Entrar
  1. Home
  2. Contenidos de salud
  3. Alergología
  4. Artículos especializados

Alergología

La especialidad
Artículos especializados
Enfermedades
Síntomas
Otros contenidos
Astenia primaveral
Artículo especializado

Astenia primaveral

La astenia primaveral no es una enfermedad catalogada, si bien existe cierta discusión sobre si se trata de un cuadro patológico que debe ser tratado como tal. ¿Qué es la astenia primaveral? La astenia primaveral se puede definir como la sensación de debilidad y falta de energía física y mental que puede repercutir negativamente en el rendimiento y la calidad de vida de las personas afectadas. Suele manifestarse durante la primavera, al desarrollar actividades cotidianas sin necesidad de haber realizado ningún esfuerzo importante. Afecta más a las mujeres que a los hombres. Se puede considerar como un síndrome incluido dentro de los denominados trastornos afectivos estacionales. Si bien las evidencias al respecto son escasas, su incidencia en los últimos años parece haber experimentado un crecimiento importante. Algunos autores señalan este crecimiento al ritmo de vida actual, con una elevada carga de estrés, ansiedad, sobrecarga laboral, etc., que repercute en el estado de ánimo y reducen la capacidad adaptativa del organismo. No hay que confundirla con la astenia provocada con el cuadro clínico en el contexto de enfermedad alérgica, porque a esta astenia se le sumarían síntomas típicos de alergia (estornudos, congestión nasal, prurito nasal, faríngeo u ocular,…). Causas y síntomas de astenia primaveral La astenia primaveral no tiene una causa orgánica definida ni tiene consideración de enfermedad dentro del Catálogo de Clasificación Internacional de Enfermedades de la Organización Mundial de la Salud . Suele manifestarse como una sensación pasajera de cansancio físico e intelectual que aparece al inicio de la primavera, con las típicas oscilaciones de temperatura, presión atmosférica y humedad. El síndrome se presenta de forma muy variable entre unas personas y otras. Existen otros factores predisponentes de la astenia primaveral que incluyen las horas de luz solar y su relación con el sistema endocrino. También se apunta un posible componente inmunológico relacionado con la alergia, así como factores víricos. De este modo, la astenia primaveral aparece cuando coinciden una serie de factores ambientales: El cambio meteorológico y estacional. Con subida de las temperaturas y oscilaciones en la presión atmosférica. Aumento de las horas de luz solar y cambio de hora. Modificaciones en las rutinas diarias. Todas estas circunstancias pueden alterar la regulación de los ritmos circadianos por medio de determinadas hormonas como el cortisol y la melatonina, entre otras. En condiciones normales, la astenia primaveral desaparece por sí sola en unas semanas, una vez que el organismo se ha adaptado a estas nuevas condiciones. La astenia primaveral da lugar a síntomas que no suelen ser graves y que tienen una corta duración. En el caso de no desaparecer en pocas semanas, es recomendable consultar con el médico para que pueda establecer un diagnóstico preciso. Los signos y síntomas más frecuentes incluyen: Cansancio, fatiga y debilidad. Malestar general . Hipotensión y mareos. Dolor muscular y articular. Cefaleas. Dificultad de concentración. Irritabilidad y cambios del estado de ánimo. Pérdida del apetito. Disminución del deseo sexual. Trastornos del sueño. Tratamiento para la astenia primaveral La astenia primaveral no es un estado patológico propiamente dicho y no existe un tratamiento específico para abordarla. De este modo, cuando la astenia no tiene una causa orgánica conocida, se hace necesario aliviar o disminuir sus síntomas, promoviendo la adaptación del organismo. Algunas de las medidas que se pueden establecer para prevenir y minimizar los efectos de la astenia primaveral incluyen: Procurar adaptarse a los cambios derivados de la nueva estación de manera progresiva. Mantener los horarios estables para las comidas y el descanso nocturno, además de las horas suficientes de sueño. El ejercicio físico moderado puede contribuir a acelerar el proceso de adaptación y reducir los niveles de estrés. La alimentación debe ser equilibrada, aportando todos los grupos de alimentos y todos los nutrientes, especialmente vitaminas y minerales. Una correcta hidratación (principalmente con agua) también es esencial, especialmente cuando se produce la elevación de las temperaturas. Por otro lado, cuando la astenia y la sensación de cansancio se prolongan durante meses y no se puede identificar ningún problema físico ni psicológico que pueda ser el causante, es posible que se trate de un caso de fatiga crónica . En cualquier caso, la astenia primaveral es una entidad pasajera que la mayoría de las veces se puede minimizar con unos hábitos de vida saludables. Si algunos de sus síntomas persisten, es recomendable consultar con el médico.
Alergias por cambio de clima: ¿cómo tratarlas?
Artículo especializado

Alergias por cambio de clima: ¿cómo tratarlas?

