosidad nasal, estornudos, tos y, en ocasiones, fiebre no muy elevada) que dura de unos dos a cuatro días, la tos se hace más intensa, impidiendo comer o conciliar el sueño, incluso, provocando el vómito. Junto a esto el bebé manifiesta rechazo del alimento, irritabilidad y dificultad para respirar.

La mayor parte de bronquiolitis son leves y, aunque los síntomas suelen desaparecer a la semana, la tos sigue dando el alta y puede quedar residual hasta tres o cuatro semanas. Lo importante es que dicha tos no interfiera en la alimentación y no cause dificultad para respirar.

En un bebé menor de seis meses siempre se debe acudir al pediatra para valorar la presencia de sibilantes o pitos al respirar. Es importante acudir también si se observa que el bebé rechaza el alimento, está irritable o somnoliento, tiene tos muy persistente o dificultad para respirar.

Diagnóstico

Para el diagnóstico el pediatra solo tendrá que explorar al bebé. En los casos de bronquiolitis típicas y no graves, el pediatra no hará ninguna prueba complementaria.

En algunos casos, es necesario realizar:

  • Pulsioximetría transcutánea: es el típico sensor que colocamos en el dedo para valorar los niveles de oxígeno que hay en sangre. Es una prueba indolora pero que nos da mucha información para valorar la gravedad del niño nada más acudir a urgencias.
  • Radiografía de tórax: no se realiza de forma rutinaria a todos los niños porque no nos aporta demasiada información. Únicamente está justificada en niños con bronquiolitis grave o si existen dudas diagnósticas.
  • Analítica de sangre: sólo se realiza en los niños que presentan fiebre muy elevada, en los que podamos sospechar una infección bacteriana.
  • Urocultivo: siempre se realiza de manera rutinaria en menores de dos meses si presentan fiebre.
  • Test de VRS: se realiza en época de epidemia a los niños que quedan ingresados para aislar los VRS+ de los VRS-. En la mayoría de los hospitales ya se dispone de test de detección rápida a partir de la mucosidad nasal.

Tratamiento

Al ser una infección causada por un virus, los antibióticos no son adecuados ni tienen ninguna acción. El empleo de fármacos es escaso. El tratamiento se basa, fundamentalmente, en medidas de soporte. En los casos más graves, se requiere ingreso hospitalario, donde, a las medidas de soporte habituales, se suele añadir oxígeno o medidas de soporte ventilatorio y fármacos en los casos más graves.

Las medidas de soporte adecuadas para aliviar la bronquiolitis son:

  • Lavados nasales: esto permite la limpieza de secreciones y alivia la congestión nasal. Para ello podemos utilizar suero fisiológico o agua de mar. Es recomendable realizarlos antes de las tomas.
  • Elevar la cabecera de la cuna unos 30º: esta postura mejora la dificultad respiratoria, es decir, ayuda al niño a respirar mejor.
  • Nutrición e hidratación adecuada: al tratarse de bebés que toman leche materna o artificial, se recomienda, en el primer caso, la demanda (debido al estado del bebé las tomas son más cortas y frecuentes) y, en el caso de lactancia artificial, se recomienda la ingesta oral fraccionada. Esto quiere decir, que ofreceremos al bebé tomas con menos volumen de leche, pero más frecuentes.
  • Temperatura ambiental no superior a 20ºC.
  • Evitar el humo del tabaco.
  • Mantener un ambiente tranquilo en la casa, ponerle ropa cómoda y evitar sobre abrigarlo.
  • Controlar la temperatura tres veces al día y estar atento a los posibles síntomas de alarma para acudir a urgencias: dificultad para respirar, somnolencia, agitación, mal color, pausas sin respirar, rechazo del alimento o vómitos.
  • No se recomienda el uso del humidificador porque no hay evidencia de que sea beneficioso en los bebés con bronquiolitis.
  • La fisioterapia respiratoria no ha demostrado eficacia en la fase aguda.
  • Para bajar la fiebre o aliviar el malestar, el pediatra le puede pautar paracetamol.

¿Podemos saber si un bebé tiene mayor riesgo de presentar una bronquiolitis grave?

Sí, hay indicadores que nos permiten estar más atentos a la evolución del niño, tales como:

  • Niño menor de tres meses.
  • Prematuro o con bajo peso al nacer.
  • Si presenta enfermedades crónicas como cardiopatías congénitas, enfermedad pulmonar crónica (fibrosis quística), enfermedades neuromusculares o inmunodeficiencias.
  • Tabaquismo en el hogar.
  • Ausencia de lactancia materna.

Prevención

  • Para los niños prematuros o con cardiopatías congénitas menores de dos años se dispone de una vacuna llamada palivizumab que protege contra el VRS.
  • Para los niños sin ninguna enfermedad de base, la mejor medida de prevención es la higiene:
    • Los padres, familiares y cuidadores deben realizar siempre un buen lavado de manos.
    • Evitar o limitar las visitas a recién nacidos o prematuros (sobre todo si la persona está enferma o con síntomas de catarro).
    • Evitar el humo del tabaco.
    • Evitar la escolarización temprana de los prematuros.
    • Promover la lactancia materna.

¿Puede tener secuelas una bronquiolitis?

Desde hace casi medio siglo se postula que hay una relación entre el desarrollo de asma en el niño mayor y haber padecido bronquiolitis en los primeros dos años de vida. Actualmente se cuestiona si es exacta esta afirmación o simplemente, la bronquiolitis, pudiera ser un marcador que nos marca la predisposición genética a desarrollar asma. Sea como fuere, la asociación asma y bronquiolitis, existe.

