Arlenys Karina Batista Urbaez

Licenciada en medicina y cirugía

Especialista en medicina familiar y comunitaria

¿Qué es la anquilosis?

La articulación es una estructura que permite la unión de dos huesos mediante una cápsula articular, ligamentos y cartílagos recubiertas por una membrana sinovial que los protege. Al existir cambios en esta estructura perdiendo su capacidad de protección, se pierde igualmente su capacidad de movilidad de forma parcial o total. A esta limitación funcional ocasionada por diferentes causas, entre las cuales resaltan los procesos traumáticos e inflamatorios, se le llama anquilosis.
La anquilosis se puede clasificar según la región que se encuentre afectada.

Tipos de anquilosis

La anquilosis se puede clasificar según la región que se encuentre afectada:

  • Columna vertebral
  • Articulación temporomandibular 
  • Rodillas
  • Caderas

De acuerdo a su evolución:

  • Permanente: daño articular progresivo e irreversible.
  • Transitoria: el daño se produce a nivel extraarticular y, de ahí, su potencial para ser reversible como la mucositis y tendinitis.

De acuerdo a las estructuras comprometidas:

  • Anquilosis ósea: fusión de dos huesos dentro de la articulación.
  • Anquilosis fibrosis: inflamación de partes blandas de tejidos articulares.

Síntomas de anquilosis

Los principales síntomas de la anquilosis son:

  • Pérdida de movilidad de la articulación comprometida de forma gradual y dolorosa: cuando la articulación queda inmovilizada completamente, desaparece la sensación de dolor y el paciente ve comprometida su movilidad.
  • Inflamación: procesos intra articulares progresivos que destruyen la unión articular deformándola y se cree que es causa y consecuencia de la anquilosis.
  • Dolor: depende del umbral del mismo de cada paciente. En promedio, conforme avanza la anquilosis, es más fuerte el dolor hasta que existe fusión completa y desaparece.
  • Síntomas asociados: van a depender de la enfermedad que cause la anquilosis, entre los que podemos encontrar la presencia de fiebre, depresión, trastornos digestivos y cardiovasculares.

Causas de anquilosis 

Existen causas congénitas y causas adquiridas de anquilosis. 

  • Congénitas: defectos fetales en la formación de las estructuras articulares, normalmente incapacitantes e imposibles de resolver quirúrgicamente.
  • Traumatismos: debido a traumatismo directo o cuerpos extraños en la articulación no resueltos completamente que producen incapacidad.
  • Inflamación: mecanismos inmunológicos que destruyen la articulación, afectando progresivamente su movilidad.
  • Degeneración articular: desgaste por sobreuso de la articulación, ya sea por extra de peso o por la realización de movimientos repetitivos con mala higiene postural.
  • Infecciones: infecciones intra articulares producen fibrosis secundaria de la articulación con pérdida de la movilidad y, en algunos casos, como la osteomielitis, destrucción del hueso.

Tratamiento de anquilosis

El tratamiento consiste en:

  • Analgésicos antiinflamatorios no esteroideos que deben ser recetados por el médico para disminuir el dolor y la inflamación.
  • Corticoides, biológicos y diacereina para la inflamación, según sea el caso.
  • Fisioterapia con el objetivo de mejorar la movilidad articular.
  • Cirugía en aquellos casos en los que otras intervenciones terapéuticas fallan y sirve para reparar estructuras dañadas.

Se pueden realizar las siguientes pruebas complementarias:

  • Radiografía de la articulación.
  • Ecografía de partes blandas.
  • Resonancia magnética de la articulación, técnica en demanda creciente actualmente, ya que, permite observar en detalle la articulación, así como los pequeños cambios y el tejido perilesional.

Factores desencadenantes de anquilosis

El principal factor desencadenante de la anquilosis es la presencia de una articulación previamente desgastada o lesionada, a la cual se le agrega un daño progresivo o una articulación con daño crónico que se le suma un daño agudo.

Complicaciones de la anquilosis

La anquilosis es una complicación ella misma, en la cual se pierde la movilidad absoluta de la articulación con la pérdida de la motilidad del área del cuerpo, disminuyendo drásticamente la calidad de vida del paciente. Por ejemplo, si se anquilosa la articulación de cadera, el paciente ya no puede levantarse de la cama y se ve condicionado a la aparición de escaras con el tiempo.

Prevención de la anquilosis

En la prevención de la anquilosis lo fundamental es el tratamiento farmacológico oportuno y la fisioterapia supervisada que deberá contar con terapia manual, electroterapia, ejercicios terapéuticos activos, que se puedan realizar en cabina o en piscina, ejercicios de reeducación postural y de movilidad y flexibilidad general.

También existen unas pautas cotidianas como los baños de vapor, que ayudan a mejorar el dolor y la rigidez de la zona afectada.

Preguntas frecuentes

¿Qué relación existe entre la anquilosis y la rigidez articular?

La anquilosis no es lo mismo que la rigidez articular, ya que, esta última, suele estar asociada a enfermedades de tipo inflamatorio, temporal y no impide el movimiento.

¿Qué ejercicios se recomienda realizar en caso de anquilosis

Los ejercicios que se recomiendan son principalmente ejercicios de reeducación postural, movilidad articular y flexibilidad general.

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