Las variaciones en las condiciones climáticas, incluyendo el aumento y la disminución de la temperatura, de forma más o menos repentina, pueden suponer un riesgo para las personas alérgicas. Esta situación suele ser habitual durante los cambios de estación, contribuyendo en gran medida a la aparición de procesos alérgicos. De este modo, con los cambios de tiempo pueden aparecer síntomas de congestión e irritación nasal, ocular, tos y rinitis. Esta reacción alérgica también puede manifestarse a través de la piel, en forma de eccemas y urticarias. Alergia al cambio de clima: ¿Por qué ocurre? En la aparición de las alergias juegan un papel relevante tanto la genética como las condiciones ambientales. Los cambios de temperatura, presión atmosférica y los diferentes episodios meteorológicos pueden desencadenar un proceso alérgico. Los cambios de temperatura frecuentes y la polinización de las plantas características de la primavera aumentan la incidencia de casos tanto de rinitis alérgica como vírica. La rinitis es un trastorno heterogéneo nasal que cursa con inflamación de la mucosa y da lugar a síntomas como obstrucción y congestión nasal, estornudos y picor. De este modo, los síntomas de la rinitis alérgica se intensifican con el inicio de la polinización de las plantas. El viento también puede constituir un desencadenante importante al movilizar el polen , el polvo, esporas de hongos y otros alérgenos ambientales. Por otro lado, la lluvia y la humedad pueden ser eventos positivos para las personas con este tipo de alergias. La lluvia "lava" el ambiente, atrapando el polen y otros alérgenos. Sin embargo, el exceso de lluvia con la siguiente humedad que genera puede empeorar los síntomas alérgicos de otras personas que estén sensibilizadas a los hongos (el mayoritario, Alternaria ). En cuanto a la temperatura, la inhalación de aire frío conduce a la sequedad de los bronquios y a su contracción, dificultando la respiración, especialmente en personas que padecen asma. De igual modo, las enfermedades respiratorias alérgicas como el asma son bastante heterogéneas, aunque estrechamente asociadas con el medio ambiente y con la interacción inmunológica. Algunas variables asociadas con el clima pueden impactar en las enfermedades que afectan a las vías respiratorias, incluyendo cambios en los patrones de polen, la humedad de las viviendas con una mayor exposición al moho y los impactos climáticos en la contaminación del aire. Finalmente, el estrés por calor, especialmente en combinación con la contaminación, puede promover la inflamación y reducir el umbral de hiperreactividad de las vías respiratorias, relacionándose con el aumento de los problemas respiratorios. Por otro lado, el calentamiento global y el aumento de los niveles de CO2 aumentan la carga de polen, prolongan las temporadas de polinización e intensifican la alergenicidad. Además, a medida que cambia el clima, las especies de plantas pueden adaptarse y experimentar modificaciones en su distribución geográfica, expandiéndose la posibilidad de aparición de alergias. Síntomas de la alergia al cambio de tiempo Los síntomas más comunes que pueden aparecer coincidiendo con el cambio de tiempo incluyen: Picor nasal y en la garganta. Lagrimeo y picor en los ojos. Estornudos. Secreción y congestión nasal. Tos. Ronchas y erupciones de la piel. Eccema. Picor en la piel. ¿Cómo curar la alergia a los cambios de temperatura? Cuando aparecen los primeros síntomas es recomendable consultar al alergólogo para que pueda establecer un diagnóstico adecuado respecto del tipo de alergia. Es recomendable evitar someterse, dentro de lo posible, a los desencadenantes de la alergia, en este caso, los cambios bruscos de temperatura. Ante la rinitis y la afectación ocular y de garganta se pueden utilizar medicamentos antihistamínicos. Frente a las afecciones cutáneas, también los antihistamínicos y el uso de cremas antiinflamatorias pueden ser efectivos para su control. ¿Cómo saber si mi hijo es alérgico a los cambios de temperatura? Algunas alergias son fáciles de identificar por el patrón de síntomas que pueden aparecer tras la exposición a las sustancias que la provocan. Sin embargo, en otras ocasiones no es tan fácil de identificar y se pueden hacer pasar por otras afecciones. Cuando se dan síntomas de forma repetida, parecidos a los de un resfriado crónico que duran más de una semana o que se desencadenan en la misma época del año se debe sospechar de la presencia de un cuadro alérgico. Los síntomas suelen incluir: Congestión y secreción nasal. Estornudos. Carraspeo y dolor de garganta. Picor y lagrimeo de ojos. Irritación en la boca, labios y la garganta. Ataques de tos. Sibilancias. Dificultad para respirar. Sarpullidos y eccema en la piel.
¿Cuándo ir al alergólogo?
Artículo especializado

¿Cuándo ir al alergólogo?