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El virus respiratorio sincitial (o VRS ) es un virus que origina infecciones en el aparato respiratorio . Aunque puede afectar a personas de cualquier edad es especialmente peligroso en niños menores de dos años. En este grupo de edad puede causar una enfermedad potencialmente muy grave denominada bronquiolitis . El VRS tiene muchas características similares al coronavirus por lo que supone una doble amenaza para los bebés y niños pequeños, especialmente en otoño e invierno. ¿Tienes dudas? Regístrate en Savia   y habla gratis con un pediatra. El VRS es un virus muy contagioso. Se difunde con las secreciones respiratorias de las personas infectadas, y al igual que el coronavirus, se puede adquirir la infección por contacto con las gotitas de saliva que emite una persona infectada al hablar o toser. El VRS sobrevive hasta media hora en las manos y varias horas en las superficies de los objetos contaminados con secreciones. Por ello, una forma primordial de trasmisión es a través de las manos , o por contacto con objetos contaminados como juguetes, los barrotes de las cunas, un chupete, etc. La puerta de entrada son los ojos, la mucosa nasal o la boca. La infección por VRS es muy frecuente en los niños pequeños. En España se estima que las infecciones por el VRS originan anualmente entre 15.000 y 20.000 visitas pediátricas a los servicios de  urgencia y de 7.000 a 14.000 hospitalizaciones . La infección es tan frecuente que a la edad de dos años la mayoría de los niños ya han pasado alguna infección por este virus. Además, la infección no produce inmunidad duradera y son frecuentes las reinfecciones , aunque generalmente cursan de manera más leves que la primoinfección , o primera infección con el virus. En  los  niños  mayores  y  en  los adultos la infección por VRS suele ser asintomática o cursa simplemente  como un resfriado  común . Sin embargo, en niños menores de dos años la infección pueden originar un cuadro de bronquilitis, que es la infección de las vías respiratorias pequeñas, o una neumonía que es la infección del tejido pulmonar. Estas complicaciones asociadas a la infección por VRS son potencialmente muy graves e incluso mortales . El 2-3% de los menores de 12 meses con una primoinfección por VRS necesitará ingreso hospitalario y, de ellos, el 2-6% requerirá un ingreso en una unidad de cuidados intensivos. Los signos y síntomas de la infección por el VRS suelen aparecer entre cuatro y seis días después de la exposición al virus. La infección suele comenzar como un resfriado, con congestión nasal , moqueo y algunas décimas de fiebre . En niños pequeños, después de 1 a 3 días, el virus puede propagarse al aparato respiratorio inferior, y producir una bronquiolitis o una neumonía . Entonces, aparecen síntomas y signos más llamativos como   irritabilidad , rechazo de la alimentación , fiebre , tos intensa , respiración rápida, dificultad para respirar , que puede hacer que el niño prefiera estar sentado en lugar de acostado, y un color azulado de la piel a causa de falta de oxígeno, lo que conocemos como cianosis . Otro signo característico de la bronquiolitis son los sibilantes , los cuales son unos ruidos como silbidos que se producen al respirar, especialmente durante la espiración y que se deben a la inflamación de la vía respiratoria. En caso de una evolución favorable, el cuadro suele durar de 10 a 12 días , aunque hay en un pequeño porcentaje de casos puede durar hasta un mes. ¿Tienes dudas? Regístrate en Savia   y habla gratis con un pediatra. Según algunos estudios, los niños que han padecido cuadros de bronquiolitis durante la época de lactante presentan tres veces más disposición a padecer asma en edades posteriores que el resto de los niños. Sin embargo, otros estudios no han corroborado estos resultados. Existen algunos factores de riesgo que aumentan la probabilidad de que se produzcan formas graves de infección por VRS. Algunos de estos factores de riesgo son prematuridad , bajo peso al nacer (menor de 2500 g), enfermedades congénitas (como cardiopatías, neumopatías o problemas del sistema inmunitario), una edad menor de 6 meses , tabaquismo materno en el embarazo, tabaquismo pasivo en el hogar, o ausencia de lactancia materna . También existen factores de riesgo social , como la dificultad de los cuidadores de valorar los signos de alarma, o la dificultad del acceso a los servicios sanitarios. Por la coexistencia con el coronavirus , ahora más que nunca es muy importante estar pendiente de posibles signos y síntomas que puedan indicar una infección respiratoria en los niños pequeños. Es necesario acudir con urgencia al médico si se observa que un niño pequeño tienen alguno de los siguientes signos de alarma : Hace pausas prolongadas en la respiración o tiene color azulado en los labios o las uñas. Tiene un aumento de la frecuencia respiratoria o nota un aumento de su trabajo respiratorio. No come o vomita. Tiene mal estado general, está somnoliento o muy irritable. Tiene fiebre alta. Por fortuna, en la actualidad existen muchos recursos diagnósticos y terapéuticos, e incluso un tratamiento preventivo en personas de riesgo, como los bebés prematuros, que minimizan el riesgo de complicaciones graves secundarias a la infección por VRS. También existen pruebas diagnósticas que pueden permitir a los sanitarios distinguir el VRS del coronavirus . A día de hoy no existe ninguna vacuna para el VRS. Sin embargo, se pueden tomar precauciones para ayudar a prevenir la propagación de la infección por VRS, muchas de las cuales son similares a las que se toman para prevenir la infección por coronavirus: Hay que lavarse las manos con frecuencia y enseñar a los niños la importancia de lavarse las manos. Hay que evitar el contacto del niño con personas que tengan fiebre o síntomas respiratorios. Esto es particularmente importante en caso de  bebés prematuros y en los primeros dos meses de vida de todos los bebés. Hay que mantener limpios los objetos y las superficies de la casa. Es muy importante lavar los juguetes con regularidad . Los pañuelos de papel usados hay que desecharlos de inmediato. No hay que compartir vasos de bebidas con otras personas . Es importante no fumar. Los bebés que están expuestos al humo de tabaco tienen mayor riesgo de contraer VRS y de tener síntomas más graves. En caso de que se fume nunca hay que hacerlo dentro de la casa o del coche. En resumen, el VRS es un virus respiratorio que comparte la vía de transmisión del coronavirus y que también cursa con sintomatología respiratoria. La infección por VRS es muy frecuente en niños pequeños especialmente en otoño e invierno y puede dar complicaciones graves como la bronquiolitis . Por ello es esencial seguir medidas higiénicas estrictas para evitar la propagación del virus y estar pendientes de posibles síntomas de alarma para acudir rápidamente al médico en caso necesario. ¿Tienes dudas? Regístrate en Savia   y habla gratis con un pediatra.
La “nueva normalidad” en tiempos de coronavirus y los niños: ¿cómo afrontar la vuelta al cole?
Artículo especializado

La “nueva normalidad” en tiempos de coronavirus y los niños: ¿cómo afrontar la vuelta al cole?

Por desgracia, el nuevo coronavirus SARS-CoV-2 está presente en todas las conversaciones, afecta nuestra vida y nuestras rutinas de múltiples maneras, y es motivo diario de preocupación. Los niños y niñas perciben la preocupación que se genera tanto en los adultos a su cargo como en la sociedad en general. Por ello, es importante cuidar su salud física y emocional en la “nueva normalidad” , y no descuidar medidas encaminadas a mantener su salud como la vacunación infantil o el seguimiento de hábitos saludables . Para que nuestros hijos e hijas afronten la nueva situación de manera correcta es necesario hablar con ellos con sinceridad y explicarles la situación sin alarmismo pero de una manera rigurosa, y en un lenguaje comprensible. Esto les puede ayudar a entender qué está pasando , hacer que se sientan más seguros , y  superar algunos de los miedos que puedan presentar. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. Algunas recomendaciones para hablar con los niños son las siguientes: Hay que comenzar por estar bien informado . Se puede acudir a fuentes de información fiable como las páginas web del Ministerio de Sanidad o de las distintas Comunidades Autónomas . También las Sociedades Científicas de las distintas ramas de la medicina ofrecen información específica para pacientes con alguna patología concreta (por ejemplo, niños con asma, inmunodeprimidos, etc.). Tras conocer los datos verdaderos y las recomendaciones oficiales ya estamos preparados para hablar con nuestros hijos y darles el apoyo que necesitan. Para comenzar una conversación hay que elegir un momento en el que los niños probablemente quieran hablar, como durante las comidas. Hay que preguntarles qué saben ya del tema, y sobre todo qué dudas o preocupaciones tienen. Estas dudas, miedos o incertidumbres pueden guiar la conversación. Cuando se habla con los niños hay que escucharlos de forma activa y responder a sus preguntas o dudas con información veraz y de una manera que puedan entender. Es probable que no se tengan todas las respuestas, en ese caso hay que ser sincero y buscar la información en fuentes oficiales. También hay que comentarles que hay muchos rumores e información errónea, y que no pueden creer todo lo que lean o escuchen. Es importante hablar con los niños con frecuencia para detectar nuevas dudas y ver cómo están afrontando la situación. Al ser una pandemia tan cambiante, se puede ofrecer información actualizada sobre el virus o sobre las recomendaciones para su prevención, en un lenguaje cercano y comprensible. Siempre hay que animar a los niños a que expresen sus sentimientos y decirles que es normal que estén afectados o preocupados. También hay que animarles para que consulten siempre que tengan alguna pregunta o duda. Respecto al contenido de las conversaciones , se puede aclarar al niño qué es el coronavirus , las consecuencias en la salud y la forma de transmisión . Se puede comentar que en los niños pueden tener la enfermedad sin sentirse mal o tener solo síntomas leves parecidos a los de un resfriado. También se puede hablar del gran esfuerzo que se está haciendo para superar la situación, y que los expertos están haciendo un gran trabajo para prevenir la enfermedad o curarla sin complicaciones en caso de que se produzca.  En cualquier caso, además de hablar con los niños, hay que tomar medidas prácticas , que pueden ser útiles tanto en su vida familiar como en la vuelta al colegio. Hay que animarles a que se laven las manos con frecuencia y de manera correcta , especialmente cuando vuelven a casa, antes de las comidas, y después de toser, de estornudar, o de sonarse la nariz. Para ello, es importante demostrarles cómo hay que lavarse bien las manos , incluyendo todos los dedos y espacios interdigitales, y durante al menos 40-60 segundos. También deben conocer que cuando se tose o estornuda hay que hacerlo en un pañuelo desechable , y luego tirarlo a la basura, o cómo toser en el ángulo del codo. Igualmente, hay que destacar con ellos la importancia del distanciamiento social y el uso correcto de la mascarilla, las cuales deben estar homologadas y ser adecuada para su edad. Deben aprender que hay que evitar el contacto cercano con las personas que no viven en casa, aunque no parezcan que están enfermas. Además, en lugar de chocar la mano, tocarse los puños, o abrazar a las personas que no viven en casa, es mejor sonreír y saludar con un movimiento de la mano . ¿Tienes dudas? Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta.   Por otra parte, hay otras medidas que se pueden tomar para ayudar a los niños a afrontar la situación:   Hay que mantener la calma , pues los niños siguen el ejemplo de los adultos para saber cómo reaccionar. También hay que tener paciencia y mostrarles apoyo y cariño incondicional. El mantenimiento de rutinas ayuda a los niños a predecir cuál es el plan y tener una sensación de control de la situación. Se puede limitar el acceso a las noticias sobre coronavirus, que puede llegar a ser agobiante, o el acceso a redes sociales o a información que puede ser falsa. El hecho de que se recomiende pasar más tiempo en casa es una oportunidad para ser creativo en cuanto a maneras para divertirse , pasar más tiempo con los seres queridos , mantener la actividad física en familia, y disfrutar con contactos sociales de manera virtual . Hay que evitar los gestos de discriminación o rechazo hacia otras personas afectadas, tratar de usar el sentido del humor para afrontar las situaciones, y ofrecer mensajes de confianza y esperanza , pues en el fondo la situación es temporal y “de todo se sale”. También es importante que nos cuidemos los adultos : dormir lo suficiente, hacer ejercicio físico, seguir una dieta saludable y buscar asesoramiento psicológico en caso necesario. Mantenernos sanos también es una manera de ayudar a nuestros hijos. Otra duda que surge con frecuencia es la vacunación de los niños durante a pandemia. Es muy importante que los niños reciban todas las vacunas contempladas en el calendario de vacunación en el momento que le corresponden para obtener protección en este momento y en el futuro. La infección por coronavirus no presenta ningún riesgo específico relacionado con las vacunas o con la vacunación. Hay que seguir las instrucciones de las autoridades sanitarias para saber dónde y cuándo se administran las vacunas. Si los s ervicios de vacunación se interrumpieran temporalmente , hay que asegurarse de que los niños se ponen al día con las dosis no administradas lo antes posible una vez que se reanuden los servicios. En cualquier caso, todas las dudas sobre la salud física o emocional de los niños y niñas se pueden resolver fácilmente consultado con un pediatra o con un psicólogo , lo que puede hacerse de manera presencial o telemática. En caso de notar que los niños presentan cualquier trastorno, como problemas persistentes con el sueño , dificultad para concentrarse , falta de esperanza , tristeza excesiva , o simplemente que parece que se preocupan demasiado por la situación, es el momento de buscar el asesoramiento de un profesional. ¿Tienes dudas? Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta.
Lactancia materna
Artículo especializado