El alergólogo se puede definir como el médico de la alergia o el especialista médico experto en alergias. ¿Qué hace un alergólogo? La función principal del alergólogo consiste en prevenir, diagnosticar y tratar las enfermedades alérgicas. Las alergias son un conjunto de patologías basadas en la sobre activación del sistema inmunitario. Esto sucede cuando el sistema encargado de proteger al organismo responde frente a los alérgenos (sustancias identificadas como potencialmente dañinas) cuya naturaleza es muy diversa (polen de plantas, ácaros del polvo, medicamentos, determinadas sustancias de los alimentos,…). La respuesta del sistema inmunitario frente a los alérgenos incluye diversas reacciones de tipo inflamatorio que pueden afectar a la piel y a las mucosas de los sistemas respiratorios o gastrointestinales. Esto da lugar a la aparición de diferentes síntomas en las enfermedades alérgicas. El organismo reacciona fabricando anticuerpos que son capaces de identificar al alérgeno. A partir aquí se desata toda la cascada de la reacción alérgica. La gravedad de la alergia varía significativamente de una persona a otra, pudiendo expresarse como una ligera alteración cutánea, hasta una anafilaxia que puede poner en peligro la vida del paciente. Los alérgenos que provocan la alergia pueden acceder al organismo por diferentes vías, como las vías respiratorias, el tracto gastrointestinal, el contacto con la piel y la vía intravenosa o subcutánea. Tipos de alergia Varían en función de los alérgenos que las provocan y las zonas del cuerpo afectadas: Rinitis alérgica . Se trata de la enfermedad alérgica más habitual (cerca de un 25% de la población de los países desarrollados la padece). Los alérgenos responsables son el polen, los ácaros del polvo, los epitelios de animales y los hongos. Asma alérgico. El asma afecta a un 10% de la población infantil y a un 5% de los adultos en España. Los alérgenos responsables son los mismos que en la rinitis alérgica. Cursa con tos y dificultad para respirar. Urticaria . Se trata de un tipo de reacción alérgica que afecta a la piel. Si además se asocia con hinchazón (normalmente de alguna parte de la cara) se habla de angioedema. Los alérgenos pueden proceder de alimentos, medicamentos o picaduras de insectos. Dermatitis atópica. Es una enfermedad predominante en la población infantil, aunque también afecta a los adultos. Se caracteriza por sequedad de la piel y placas eritematosas que producen un intenso picor. Dermatitis alérgica de contacto. Ocurre cuando el alérgeno (metales, cosméticos o látex) entra en contacto directo con la piel. Alergia alimentaria. Los alérgenos son sustancias que están presentes en los alimentos ingeridos. Los alimentos más frecuentes relacionados con este tipo de alergia son la leche de vaca y el huevo en niños; y los frutos secos, las frutas y el marisco en adultos. Anafilaxia . Se trata de la manifestación más grave de una reacción alérgica. En los casos más graves puede poner en riesgo la vida de la persona. Los alergenos más habituales en estos casos son los alimentos, los medicamentos o las picaduras de insectos. ¿Qué procedimientos y pruebas hace un alergólogo? Para el diagnóstico de las enfermedades alérgicas el alergólogo se basa en la historia clínica y las pruebas diagnósticas del paciente. Dentro de estas, la técnica más utilizada es la prueba cutánea o prick test . Consiste en colocar una gota de un preparado que contiene el alérgeno sospechoso en el brazo del paciente. A continuación, se realiza una ligera punción en la piel. Si existe la alergia se producirá una reacción de tipo inflamatorio, dando lugar a la aparición de un habón. Para determinados alérgenos (himenópteros y medicamentos) es más conveniente inyectar el alérgeno de forma más profunda en la piel ( prueba intradérmica ). Para las alergias de tipo dérmico, lo que se suele hacer es aplicar en la piel del paciente un parche impregnado ( patch test ) con el preparado alergénico y dejarlo durante un periodo de 48 horas con lectura por el alergólogo a las 48 y 96 horas. Estas pruebas diagnósticas son un buen método para identificar las sustancias frente a las que se tiene alergia, pero no son infalibles debido a que tienen baja sensibilidad. Adicionalmente, existen también pruebas a las que el médico puede recurrir como ayuda para el diagnóstico, basadas en un análisis de sangre para detectar los niveles elevados de inmunoglobulinas específicos de un alérgeno (IgE). Sin embargo, en algunos tipos de alergia, como las alergias a medicamentos o a los alimentos, estas pruebas tampoco son suficientes para llegar al diagnóstico y se hace necesario recurrir a pruebas de provocación. Estas consisten en exponer o suministrar al paciente el medicamento o el alimento sospechoso de causar la reacción alérgica y esperar a la manifestación de la misma. Estas pruebas son más peligrosas para el paciente, por lo que siempre se realizan en consulta médica y bajo la supervisión de personal sanitario especializado. Savia pone a tu disposición las mejores consulta de alergología con patch test . Tratamiento de la alergia El tratamiento puede plantearse con diferentes estrategias: Medidas de control o evitación del alérgeno Tratamiento sintomático para aliviar los síntomas con medicamentos de tipo spray nasal, antihistamínicos y corticoides orales, en crema o inhalados. Tratamiento con vacunas (inmunoterapia) . Las vacunas pueden ser subcutáneas o sublinguales. Es el único tratamiento capaz de modificar el proceso alérgico y, por tanto, de curarlo. ¿Cuándo ir al alergólogo? Es recomendable acudir al alergólogo en el momento en que se presente cualquier síntoma o sospecha de algún padecimiento alérgico. Los síntomas de la alergia dependerán del alérgeno y de su vía de acceso al organismo: Alergia al polen . La alergia al polen (y a otras sustancias en suspensión en la atmósfera) pueden causar estornudos, irritación y congestión de la nariz y las mucosas, e irritación de los ojos y conjuntivitis. En los casos más graves, incluso, asma. Alergia alimentaria . La alergia a una sustancia de un alimento puede causar hormigueo en la boca, inflamación de los labios, la lengua, el paladar y la garganta y también provocar urticaria. En los casos más graves se puede dar un shock anafiláctico. La anafilaxia puede cursar con pérdida del conocimiento, disminución de la tensión arterial, dificultad respiratoria, erupción cutánea y trastornos gastrointestinales. Si no es tratada, puede provocar la muerte del sujeto. Alergia a la picadura de un insecto . Puede cursar con un edema en el lugar de la picadura, prurito o urticaria en todo el cuerpo, tos y dificultad respiratoria. En los casos graves, anafilaxia. Alergia a un medicamento . La alergia a una sustancia presente en un medicamento puede causar urticaria o picor, erupciones cutáneas, hinchazón de la cara, problemas respiratorios y anafilaxia en los casos graves. Dermatitis atópica . Los síntomas de la dermatitis atópica o eccema pueden ser picor, enrojecimiento de la piel y piel escamosa. Otros síntomas pueden acompañar a los cuadros alérgicos, incluyendo sinusitis, dolor de cabeza, cansancio frecuente y fatiga crónica, otitis alérgica o de repetición, tos crónica, broncoespasmos, dificultad respiratoria, dolor abdominal y diarrea, entre otros.
¿Cómo se diagnostica la alergia a la LTP y profilinas?
Artículo especializado

¿Cómo se diagnostica la alergia a la LTP y profilinas?

Dos de los grupos de panalérgenos más comunes son las proteínas transportadoras de lípidos (LTP, por sus siglas en inglés), presentes en alimentos vegetales y frutos secos, y las profilinas, proteínas presentes en sustancias vegetales diversas como el polen, las frutas, el veneno de las abejas y el látex. Los “panalérgenos” son sustancias responsables de una reactividad alérgica cruzada cuando coinciden en un mismo individuo, ya que están presentes en diversidad de productos vegetales. Este tipo de alergias son poco conocidas, si bien en los últimos tiempos se ha observado un incremento en su diagnóstico. Requieren de un adecuado estudio y seguimiento del paciente por parte del alergólogo. ¿Qué son las Profilinas? Las profilinas son un tipo de proteínas que se encuentran en el polen, alimentos vegetales, el veneno de insectos himenópteros (avispas o abejas) y en el látex. Los principales síndromes clínicos en los que intervienen las profilinas incluyen: El síndrome combinado de polen y frutas. Se produce una sensibilización a frutas como melón, sandía y plátano, junto con la sensibilización a polen de gramíneas. El síndrome combinado de látex y frutas. Se produce una sensibilización a la profilina presente en el látex vegetal, junto con la sensibilización a frutos como el plátano, el kiwi, el aguacate y la castaña. Las profilinas son termolábiles y sensibles a la digestión gástrica por lo que es poco frecuente que provoquen síntomas digestivos o síntomas graves como anafilaxia. ¿Qué alimentos llevan LTP? Las LTP se localizan sobre todo en la parte externa de las frutas y verduras, aunque también pueden aparecer en las semillas. La alergia a las proteínas de transferencia de lípidos es la mayor causa de alergia alimentaria y de anafilaxia por alimentos en la población adulta de nuestro entorno. ¿Dónde se encuentra la proteína LTP? El síndrome LTP, cursa con síntomas de alergia alimentaria al ingerir vegetales con alto contenido en estas proteínas, principalmente: Frutas de la familia Rosaceae como el melocotón, las manzanas, las peras, las cerezas, las ciruelas, las nectarinas y el membrillo. Frutos secos, incluyendo las nueces, las avellanas, las castañas y los cacahuetes. Otros vegetales como la lechuga, el kiwi, las uvas, el tomate y la mostaza, entre otros. Al contrario que las profilinas, las proteínas LTPs son mucho más estables, por lo que es más probable que produzcan cuadros alérgicos generalizados que pueden llegar a ser graves. ¿Cómo se diagnostica la alergia a la LTP y profilinas? Los síntomas de la alergia a LTP pueden ser leves, como picor o inflamación en la boca y los labios. Sin embargo, en ocasiones se pueden producir reacciones graves como la anafilaxia, poniendo en peligro la vida del paciente. La alergia a LTP o a las profilinas se diagnostican, en primer lugar, mediante una buena historia clínica. Suele ser muy útil la utilización por parte del paciente de un diario en el que se relacione el consumo de alimentos con la aparición de los síntomas. También son importantes los factores desencadenantes como el ejercicio físico intenso, la toma de antiinflamatorios como el Ibuprofeno, la menstruación, el estrés o el consumo de alcohol, que pueden agravar los síntomas. Cuando la historia clínica determina la aparición de síntomas tras la ingesta de alimentos determinados, se puede realizar un estudio mediante pruebas cutáneas o prick test con los extractos de los alimentos. En ellas, se punciona en la piel para comprobar si provoca la aparición de una pápula de más de 3 mm (prick test positivo) en 15 minutos. En ocasiones, también se pueden realizar pruebas de provocación oral con los alimentos sospechosos. En función de los resultados obtenidos, se formularán recomendaciones del tipo pelar las frutas, cocinar los alimentos o eliminarlos de la dieta si los síntomas fueran más intensos. También se pueden prescribir medicamentos para minimizar los síntomas. Finalmente, puede ser útil cuantificar los niveles de LTP y profilina en sangre mediante una analítica para confirmar el diagnóstico. Tratamiento de alergia a LTP y profilinas El principal tratamiento es la evitación de los alimentos que provocan los síntomas. Una alternativa de tratamiento sería la inmunoterapia sublingual con LTP, en la que se administra una dosis progresiva para comprobar su tolerancia. Posteriormente, el paciente continúa con las gotas sublinguales diariamente durante más de 3 años. En el trascurso del tratamiento se pueden realizar pruebas de provocación oral con alimentos que el paciente no toleraba. Aunque es posible no llegar a tolerar ciertos alimentos, sí se puede reducir la gravedad de los síntomas. En cualquier caso, el tratamiento debe ser siempre personalizado. Savia pone a tu disposición la consulta de alergología que incluye las pruebas alérgicas necesarias .
Alergia tras volver a la calle
Artículo especializado