Lactancia materna

¿Qué es la lactancia materna? La lactancia materna es la forma de alimentación, en la cual, el principal alimento que ingiere el bebé es la leche producida por la madre o nodriza. Es la forma de aportar al niño los nutrientes que necesita para un crecimiento y desarrollo saludable, además de favorecer el vínculo afectivo entre madre e hijo. La lactancia materna, en la medida de lo posible, debe ser exclusiva los primeros seis meses y, luego, continuar lactando hasta los 24 meses. No existe leche artificial que iguale los beneficios nutricionales, calóricos e inmunológicos de la leche materna. ¿De qué se compone la leche materna? La leche humana es un fluido que se adapta a los requerimientos nutricionales a medida que el niño crece y se desarrolla . A continuación, explicamos la composición de los diferentes tipos de leche: Calostro: es la leche que se produce los primeros días tras el parto. Es de color amarillento, de alta densidad y poco volumen. Tiene 2 gramos de grasa, 4 gramos  de lactosa y 2 gramos de proteína. Contiene menos cantidades de lactosa, grasa y vitaminas hidrosolubles que la leche madura, mientras que contiene mayor cantidad de vitaminas liposolubles E, A y K, carotenos y algunos minerales como sodio y zinc. En relación a las concentraciones de IgA y lactoferrina, también se encuentran más elevados que en la leche madura, confiriéndole al calostro una eficiente protección contra los gérmenes del medio ambiente. Leche pretérmino: este tipo de leche es producido por la madre que tiene un parto antes del término de la gestación y se mantiene durante un periodo de tiempo prolongado. Contiene mayor cantidad de proteínas y menor cantidad de lactosa comparada con la leche madura, y es baja en calcio y fósforo, por lo que debe ser suplementada con estos elementos. Leche madura: los principales componentes de esta leche son agua, proteínas, hidratos de carbono, grasa, minerales y vitaminas. El contenido de agua es del 88%, 0.9 mg/100 ml de proteína, de las cuales, el 30% es caseína y 70% proteínas del suero, entre las cuales tenemos inmunoglobulina A, hormonas, prostaglandinas y lactoalbúmina. En relación a los hidratos de carbono, existe un alto contenido de lactosa a razón de 7 g/dl, siendo el principal nutriente específico para el primer año de vida. El contenido de grasa es variable y puede llegar hasta 4,5 g/100 ml, a predominio de ácidos grasos poliinsaturados.  El contenido de vitaminas en la leche, aunque es adecuada para el niño, puede variar según la ingesta de la madre, con mayor cantidad de vitamina A, ácido fólico y ascórbico que E, K, D y B12. ¿Cómo son los periodos de lactancia? Se recomienda la lactancia materna exclusiva durante los seis primeros meses de vida. Momento en el cual se inicia la alimentación complementaria, además de la leche materna 2-3 veces al día entre los 6 y 8 meses y 3 veces al día más una merienda de los 9 a los 11 meses . Entre los 12 y 24 meses, puede comer tres veces al día con dos meriendas más las tomas que considere necesarias con un destete gradual. Conservación de la leche materna La leche materna extraída de forma manual o a través de algún equipo eléctrico se puede conservar entre 4 y 8 horas fuera de la nevera en algún lugar fresco. Si se va a colocar en el refrigerador, no debe ser por un periodo mayor a 48 horas y en el congelador entre 3 a 6 meses. Es importante su recolección en bolsas esterilizadas con cierre hermético destinadas para tal fin, evitando la utilización de otros frascos como los de urocultivos o aquellos que contengan tapas metálicas. ¿Cómo afecta la alimentación de la madre en la lactancia materna? Lo importante es que la madre mantenga una dieta equilibrada de 2500 calorías al día aproximadamente, consumir carne 2 veces por semana, legumbres 3 veces a la semana, 2 porciones de verduras al día y 3 frutas diarias de distintos colores, abundante líquido y evitar el consumo de cafeína y tabaco. Beneficios de la lactancia Los beneficios de la lactancia son múltiples y se pueden dividir en beneficios para la madre y para el bebé. BENEFICIOS PARA LA MADRE: Mayor liberación de oxitocina, por lo que disminuye el sangrado vaginal post parto y la probabilidad de anemia. Efecto antidepresivo de la oxitocina. Pérdida acelerada de peso. Disminución del riesgo de enfermedad cardíaca, diabetes, cáncer de mama, de ovarios y de útero. BENEFICIOS PARA EL BEBÉ:  Menor riesgo de padecer diabetes tipo I u obesidad. Menor riesgo de sufrir cierto tipo de cánceres en etapas adultas. Mayor protección en edades tempranas a infecciones. Menor probabilidad de enfermedades respiratorias, gastrointestinales y dermatológicas. Favorece el correcto desarrollo de la mandíbula. Disminuye el riesgo de alergias. Crea fuertes vínculos madre-hijo. Problemas que puede conllevar la lactancia materna Los posibles problemas que pueden suceder son derivados de malas posturas o lesiones anatómicas que pueden ser corregibles: Pezones invertidos: se deben estimular los pezones al momento de la toma o sacaleches. Pezones con grietas: se recomienda impregnar el pezón con leche y usar protectores que lo mantengan libre de roces. Pezones adoloridos: hay que corregir la postura, iniciando la toma por el pecho no doloroso. Mastitis: existen diversos tipos de mastitis, dependiendo de la causa, el especialista indicará el tratamiento adecuado para poder continuar con la lactancia. 
Alimentación complementaria para bebés
Artículo especializado