Alergia tras volver a la calle

Después del confinamiento es probable que las personas que presentaban algún tipo de alergia la hayan experimentado de forma muy notable con la vuelta a la calle. Incluso, personas que no tenían alergia empiezan a notar síntomas. ¿Necesitas una consulta o prueba presencial con un alergólogo ? Encuentra un alergólogo cerca de ti . Si tienes dudas también puedes hablar gratis por Chat   con uno de nuestros alergólogos. Qué es la alergia La alergia es una respuesta exagerada del sistema inmune frente a ciertas sustancias inocuas con las que entramos en contacto y que el organismo identifica como dañinas. A estas sustancias se las denomina alérgenos . Es el caso del polen (de diferentes plantas), los ácaros del polvo, los epitelios de las mascotas, algunos componentes alimentarios, medicamentos, etc. Esta respuesta alérgica del sistema defensivo conlleva una serie de reacciones inflamatorias que afectan a la piel y a las mucosas del tracto respiratorio o gastrointestinal, dando lugar a los diferentes síntomas y signos de las enfermedades alérgicas. Según la Organización Mundial de la Salud, se estima que en torno a un 25% de la población presenta algún tipo de alergia. Formas de contacto con los alérgenos Los alérgenos pueden entrar en contacto con las personas: A través del aire al ser inhalados como, por ejemplo, el polen, ácaros del polvo, ciertos tipos de hongos, pelo de mascotas. Al ser ingeridos como, por ejemplo, los medicamentos o múltiples tipos de alimentos (leche, huevos, futas, frutos secos, mariscos…). Al entrar en contacto con la piel, como por ejemplo sustancias químicas o el látex. Al ser inoculados, como el veneno de las abejas y las avispas. Al ser inyectados, como los medicamentos de administración intravenosa o subcutánea. El alérgico, ¿nace o se hace? No se puede responder esta pregunta. Con el transcurso del tiempo y dependiendo de factores ambientales y genéticos (existe una mayor predisposición a ser alérgico si algún familiar lo es) puede aparecer la alergia a determinadas sustancias que se encuentran en el entorno y con las que se está en contacto. Sensibilización El proceso por el cual una persona se hace alérgica a determinadas sustancias se denomina sensibilización y puede tener lugar en cualquier momento de la vida. Una persona genéticamente proclive a sufrir una alergia no la desarrollará si no ha estado previamente en contacto con el alérgeno responsable. De este modo, en el primer contacto con un alérgeno nunca se produce ningún síntoma. Será en contactos posteriores cuando aparecerán los síntomas de la alergia.  En el proceso de sensibilización los alérgenos activan el sistema inmune haciendo que se produzca un tipo de anticuerpo, la inmunoglobulina E ( IgE ). Las inmunoglobulinas son proteínas que producen las células defensivas del organismo contra agentes externos. Existen cinco tipos de inmunoglobulinas (IgA, IgD, IgE, IgG, IgM). La IgE es una inmunoglobulina que en situaciones normales actúa, específicamente, contra las enfermedades parasitarias y en el caso de los alérgicos se sobreexpresa. ¿Están aumentando los casos de alergia en la actualidad? Se sabe que ahora hay un mayor número de casos de alergia que en el pasado, aunque todavía no está claro cuáles son las causas de este aumento. Se baraja la hipótesis de que los inviernos más suaves favorecen la aparición de pólenes que antes no se observaban. De igual modo, los cambios de vida relacionados con nuevas costumbres alimentarias, el tabaquismo y la contaminación ambiental pueden tener algo que ver. Por otro lado, la “hipótesis de la higiene” establece que, ante la ausencia de infecciones parasitarias en las sociedades occidentales, el sistema inmune se confunde y dirige su ataque mediado por la IgE contra sustancias originalmente inocuas. Además, los hábitos de higiene han cambiado desde hace muchos años. Este ataque mediado por las IgE es importante para el diagnóstico de la enfermedad, ya que altos niveles de IgE en sangre indican al médico que el paciente padece un posible proceso alérgico. ¿Necesitas una consulta o prueba presencial con un alergólogo ? Encuentra un alergólogo cerca de ti . Si tienes dudas también puedes hablar gratis por Chat   con uno de nuestros alergólogos. Diferentes tipos de alergia En función de los signos y síntomas tenemos distintos tipos de enfermedades alérgicas: La rinitis alérgica es la enfermedad alérgica más habitual (afecta a un 25-30% de la población de los países desarrollados). Los alérgenos responsables son los pólenes, los ácaros del polvo, los epitelios de animales y los hongos. Los síntomas con los que cursa son estornudos, secreción nasal mucosa, picor de nariz y congestión nasal. Puede ir acompañada de conjuntivitis alérgica cuyos signos y síntomas son enrojecimiento de la conjuntiva del ojo, lagrimeo y picor de ojos. Y también puede ir asociada con asma alérgico. El asma alérgico es el segundo tipo de enfermedad más frecuente y en España afecta a un 5% de la población adulta. Y en torno a un 10% de la población infantil. Los alergenos responsables son