Alimentación complementaria para bebés

Introducción  A partir del sexto mes aproximadamente, bajo la supervisión y aprobación del pediatra, se inicia la alimentación complementaria , independientemente de si la lactancia es materna, artificial o mixta.   Las necesidades de energía en esta etapa son superiores a los que puede aportar la leche materna, por lo que se hace necesaria la introducción de otras fuentes de energía. Si quieres conocer más sobre la alimentación complementaria, continúa leyendo. Definición  La alimentación complementaria se considera el proceso mediante el cual se le ofrece al lactante alimentos sólidos o líquidos distintos de la leche materna o fórmula infantil, como complemento y no como sustitución de esta, con el fin de cubrir las necesidades de energía y nutrientes que estas no son capaces de proporcionar y que conlleva cambios metabólicos y endocrinos que influyen en la salud futura del niño. Los objetivos que se persiguen con la alimentación complementaria son: Promover el adecuado crecimiento y desarrollo neurológico, cognitivo, del tracto digestivo y del sistema neuromuscular. Proveer nutrientes que son insuficientes en la leche materna como selenio, zinc, hierro. Favorecer el desarrollo psicosocial. Conducir a la integración de la dieta familiar. Promover hábitos de alimentación saludable. Promover una alimentación complementaria que prevenga factores de riesgo para obesidad, alergias, desnutrición, hipertensión arterial, síndrome metabólico y diabetes, entre otros. ¿Cuánto debe comer un bebé? No existe una cantidad inicial de alimentación complementaria por ración, es importante irse dirigiendo por el apetito del niño . Al principio, está conociendo los alimentos, por lo cual, solo tomará una cucharada hasta aceptarlo por lo que no hay que obligarle, ya se irá aumentando la cantidad a ingerir. Se recomienda iniciar la alimentación complementaria con una comida al día ofrecida en un horario conveniente en donde exista un ambiente tranquilo. La cantidad de comida se incrementa de forma gradual a medida que el niño crece, fraccionándola a lo largo del día de acuerdo a su capacidad gástrica y de la densidad energética del alimento ofrecido. Es importante ofrecer comidas nutritivas y no en exceso para no favorecer el abandono precoz de la lactancia. ¿Cuál es la mejor forma de dar de comer al bebé? Al comienzo, la alimentación es una experiencia sensorial , ya que, el niño, mediante el tacto y el gusto, aprenderá las diferentes texturas y sabores. Con el tiempo, irá comiendo en mayores cantidades y disminuyendo la proporción de leche materna. Los alimentos, al inicio, deben ser de consistencia blanda, no necesariamente triturados, con un aporte calórico promedio de 30 gramos de proteínas diarias y sin necesidad de realizar una comida especial al resto de la familia, solo apartando la del niño antes de colocarle condimentos fuertes. ¿Cómo se deben ir incluyendo alimentos en la dieta del bebé? La consistencia más apropiada de la comida del lactante va a depender de la edad y del desarrollo neuromuscular.  Al iniciar los 6 meses, el lactante puede comer alimentos sólidos o semisólidos en forma de puré o aplastados, con preferencia de cereales sin gluten, verduras y frutas. La frecuencia es 2 o 3 veces al día para cubrir en conjunto con la leche unos requerimientos de energía diarios de entre 640 a 750 Kcal/día.  A partir del mes 7 , se agregan proteínas como pollo y legumbres, la textura puede ser picado fino o machacado, hasta 3 veces al día para cubrir unos requerimientos de 770 Kcal/día.  Entre los 8 y 12 meses, es el momento de agregar derivados lácteos, como yogur, huevo y pescado. La textura de la comida ha de ser picada fina o en trocitos, con un total de requerimientos diarios de 705 Kcal/día y, por último, posterior a los 12 meses, se introducen los embutidos y la leche entera. Tipos de alimentos VERDURAS Y HORTALIZAS: se inician al sexto mes, a excepción de acelgas, remolacha, nabos y espinacas, por su alto contenido en nitrato. FRUTAS: se introducen a partir del sexto mes. Anteriormente se retrasaban los cítricos, pero, actualmente, no existe evidencia científica que indique que retrasarlo disminuya el riesgo de alergias. Solo se recomienda una fruta por comida para determinar posibles alergias. CARNE: se puede comer desde los 6 meses de edad, preferiblemente pollo, pavo y conejo, por menor contenido graso. PESCADO: por su alto contenido de mercurio, evitar el consumo de peces de gran tamaño. HUEVOS: su retraso en la alimentación del niño no disminuye el riesgo potencial de alergia. Se recomienda dar su contenido por separado. Ejemplo de un plan diario En un bebé de 6 meses: Día 1 al 3: plátano  Día 4 al 6: calabacín en puré  Día 7 al 9: calabacín y patata en puré Día 10 al 12: brócoli y patata Preguntas frecuentes  ¿Cómo se puede compaginar la lactancia materna con la alimentación complementaria? Es importante insistir en que la alimentación complementaria , como su nombre indica,  complementa a la leche materna o lactancia artificial por lo que no debe ser sustituida por ningún alimento y, un destete a esta edad, puede traer como consecuencias riesgos en la salud del bebé a largo plazo. ¿Cuántas veces al día se debe recurrir a la alimentación complementa? Se debe iniciar una vez al día a los 6 meses e ir aumentando paulatinamente a partir de los 9 meses, para culminar a los 12 meses con 4 tomas de comida.
Alimentación infantil: ¿cómo podemos mejorarla?
Artículo especializado

Alimentación infantil: ¿cómo podemos mejorarla?

Introducción La correcta alimentación, en las primeras edades , es una de las principales preocupaciones de los padres, ya que, de ello depende el desarrollo y crecimiento de los niños. De ahí la importancia de conocer con exactitud la edad de iniciación de la alimentación complementaria y en qué orden indicarla. Si quieres conocer más sobre la alimentación infantil, continúa leyendo. Consejos para una alimentación infantil completa Son importantes seguir estos consejos para lograr una nutrición infantil adecuada : Comer en compañía alimentos diferentes y variados cada día. No se debe saltar el desayuno, ya que, puede disminuir el rendimiento escolar. Deben elegirse para desayunar, alimentos ricos en carbohidratos, un lácteo y algo de fruta. No existen alimentos buenos o malos, debemos conseguir un equilibrio entre aquellos que nos gustan y los que debemos comer. Las grasas son parte importante de la dieta, pero, debemos evitar las grasas saturadas y trans. Las porciones de frutas y verduras deben ser al menos de 5 al día. La mayor parte de la energía debe provenir de la metabolización de los carbohidratos complejos como pan, pasta, cereales y frutas. Las meriendas de media mañana y media tarde son importantes, ya que, disminuyen las horas de ayuno del cuerpo y ofrecen un aporte extra de energía. Es importante consumir agua, sobre todo, en verano. El correcto cepillado dental tres veces al día evita la aparición de caries. Se debe realizar ejercicio de manera constante. Debemos involucrar al niño, en la medida de lo posible, en su alimentación, para que aprenda de una manera divertida a familiarizarse con los alimentos y su preparación. Los adultos debemos ser el ejemplo, comiendo de manera saludable constantemente, para que le lleve a adquirir estos hábitos en su vida adulta. Consejos alimenticios por edades Alimentación de 4 a 12 meses : se inicia el proceso de introducción de nuevos alimentos. Estas pautas de alimentación deben adaptarse a la capacidad digestiva y desarrollo neuromotor del niño. S e inicia con cereales sin gluten para evitar reacciones alérgicas, también comienza la ingesta de frutas como la manzana, pera y plátano, para lo cual se recomienda comerlas individualmente y evitar aquellas más alérgicas hasta después del año.  No deben endulzarse las papillas con azúcar. Es importante no añadir galletas hasta después de los 7 meses, ya que, contienen gluten. También, a los 6 meses, es el inicio de papillas saladas con pollo, en aproximadamente 60 g de cantidad, que va en aumento conforme pasan los meses, para después introducir carnes rojas, huevos, pescado y legumbre al finalizar los doce meses, manteniendo un aporte de leche básico para un buen desarrollo, no inferior a 500 mililitros al día. Alimentación de 1 a 2 años : se inician dos procesos que lo llevan a compartir más la comida familiar, los cuales son: el masticar los alimentos troceados y disfrutar de una comida más completa con primero, segundo y postre. Continúan las demandas de leche entre 500 a 700 mililitros al día, pero, ya estas pueden reemplazarse por algún derivado lácteo en alguna toma como yogur. Deben comer diariamente dos porciones de vegetales crudos o cocidos, 100 gramos de proteínas y, al menos, dos porciones de fruta. Se debe evitar comer los alimentos muy condimentados, picantes o azucarados. Alimentación de 2 a 3 años : es una etapa muy importante, en la cual, el niño, adquiere sus hábitos de comer con tenedor y cuchillo y en la que se debe estar pendiente de que no adquiera conductas alimenticias caprichosas. Realizan 4 comidas al día con aporte calórico de 1.400 calorías, de las cuales, la mayoría son hidratos de carbono complejos. Alimentación pre escolar : en esta etapa aumentan los requerimientos calóricos con una media de 1.600 calorías, de las cuales, el 50% deben ser hidratos de carbono. Es importante motivar al pre escolar a probar alimentos nuevos. Grupos de alimentos vitales en el crecimiento de los niños Los grupos indispensables en la alimentación del niño son: Proteínas: carnes magras como el pollo, cordero y ternera ya que contienen menos grasa para el inicio de la alimentación. Posteriormente, se introducen huevo, pescado y legumbres. Cereales y derivados: son la fuente principal de hidratos de carbono que aporta energía, mucha fibra, minerales y son bajos en grasa. Leche y derivados: fuente importante de proteínas, calcio y vitaminas A, B y D. Frutas: aportan vitamina, fructosa, fibra y agua. Verdura y hortalizas: fuente de vitaminas, antioxidantes y fibra. Pueden consumirse crudas o cocidas. Consumo limitado de grasas y dulces: a elegir grasas insaturadas. Ejemplo de alimentación DIETA PRE ESCOLAR: DESAYUNO: yogur, 40 gramos de cereales y zumo de naranja. MEDIA MAÑANA: 30 gramos de galletas y quesito de 20 gramos. COMIDA: puré de verduras, albóndigas y yogur. MERIENDA: 30 gramos de pan y 40 gramos de queso fresco. CENA: puré de patatas, palitos de pescado y vaso de leche. Preguntas frecuentes ¿Cómo se realiza la introducción de nuevos alimentos en niños? Actualmente, la última evidencia científica nos indica que no hay un orden establecido, solo se recomienda esperar entre 1 y 3 días tras de la incorporación de un alimento en solitario para valorar alergias. ¿Recomendaciones generales sobre preparación de alimentos para niños? Es importante evitar las comidas muy condimentadas, picantes, saladas o muy dulces, ya que, van a entorpecer el descubrimiento culinario del niño. La alimentación infantil debe iniciarse con los alimentos al vapor , con casi nada de sal, sin grasas trans (frituras, bollería industrial, comida rápida, etc.), así como sin cremas o salsas pesadas.
Qué hacer si mi bebé vomita
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Qué hacer si mi bebé vomita

Introducción En muchos casos los bebés vomitan, pero, hay que tener en cuenta que no todos los vómitos son iguales. Algunos bebés presentan una regurgitación tras las tomas, es un vómito muy escaso, lo que se puede conocer como una bocanada, esto puede ocurrir tanto si el bebé es alimentado a base de biberón, como si es alimentado con pecho. Otra situación posible es cuando el bebé vomita de forma abundante, si un bebé alimentado con pecho o biberón comienza a vomitar de forma abundante, se debe acudir al pediatra. Igualmente se debe hacer este proceso si se acompaña de fiebre, ya que, es posible que un bebé con una infección presente como primer síntoma vómitos continuados. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. Pasos a seguir cuando tu bebé vomita Si tu bebé vomita tras la toma, no necesitas realizar nada, tan solo incorporarle tras la toma y procurar no moverlo mucho para no favorecer el vómito. Siempre que el bebé vomita se debe tomar la temperatura, por si pudiera tener origen en un  proceso infeccioso; también se debe observar al bebé si se encuentra adormilado o no hace pis , estas son señales de que se encuentra deshidratado. Si continúa vomitando pasadas unas doce horas debemos acudir a un centro médico. En principio, si el bebé es alimentado con leche materna, no se deben suspender las tomas, en casos de lactantes más cercanos al año, puede ser necesario darles una rehidratación para evitar que se deshidrate y les pueda dañar. La rehidratación se hace con soluciones hiposódicas para niños, nunca con bebidas isotónicas que no son beneficiosas al bebé. Si tu bebé vomita de forma continua o incoercible, debes acudir a un consultorio médico donde valoren cuál es la causa de los vómitos y te indiquen el tratamiento a seguir.  ¿Que podría producir los vómitos en tu bebé? Los vómitos del bebé pueden producirse por un exceso de comida, por enfermedades víricas leves del sistema gastrointestinal, pero, también, por infecciones de garganta, de oídos o de orina. En bebés, los procesos infecciosos producen vómitos con facilidad, siempre que el bebé vomite debemos observarle y poner el termómetro por si tuviera fiebre, acudiendo al pediatra si los vómitos se mantienen más de 12 o 24 horas. Cómo evitar la deshidratación en bebés Para evitar la deshidratación del bebé, continuaremos dándole de mamar o el biberón si es un lactante, ofreciéndole entre las tomas cucharaditas de agua o de solución de rehidratación oral para bebés, siempre en cucharaditas para que no beba grandes cantidades que pueden dar lugar a que el bebé vomite más. Si se trata de un bebé que ha comenzado a alimentarse, no se le forzará a comer, ya que esto puede favorecer que el bebé vomite. Es importante darle leche en fórmula adaptada o darle de mamar si lo hiciera y ofrecerle agua en pequeñas cantidades. Pese a ello, si el bebé vomita durante más de 24 horas, se debe ir a un centro médico para que examinen al niño. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. Cuándo recurrir a un médico Las causas para acudir a un médico en el caso de que un bebé vomite son vómitos que se mantienen durante más de 24 horas, deshidratación en el niño que se nota por decaimiento general del bebé , la falta de lágrimas al llorar, la piel y la boca seca o si no hace pis. También es motivo para acudir al médico si el bebé presenta fiebre por encima de 38 grados o esta no cede con facilidad. Preguntas frecuentes ¿Se debe dar alimento a un bebé que presenta vómitos? Un bebé que presenta vómitos puede ser alimentado con la leche materna o la leche adaptada, no debe ingerir alimentos sólidos durante unas seis horas y, cuando se le empieza a ofrecer, nunca se le deberá forzar a comer si el bebé no quiere. Entre tomas se le debe ofrecer agua o soluciones de rehidratación oral propias de los niños, nunca se les debe dar bebidas isotónicas que tienen la concentración de iones y azúcares inadecuadas para la salud de un niño. ¿Puede ser el vómito una reacción normal al biberón? Los niños pueden vomitar tras las tomas, pero estos vómitos no son abundantes, es una bocanada que puede producirse por regurgitación del bebé al expulsar el aire que ha podido tragar al alimentarse. Si el vómito es abundante y permanente, no se puede considerar normal para el niño y es necesario consultar con el médico para conocer la causa por la que se produce esta situación. En otras ocasiones un niño puede vomitar por tolerar mal una fórmula adaptada y, al cambiarle la misma, mejora de forma rápida. Concepción Sebastián Fernández Licenciada en medicina y cirugía. Especialista en medicina familiar y comunitaria ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta.
Taracotomía
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Taracotomía