los mismos que antes. Los signos y síntomas característicos son tos, dificultad al respirar y ruidos torácicos al respirar (las llamadas sibilancias). La urticaria y/o angioedema es un tipo de reacción alérgica que afecta a la piel. En la urticaria aparecen ronchas de forma y tamaño variable que suelen picar. Cuando aparece hinchazón se habla de angioedema. Y pueden o no aparecer de forma simultánea. Los alergenos en este caso pueden ser alimentos, medicamentos o picaduras de insectos. Dermatitis atópica o eccema atópico. Es una enfermedad predominante en la población infantil, aunque se puede cronificar y existir en adultos. Se caracteriza por sequedad de la piel que produce un intenso picor. Al rascarse se producen las lesiones cutáneas propias de este tipo de alergia. Dermatitis alérgica de contacto. Ocurre cuando el alérgeno entra en contacto directo con la piel. Ejemplos de estos alérgenos son: los metales, el tinte para el pelo, productos cosméticos y el látex. Alergia alimentaria . En este caso los alérgenos son los alimentos ingeridos. Los signos y síntomas habituales son: picor y/o hinchazón de labios y boca (conocido como SAO o síndrome de alergia oral). A veces aparecen náuseas, vómitos y dolor abdominal o reacciones cutáneas como dermatitis atópica o urticaria. En casos extremos puede aparecer anafilaxia. Los alimentos más frecuentes relacionados con este tipo de alergia en los adultos son los frutos secos, las frutas y el marisco. Y en los niños la leche de vaca y el huevo. Anafilaxia . Es la manifestación más grave de una reacción alérgica. Suele ocurrir rápidamente y de forma generalizada. Deben existir signos y síntomas de 2 o más sistemas: cutáneo, digestivo, respiratorio, cardiovascular (hipotensión y arritmias cardiacas) y neurológico (mareo y pérdida de conocimiento). En los casos más graves, si el tratamiento con adrenalina no se administra a tiempo, se puede producir la muerte. Los alérgenos más habituales en estos casos son los alimentos, los medicamentos o las picaduras de insectos. Diagnóstico de la alergia Existen diferentes tipos de pruebas diagnósticas en función del tipo de alergia y en función de si la reacción alérgica aparece rápidamente o tarda en aparecer. La prueba cutánea ( prick test ) es la más utilizada y consiste en colocar una gota del preparado alergénico que se quiere testar en el brazo del paciente (en su cara anterior) y hacer una ligera punción en la capa más superficial de la piel. Si el paciente es alérgico a la sustancia se producirá una reacción inflamatoria, dando lugar a la aparición de una roncha en la piel. Para determinados alérgenos, y también cuando la sensibilización no es muy fuerte, es más conveniente inyectar el alérgeno directamente en la piel ( prueba intradérmica ). Para las alergias de tipo dérmico, lo que se suele hacer es aplicar en la piel del paciente un parche impregnado ( patch test ) en el preparado alergénico y dejarlo durante un periodo de 48 a 96 horas. Estas pruebas diagnósticas son un buen método para identificar las sustancias frente a las que se tiene alergia, pero no son infalibles debido a que tienen baja sensibilidad. Adicionalmente, existen también pruebas a las que el médico puede recurrir como ayuda para el diagnóstico, basadas en un análisis de sangre para detectar los niveles elevados de IgE específicos de un alérgeno en concreto. Sin embargo, en algunos tipos de alergia, como las alergias a medicamentos o a los alimentos, estas pruebas tampoco son suficientes para llegar al diagnóstico y se hace necesario recurrir a pruebas de provocación. Finalmente, las pruebas de provocación consisten en exponer o suministrar al paciente el medicamento o el alimento sospechoso de causar la reacción alérgica y esperar a la manifestación de la misma. Estas pruebas son más peligrosas para el paciente, por lo que siempre se realizan en consulta médica y bajo la supervisión de personal sanitario especializado. Además, dada su naturaleza, pueden durar varias horas. Predicción de una alergia No es posible predecir si una persona va a desarrollar una determinada alergia. El sistema inmune es cambiante y dado que la alergia es el resultado de un proceso de sensibilización, es imposible predecir si una persona va a ser alérgica o no a una determinada sustancia. Tratamiento de la alergia El tratamiento de las alergias se basa en tres estrategias: Medidas de control o evitación del alérgeno responsable, en la medida que sea posible. Tratamiento sintomático , es decir, para aliviar los síntomas con medicamentos de tipo spray nasal y antihistamínicos. Tratamiento con vacunas . Al tratamiento con vacunas, ya sean subcutáneas o sublinguales se le denomina inmunoterapia ( IT ) y es el único tratamiento capaz de modificar el proceso alérgico y, por tanto, de curarlo. ¿Necesitas una consulta o prueba presencial con un alergólogo ? Encuentra un alergólogo cerca de ti . Si tienes dudas también puedes hablar gratis por Chat   con uno de nuestros alergólogos. Descargar Infografía alergia
¿Qué es la intolerancia a la histamina? Causas y síntomas
Artículo especializado