Definición La toracotomía es la técnica quirúrgica de cirugía mayor para acceder a los pulmones a través del tórax. [caption id="attachment_347898" align="alignnone" width="300"] Surgery. Cardiopulmonary bypass machine[/caption]   ¿Cómo es la toracotomía? El procedimiento para realizar una toracotomía incluye: Someterse a anestesia general. Se procede a situar al paciente de lado y se realiza una incisión de entre 20 y 30 centímetros a nivel del tórax. Se separan las costillas con un separador, para visualizar los pulmones. Se puede decidir en función de la patología realizar una biopsia (retirada de pequeña parte del tejido pulmonar), realizar una exéresis pulmonar (retirada de todo el pulmón) o realizar una lobectomía (retirada de una parte del pulmón). En la mayoría de los casos el paciente saldrá del quirófano con unos drenajes para eliminar el exudado (líquido que produce la herida) y los restos de sangre que pueden haber quedado durante la cirugía. Este drenaje se retirará a las 48 horas si todo evoluciona de forma correcta. ¿Para quién está indicada? La toracotomía está indicada en casos de: Masas pulmonares a estudiar para extraer una pequeña muestra. Tumores benignos que precisen retirar parte del tumor. Tumores malignos. Enfisemas (roturas del pulmón que dan lugar a infecciones de repetición). Abscesos pulmonares (infecciones localizadas) que no responden a tratamiento. ¿Por qué se realiza? La toracotomía se realiza porque permite eliminar lesiones tumorales . En este caso se puede quitar una parte del pulmón en casos de tumoraciones benignas, o todo el pulmón en casos de tumores malignos. Se pueden tratar infecciones que no son solucionables mediante tratamiento antibiótico, y a veces se realiza para coger pequeños fragmentos de pulmón que permitan estudiar lesiones visualizadas en pruebas de imagen. Riesgos de la toracotomía Los riesgos de la toracotomía son los de una cirugía mayor: Reacción alérgica a la anestesia. Hemorragias. Infecciones. Neumonía.  Neumotórax (aire en la cavidad pleural). Hemotórax(sangre en la cavidad pleural, que es un espacio virtual entre la pleura parietal y la pleura visceral ). Preparación La preparación para una toracotomía debe de llevar: Radiología de tórax, analítica de sangre, electrocardiograma y consulta con el anestesista. El paciente no debe consumir fármacos antiinflamatorios como el ibuprofeno o la aspirina al menos los cinco días previos a la intervención. Si el paciente toma anticoagulantes debe ponerlo en conocimiento del médico, quien le indicará la pauta a seguir. El paciente debe de dejar de fumar. No se puede consumir alcohol los días previos a la cirugía. Se recomiendan 8 horas de ayuno previas a la cirugía. Cómo es la recuperación de la toracotomía La recuperación de la toracotomía es progresiva. En las primeras 24 horas, es normal que el paciente permanezca bajo supervisión del personal sanitario en una unidad de recuperación postoperatoria. Tras ello el paciente pasará a una planta donde estará entre 5 y 7 días. Es normal tener dolor tras la toracotomía, por ello el médico pautará los analgésicos necesarios y que así las molestias sean las mínimas posibles. Es normal tener dificultad para respirar de forma profunda. No obstante, le indicarán al paciente que intente respirar de esta forma varias veces al día para permitir que los pulmones se expandan correctamente, reduciendo así la posibilidad de una neumonía. Hasta pasados al menos dos meses de una toracotomía el paciente no deberá realizar esfuerzos , por tanto la incorporación a su vida laboral estará indicada después de este tiempo. Resultados Los resultados hay que valorarlos en función de la enfermedad de base que haya dado lugar al procedimiento. En casos de tumores benignos, enfisemas (enfermedad pulmonar obstructiva y de carácter crónico que afecta a los alvéolos), o abscesos (acumulaciones de pus en un tejido orgánico), tras la extirpación del lóbulo pulmonar afectado, el resultado es muy satisfactorio, desapareciendo la sintomatología. En casos de tumores malignos, será necesario realizar tratamiento de estas lesiones con quimioterapia, radioterapia o tratamiento inmunológico según el oncólogo decida.  Preguntas frecuentes ¿Qué es una resección pulmonar? La resección pulmonar es la cirugía por la cual se retira un pulmón o parte del mismo en el paciente . También se conoce como exéresis pulmonar y se realiza a través de una cirugía conocida como toracotomía.  ¿Qué es la lobectomía pulmonar? La lobectomía pulmonar es la cirugía por la cual se extirpa una parte del pulmón . Esta cirugía se realiza a través de una toracotomía y suele deberse a tumores benignos,  abscesos o enfisema. Recibe el nombre de lobectomía porque los pulmones se dividen en partes conocidas como lóbulos pulmonares.   ¿Qué es la toracotomía de neumotórax? La toracotomía es la técnica quirúrgica en la cual se procede a abrir el tórax para ver y reparar su interior. El neumotórax se produce por acumulo de aire en la cavidad pleural, este acumulo de aire puede ser debido a un proceso traumático pulmonar, una herida producida por arma blanca o algo que perfore el tórax, pero también se pueden producir por roturas pulmonares por un enfisema o el llamado neumotórax espontáneo, que tiene lugar por diferentes causas, entre las que puede estar un esfuerzo o ataques de tos muy fuerte. En estos casos es necesario reparar el pulmón para evitar que el aire siga saliendo a la cavidad pleural. Este procedimiento se realiza a través de la toracotomía ¿Cuándo se hace una toracotomía de urgencia? La toracotomía de urgencia se realiza cuando hay un daño pulmonar por un accidente con herida en el tórax, o bien por heridas incisas (que penetran), perforando el pulmón, el cual puede sangrar o bien se puede dar un escape de aire que produce un neumotórax. Con este procedimiento se asegura una correcta expansión pulmonar al retirar la sangre y el aire y reparar la lesión pulmonar.   ¿Qué es una toracotomía posterolateral? La toracotomía posterolateral es la técnica quirúrgica de abrir el tórax, en la cual la incisión se realiza en la zona posterior y lateral del tórax, es decir, desde la espalda hacia la zona anterior sin llegar a esta. La incisión suele tener entre 20 y 30 centímetros. 
Transplante de Pulmón
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Transplante de Pulmón

Definición  El trasplante de pulmón es un procedimiento quirúrgico que consiste en reemplazar uno o ambos  pulmones enfermos, que no funcionan correctamente, por un pulmón sano generalmente de un donante fallecido o con muerte cerebral. El trasplante de pulmón se reserva para las personas que han probado otros tratamientos o medicamentos, pero cuyas enfermedades no han mejorado.  ¿Cómo es un trasplante de pulmón?  El trasplante de pulmón se realiza bajo anestesia general, por lo que el paciente estará totalmente dormido. La cirugía se lleva a cabo con el uso de un sistema de circulación extracorporal. La máquina reemplazará temporalmente la función del corazón y los pulmones durante la cirugía, para mantener la circulación sanguínea a través del cuerpo y el intercambio de oxígeno y de dióxido de carbono. El cirujano hace un corte quirúrgico en el tórax para extraer el pulmón enfermo. Las vías respiratorias principales del pulmón enfermo y los vasos sanguíneos que se encuentran entre ese pulmón y el corazón se conectarán al pulmón donado. Si es un trasplante doble de pulmón, el cirujano trasplantará un pulmón por completo y luego empezará el procedimiento con el segundo. Una vez terminada la cirugía, se sutura la incisión y se insertan sondas pleurales durante varios días para drenar el aire, el líquido, y la sangre fuera del tórax, permitiendo que los pulmones se vuelvan a expandir totalmente. El paciente será desconectado del sistema de circulación extracorporal, y el corazón y pulmones reanudarán sus funciones normales.   Un trasplante simple de un pulmón generalmente puede tardar entre 4 y 8 horas , mientras que un trasplante doble de pulmón puede llevar entre 6 y 12 horas. ¿Para quién está indicado?   El trasplante de pulmón está indicado para pacientes menores de 65 años que tengan una enfermedad pulmonar grave, como son: Daño a las arterias del pulmón debido a una anomalía en el corazón por un defecto congénito. Destrucción de las vías respiratorias grandes y del pulmón. Fibrosis quística. Afecciones pulmonares en las cuales los tejidos pulmonares resultan inflamados o cicatrizados. Presión arterial alta en las arterias de los pulmones o sea,  hipertensión pulmonar. ¿Por qué se realiza? El trasplante de pulmón se realiza porque:   Los pulmones dañados pueden dificultar que el cuerpo reciba el oxígeno que necesita para sobrevivir. El daño pulmonar generalmente puede tratarse con medicamentos o con dispositivos de respiración especial. Sin embargo, cuando estas medidas ya no ayudan o si la función de los pulmones pone en riesgo la vida, es necesario realizar un trasplante pulmonar. Riesgos de un trasplante de pulmón  Entre los riesgos de un trasplante pulmonar están: Los pacientes pueden tener una reacción desfavorable a la anestesia. Formación de coágulos de sangre. Daño a los riñones, el hígado u otros órganos próximos a los pulmones. Rechazo del nuevo pulmón, lo cual puede suceder de inmediato, dentro de las primeras 4 a 6 semanas, o con el paso del tiempo. Que el pulmón trasplantado no funcione para nada.  Problemas a nivel del lugar en donde se fijaron los nuevos vasos sanguíneos y vías respiratorias. Diabetes, adelgazamiento de los huesos o niveles altos de colesterol a raíz de los medicamentos administrados después del trasplante. Alteraciones de la unión de los bronquios o de las venas y arterias. Parálisis del diafragma. Preparación  Para la preparación de un trasplante de pulmón, antes del procedimiento es necesario que: El médico realice examen médico completo, analíticas de sangre generales y específicas para valorar hacer el trasplante, electrocardiograma y radiografía de tórax y pruebas diagnóstica de imagen, como ecografía del pulmón. Pruebas para determinar el pronóstico del  paciente y asegurarse de que es apto para el trasplante de pulmón. Es necesario que el paciente realice una evaluación psicológica. El paciente debe seguir cualquier dieta que su equipo de trasplantes le recomiende. No puede ingerir alcohol bajo ninguna circunstancias. No debe fumar días previos a la cirugía. El paciente tendrá que intentar mantener su peso en el rango apropiado. Seguir el programa de ejercicios que su médico le recomiende. El paciente debe estar en ayunas al menos 8 horas antes del procedimiento. Se recomienda evitar tomar medicamentos anticoagulantes y antiinflamatorios antes o después del procedimiento, para evitar el riesgo de sangrado excesivo. La paciente debe informarle a su médico si se encuentra en estado de embarazo o si cree  que pueda estarlo. Cómo es la recuperación de un trasplante de pulmón La recuperación de un trasplante de pulmón, después del procedimiento conlleva: Durante las primeras 24 a 48 horas, el paciente necesitará permanecer en la sala de cuidados intensivos para que los médicos y enfermeros puedan controlar la situación cuidadosamente, para asegurar que el paciente no desarrolle infecciones y que su corazón y pulmones  estén trabajando bien.  El paciente podría permanecer en el hospital de 7 a 21 días después del trasplante. El período de recuperación inicial para el trasplante de pulmón es de aproximadamente 6 meses.  El primer año después del trasplante, cuando las complicaciones quirúrgicas, el rechazo y la infección suponen la mayor amenaza, es el período más crítico. Resultados  Los resultados de un trasplante de pulmón son muy beneficiosos, pudiendo mejorar considerablemente la calidad de vida de la persona que ha obtenido un nuevo órgano, si bien depende de la condición médica que causa  la necesidad de un trasplante. El pronóstico tras un trasplante de pulmón es variado. Algunos pacientes hacen una buena restauración, viviendo a lo largo de años y teniendo una vida activa, otros jamás pueden recobrar una salud completa. Preguntas frecuentes ¿Se puede vivir con un solo pulmón?  Sí es posible vivir con un solo pulmón, si el otro se encuentra completamente sano. Aunque la respiración no sea tan eficaz, es posible llevar una vida relativamente normal con un solo pulmón o incluso con parte de uno, con la excepción de que la realización de ciertas actividades físicas estarán relativamentes disminuidas.  ¿Qué tengo que hacer para ser donante de órganos?  Para ser donante de órgano hay que conocer la voluntad de la persona para serlo. Se suele solicitar una tarjeta de donantes que no tiene valor legal, sino únicamente testimonial. Esto significa que en el momento de fallecer, si es candidato para ser donante de órganos, la familia va a tener que firmar el consentimiento para proceder a la extracción. ¿Cuál es el porcentaje de éxito de un trasplante de pulmón?  El porcentaje de éxito tras un trasplante de pulmón alcanza casi el 80% al año y el 50% a los 5 años .  ¿Cuánto alarga la esperanza de vida un trasplante de pulmón?  La esperanza de vida de un trasplante de pulmón en algunos pacientes ha llegado a 10 años o más. Solo la mitad de los pacientes que se realizan el procedimiento siguen con vida después de 5 años. ¿Es muy larga la recuperación tras un trasplante de pulmón?  Sí, la recuperación de un trasplante de pulmón es muy larga . El paciente deberá permanecer en observación cuidadosa durante un año después de realizarse el trasplante, debido a que durante este tiempo es más probable el rechazo al pulmón.
Fibrobroncoscopia
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Fibrobroncoscopia

Definición La fibrobroncoscopia es una prueba diagnóstica con la que se visualiza el árbol bronquial mediante la introducción por la nariz o la boca de un tubo flexible o rígido, que tiene en su extremo una cámara con luz . Además, permite realizar tratamientos y obtener muestras de tejido para su análisis. ¿Cómo es la fibrobroncoscopia? Antes del inicio de la prueba, se administra un anestésico local en las zonas por donde va a pasar el tubo (fibrobroncoscopio): faringe, laringe, tráquea y bronquios. A veces, según las características del paciente se administran fármacos sedantes por vía intravenosa.  Cuando se realiza una fibrobroncoscopia rígida requiere la administración de anestesia general. Se realiza un control de la oxigenación de la sangre con un pulsioxímetro, y a veces un control cardíaco con la monitorización electrocardiográfica. El fibrobroncoscopio utilizado puede ser un tubo flexible (el más utilizado) de aproximadamente 5-6 milímetros de diámetro, que se introduce por la boca o la nariz, o un tubo rígido (metálico) que se introduce por la boca y suele ser más corto y con mayor diámetro. De forma progresiva el fibrobroncoscopio se va introduciendo por el recorrido del tubo respiratorio, visualizando aquellas alteraciones que puedan existir como presencia de tumoraciones, sangrados, estrechamientos, etc. para realizar y confirmar un diagnóstico. La fibrobroncoscopia se puede utilizar a la vez para la realización de tratamientos como extraer cuerpos extraños, tratar lesiones hemorrágicas, aplicar láser, colocar prótesis, etc. Además, se pueden obtener pruebas de tejidos o secreciones mediante aspirado, raspado de la mucosa (revestimiento), extracción con pinzas de tejido o punción de la pared bronquial. En ocasiones es necesaria la realización de la técnica con control de rayos X para la localización exacta de la lesión que se quiere observar o tratar. ¿Para quién está indicada? Las indicaciones más habituales para la realización de una fibrobroncoscopia con fines diagnósticos o de tratamiento son: Sangrado cuyo orígen se sospecha está producido en el aparato respiratorio (hemoptisis). Presencia de imágenes sospechosas en una radiografía de tórax (tumores, etc.). Parálisis del nervio frénico (nervio que lleva la información al diafragma) en un lado del tórax. Parálisis de una cuerda vocal. Síndrome de la vena cava superior. Para realizar la estadificación de un tumor de pulmón ya diagnosticado. Cuando existen alteraciones en una citología de esputo (análisis de la células presentes en el esputo). Tumores en el cuello. Sospecha de cuerpo extraño. Neumonía con lenta resolución. ¿Por qué se realiza? La fibrobroncoscopia se realiza con fines diagnósticos o de tratamiento de diferentes patologías que afectan a los pulmones o el tórax .  Riesgos de la fibrobroncoscopia Son riesgos frecuentes de la fibrobroncoscopia la ronquera transitoria , tos, náuseas, fiebre y eliminación de esputo con una pequeña cantidad de sangre. Son riesgos muy poco frecuentes pero que suponen complicaciones mayores, hemorragia, hipotensión, hipertensión, neumotórax (entrada de aire al tórax fuera del pulmón) y, de manera excepcional, arritmias graves y paro cardiaco, insuficiencia cardiaca con edema pulmonar, depresión o paro respiratorio, isquemia cerebral aguda (disminución del riego sanguíneo en el cerebro) y shock por alergia a anestésicos locales. Puede haber riesgos relacionados con las circunstancias personales de cada paciente (enfermedades que padezca, uso de prótesis dentales, etc.) Preparación El paciente debe firmar un documento de consentimiento informado donde se le explica el procedimiento, sus riesgos y las alternativas que existen. Siempre se debe informar al médico de si se padece alguna enfermedad, alergia a algún fármaco o si se toma de forma habitual algún tratamiento, sobre todo si interfiere en la coagulación de la sangre (sintrom, antiagregantes como adiro, iscover...etc..), ya que en estos casos el médico modificará la pauta de esos tratamientos antes de la realización de la prueba. Normalmente se realiza al paciente una anlítica de sangre para valorar la coagulación y el hemograma antes de la prueba. Además, en el caso de requerir la aplicación de anestesia general, se realizará un electrocardiograma y una radiografía de tórax si previamente no se las habían realizado al paciente. Si el paciente padece alguna alteración de las válvulas del corazón (cardiopatía valvular congénita o reumática) es necesaria la profilaxis antibiótica, que consiste en la toma previa de un antibiótico para prevenir posibles infecciones. El paciente debe permanecer en ayunas 6 horas antes de la realización de la fibrobroncoscopia, pudiendo beber sólo un poco de agua para tomar la medicación crónica que precise (para la diabetes, hipertensión, epilepsia, etc..) . Cómo es la recuperación de la fibrobroncoscopia Tras la realización de la fibrobroncoscopia el paciente permanece en una sala en observación para comprobar que no existe ninguna complicación inmediata, que requiera de la actuación urgente de los médicos. Además, de forma progresiva el paciente se va recuperando de los efectos de la anestesia local y de la sedación posiblemente administrada. Durante ese tiempo el paciente no puede ingerir ningún alimento o líquido.  Durante las siguientes 24 horas es conveniente que el paciente no realice ningún esfuerzo importante .  Resultados Los resultados de lo que el médico neumólogo ha objetivado durante la realización de la prueba, serán transcritos en un informe que se le entregará al paciente en la consulta de revisión pasados unos días tras la fibrobroncoscopia. En ocasiones de manera oral al finalizar la prueba el mismo día, el médico puede comentarle de forma general lo que ha visualizado. Si se han obtenido muestras de tejidos o secreciones para su análisis, estos resultados pueden tardar algunas semanas. Igualmente el neumólogo le informará al paciente de su resultado cuando estén listos. Según el objetivo de la realización de la fibrobroncoscopia, el médico puede explicar posteriormente al paciente las medidas o tratamientos que se deben realizar tras la realización de la prueba. Preguntas frecuentes ¿Qué es la fibrobroncoscopia pulmonar? La fibrobroncoscopia pulmonar es una técnica realizada por un médico neumólogo, mediante la cual se realiza la visualización de las vías aéreas bajas usando un broncoscopio flexible o rígido (pequeño tubo) que tiene una cámara en su extremo distal y una luz, que puede ser utilizada con fines diagnósticos o terapeúticos. ¿Qué anestesia se usa para una fibrobroncoscopia? Si se va a realizar una fibrobroncoscopia rígida, la anestesia que se usa es anestesia general. Si se realiza una fibrobroncoscopia flexible, habitualmente se aplica anestesia local con un spray en las zonas por donde va a pasar el fibrobroncoscopio. Además, a veces, se asocia a la administración de un fármaco sedante . ¿Cuánto dura una fibrobroncoscopia? La fibrobroncoscopia suele durar en torno a media hora, aunque este tiempo puede variar según los hallazgos encontrados en la exploración, si existe alguna complicación o si se realiza algún tratamiento o toma de muestras para su análisis . ¿Qué es la broncoscopia? La broncoscopia es otra forma de denominación de la fibrobroncoscopia. ¿ Qué es la broncoscopia con biopsia? La broncoscopia con biopsia es la introducción de un tubo habitualmente flexible , de pequeño diámetro por la boca o la nariz, que tiene una cámara en su extremo para obtener imágenes del interior del árbol bronquial. Además, tiene un canal por donde se puede introducir instrumental para poder obtener muestras de tejido (biopsias), que son posteriormente analizadas en el laboratorio de anatomía patológica.
Toracocentesis
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Toracocentesis