¿Qué es la intolerancia a la histamina? Causas y síntomas

¿Qué es la intolerancia a la histamina? La histamina es una sustancia natural que produce el organismo que se encuentra en los órganos y tejidos. También es ingerida a través de los alimentos. Su fabricación, liberación y control de la cantidad de histamina necesaria es fundamental para que el organismo funcione correctamente, por tener muchas funciones en el mismo. Cuando la histamina ingerida por los alimentos no se descompone de manera correcta, produce una serie de síntomas y consecuencias que afectan principalmente al tracto digestivo y que se conoce como intolerancia a la histamina y puede afectar al 2% de las personas. Causas de la intolerancia a la histamina La causa principal de intolerancia a la histamina es debido a un déficit en una enzima llamada Diaminooxidasa (DAO) que se encuentra en muchos tejidos, entre ellos, en el tubo digestivo (intestino delgado y colon ascendente). La DAO (diaminooxidasa) precisa la presencia de vitamina B6 y C y de cobre para que cumpla su función, es decir, se sintetiza y es secretada a la luz del intestino para que descomponga la histamina que hay en los alimentos ingeridos y, de esta manera, regular su nivel en sangre.  También puede haber una liberación excesiva de histamina en las células del sistema inflamatorio como mastocitos y basófilos ante diferentes estímulos. Otra de las causas de la intolerancia a la histamina puede ser la ingesta elevada de alimentos liberadores de histamina endógena. Síntomas de la intolerancia a la histamina Los síntomas no suelen darse de manera inmediata , sino que pueden aparecer a los pocos días. Nunca son síntomas aislados, sino que van asociados varios juntos. Estos afectan a diferentes órganos y partes del cuerpo y pueden ser, entre otros: Alteraciones intestinales: Dolor de estómago Colon irritable Diarrea Reflujo gástrico y pirosis Estreñimiento Flatulencias Náuseas  Sensación de saciedad Hinchazón de estómago Astenia (falta de apetito) Alteraciones respiratorias: Tos y estornudos Dificultad para respirar, asma Aumento de la mucosidad nasal  En casos más graves puede haber edema de lengua o de glotis Alteraciones en la piel: Piel seca Picor Dermatitis Edemas Psoriasis Urticaria Alteraciones generales: Dolor crónico, fibromialgia y dolor muscular Dolor de huesos, sobre todo, en espalda y columna Dolor en tejidos blandos Migraña Mareos Desajustes hormonales como amenorrea, síndrome premenstrual, ovarios poliquísticos e incluso infertilidad Cansancio injustificado Ansiedad Depresión  Alteraciones del sueño Diagnóstico de la intolerancia a la histamina No hay una prueba específica para hacer un diagnóstico de intolerancia a la histamina. Se puede hacer un análisis para detectar los niveles de actividad de la DAO (diaminooxidasa) en el organismo. También es importante asociarlo a la clínica que presenta la persona, para determinar el diagnóstico . Tratamiento y prevención de la intolerancia a la histamina El tratamiento y, especialmente, la prevención para la intolerancia a la histamina, está enfocado a la dieta y a un aporte añadido de vitaminas. La dieta debe consistir en: Alimentos frescos, por ser pobres en histamina Vigilar el estado de los alimentos, ya que cualquier pequeña alteración durante su almacenamiento o deterioro, puede producir un aumento de histamina, como es el caso del pescado y marisco Guardar correctamente los alimentos y mantener medidas higiénicas durante su preparación Aumentar la ingesta de Vitaminas, sobre todo vitamina B6, vitamina C y de ácido fólico, magnesio, cobre y zinc Tomar suplementos de DAO (diaminooxidasa) antes de las comidas  Evitar consumir bebidas alcohólicas Disminuir la ingesta de alimentos ricos en histamina como son chocolate, frutos secos, fresas, algunos colorantes, glutamato, clara de huevo, crustáceos, etc. Evitar la toma de medicamentos como antiinflamatorios, analgésicos, contrastes yodados, algunos antibióticos e, incluso, algunos antihistamínicos
Reacción Alérgica, Conducta a Seguir
Artículo especializado