Definición La toracocentesis es un procedimiento de cirugía menor, que se realiza para evacuar el líquido que se encuentra entre la pleura visceral y la pleura torácica (membrana que reviste los pulmones por fuera, y la pared torácica por dentro). ¿Cómo es la toracocentesis? La toracocentesis se realiza: Poniendo al paciente sentado al borde de una camilla, inclinado hacia delante, apoyado sobre una mesa. Se procede a desinfectar la zona sobre la que se va a pinchar, y por medio de un trocar (aguja especial para inserción profunda), se perfora la piel y los músculos de la pared torácica hasta llegar al espacio pleural (situado entre la pleura pulmonar y la torácica). Se extrae líquido a través de la aguja con una jeringa y, si fuera necesario, se manda a analizar. Si hay una gran cantidad de líquido, es posible que le coloquen una sonda conectada a una bolsa para que el líquido salga lentamente. Se procede a tapar el punto de inyección con un apósito estéril. ¿Para quién está indicada? La toracocentesis está indicada para personas que presentan derrame pleural que da lugar a un mal funcionamiento de los pulmones , al impedir su correcta expansión. El derrame puede ser de origen infeccioso o bien por tumores malignos.    ¿Por qué se realiza? La toracocentesis se realiza para extraer el líquido, que acumulado en la pleura da lugar a que los pulmones no se expanden con facilidad , esto se traduce en aumento de la disnea (dificultad para respirar) del paciente. Al retirar este líquido el paciente respirará mejor. También permite su análisis en el laboratorio para diferenciar un líquido infeccioso de uno que no lo es, y el estudio de posible tumoraciones malignas que lo hayan producido.   Riesgos de la toracocentesis Los riesgos de la toracocentesis son: Hemorragias y hematomas. Infecciones. Dificultad respiratoria.  Neumotórax (se produce entrada de aire en la pleura). Preparación La preparación de una toracocentesis conlleva la realización de un radiografía de tórax o una ecografía previa para conocer la situación del líquido y realizar la toracocentesis de forma efectiva. En los cinco días previos a la toracocentesis el paciente no debe consumir fármacos antiinflamatorios como el ibuprofeno, y si está anticoagulado debe de ponerlo en conocimiento del médico. Cómo es la recuperación de la toracocentesis La recuperación de la toracocentesis suele ser buena. En unas horas, salvo complicaciones, el paciente podrá realizar sus actividades normales excepto su actividad laboral , para la que debe de esperar unos 15 o 20 días. En las primeras 24 horas debe de ser revisado por un sanitario para comprobar que el apósito que se ha colocado no presenta un manchado anormal.  Resultados Los resultados de la toracocentesis son inmediatos. Si se trata de extraer líquido, el paciente recupera la función ventilatoria normal de los pulmones. Las pruebas de laboratorio pueden tardar entre una semana y quince días, ya que será preciso el cultivo para descartar posibles procesos infecciosos. También se envía el líquido a anatomía patológica en aquellos casos que se sospecha posibilidad de derrame maligno (producido por un cáncer), ya que esto permite conocer el tipo de cáncer que tiene el paciente. Preguntas frecuentes ¿Qué es la toracoscopia? La toracoscopia es una técnica quirúrgica que permite, abriendo el tórax, mirar patologías en su interior  ya sea a nivel pleural o pulmonar. Se realizan pequeñas incisiones de unos dos centímetros en el tórax por las que se mete el endoscopio (aparato quirúrgico que lleva una cámara en su extremo), y permite visualizar el interior. ¿Qué es la cavidad pleural?   La cavidad pleural es un espacio que se encuentra entre los pulmones y la pared torácica. Su límite son dos membranas llamadas pleura pulmonar, por cubrir los pulmones, y pleura torácica, por recubrir el interior de la pared torácica. Esta cavidad se encuentra normalmente vacía. Es pues una cavidad virtual pero en ciertas circunstancias se puede llenar de líquido, lo que se conoce como derrame pleural. Ante la rotura del pulmón por un traumatismo, esta cavidad también se llena de aire, es lo que se conoce como neumotórax.  ¿Qué es una punción en el pulmón? La punción pulmonar es la técnica quirúrgica que se realiza para extraer una muestra pequeña de tejido pulmonar , si se realiza a través del tórax se denomina punción pulmonar transtorácica. En esta técnica se realiza una punción con aguja fina, que puede ser guiada a través de una ecografía para localizar exactamente la zona que queremos biopsiar. ¿Dónde se hace la toracocentesis?  La toracocentesis es una técnica quirúrgica menor que se puede realizar en consultas equipadas para tal fin, conocido entre el personal sanitario como “quirofanito”, ya que requiere que se guarde cierto nivel de asepsia (limpieza propia de un quirófano) para evitar posibles complicaciones infecciosas. ¿Quién realiza la toracocentesis? La toracocentesis es una técnica que realiza el cirujano torácico, aunque también la pueden usar los neumólogos y los médicos intensivistas . Todas estas especialidades están formadas para realizar las toracocentesis y actuarán unos u otros dependiendo de las circunstancias del momento.