Reacción Alérgica, Conducta a Seguir

Una reacción alérgica es una respuesta por hipersensibilidad ante la exposición a determinadas sustancias ( alérgenos ) por desencadenar una respuesta inmunitaria tras entrar en contacto con la persona susceptible por cualquier vía: cutánea, conjuntiva, respiratoria, digestiva…. El contacto puede ser por inhalación, por ingesta, por fricción, por inyección… Cómo se manifiesta Es frecuente que ante la primera exposición al alergeno sólo se produzca una reacción leve que puede, incluso, pasar desapercibida, aunque la persona queda sensibilizada ante dicho alergeno. Por ello, es tras la segunda exposición cuando suelen manifestarse los síntomas floridos. Las reacciones alérgicas son muy frecuentes en la práctica médica. La respuesta inmunitaria que se desencadena ante el alergeno aparece poco después de la exposición (e incluso unas horas más tarde). La reacción alérgica puede ser local (como la picadura de un insecto o la fricción con una planta) o generalizada (ante la ingesta de un fármaco). Asimismo, podemos encontrarnos diferentes grados de gravedad, siendo en su mayoría de carácter leve, aunque no podemos desestimar las reacciones alérgicas graves por ser potencialmente mortales. La forma más grave recibe el nombre de anafilaxia o shock anafiláctico. Llamamos anafilaxia a la reacción de hipersensibilidad sistémica o generalizada, de carácter grave y potencialmente mortal que suele aparecer de forma inmediata tras la exposición. Es una reacción aguda que puede presentar diferentes síntomas y progresar rápidamente a una obstrucción de vía aérea u otra situación fatal. Precisa atención médica inmediata. Alérgenos más frecuentes          Los alérgenos más frecuentes son el polen (platanero, olivo, gramíneas, parietaria..), los hongos ambientales , los ácaros de polvo, los epitelios de algunos animales (perros, gatos, caballos y roedores), determinados alimentos (fresas, melocotón kiwi, marisco, leche, trigo, frutos secos…), fármacos (antiinflamatorios y penicilina) y el veneno de insectos (abejas o avispas). Las reacciones de hipersensibilidad más frecuentes son las tópicas por contacto o picadura y las farmacológicas.          Las reacciones a fármacos constituyen el tercer motivo de consulta en los servicios de alergología. Los antiinflamatorios no esteroideos y los antibióticos betalactámicos (derivados penicilínicos) son los agentes causales más frecuentes en nuestro medio. Son dosis-independiente (cuanta más alta la dosis ingerida, más efecto), aunque la reacción suele aparecer cuando el individuo toma un fármaco a una dosis convencional perfectamente tolerada por el resto de la población. En este aspecto es importante asegurarnos de que la alergia que presenta es secundaria al fármaco ingerido por diferentes motivos. En primer lugar, para el paciente que es etiquetado de alérgico a un determinado fármaco ello le supone la renuncia a un grupo terapéutico de fármacos para el resto de su vida. En segundo lugar, ante la aparición de un cuadro alérgico relevante, es recomendable que la persona se someta a pruebas de alergia para confirmar su hipersensibilidad. La confirmación de una alergia a un fármaco implica un condicionante importante en la prescripción médica futura del paciente.          Otro tipo de alergia sería la atopia, término que se refiere al estado de hipersensibilidad anormal de ciertos individuos ante una cierta exposición a sustancias perfectamente toleradas por el resto de la población. Existe predisposición familiar y se asocia a niveles elevados de Inmunoglobulina E (IgE) en sangre. Se puede manifestar con diferentes síntomas: eccema, disnea, tos irritativa, lagrimeo nasal u ocular, picor nasal u ocular… La tríada atópica incluye la dermatitis atópica , el asma bronquial alérgico, y la rinitis alérgica. Cómo prevenir y tratar Es evidente que la mejor manera de evitar la aparición de una crisis alérgica es evitando la exposición al alergeno, pero en ocasiones no resulta factible por lo que debemos buscar alternativas médicas para minimizar o bloquear la respuesta alérgica. Para ello disponemos de un tratamiento sintomático o antihistamínico (se administra vía oral, tópica, intramuscular o endovenosa) y de un tratamiento inmunológico (mediante la administración de vacunas específicas). Asimismo, para aquellos casos que lo precisen emplearemos otros fármacos específicos como pueden ser los broncodilatadores en los pacientes con asma alérgica. Adaptándonos a la forma arbitraria de presentación de los episodios alérgicos distinguiremos diferentes patrones clínicos: alergia crónica, alergia estacional y alergia aguda intermitente. Aquellos individuos que presentan episodios puntuales (alergia intermitente) son tratados de forma sintomática sólo cuando presentan una crisis. En casos de periodos largos sintomáticos (sobre todo en primavera y otoño) haremos un tratamiento estacional. Para aquellos pacientes sintomáticos durante todo el año incrementaremos el arsenal terapéutico enfocándolo hacia la inmunoterapia con vacunas, antihistamínicos y evitación de la exposición al alergeno. Por supuesto ante la aparición de una anafilaxia hablamos de una emergencia médica en la que debe administrarse medicación endovenosa o parenteral inmediata y en la que no dudaremos en solicitar atención médica urgente.
¿Qué Hacer Para Prevenir La Alergia?
Artículo especializado

¿Qué Hacer Para Prevenir La Alergia?

¿Te ves afectado/a por las molestias de la alergia ? Aquí te damos unos cuantos consejos para que sepas cómo prevenirlas. La prevención en Medicina se refiere a todas aquellas medidas o tratamientos a seguir antes de desarrollar unos síntomas , con la finalidad de evitar que éstos aparezcan. ¡IMPORTANTE! Para prevenir la aparición de los síntomas de alergia lo más importante es evitar el contacto con el alérgeno (sustancia que desencadena la reacción exagerada del sistema inmunitario) en la medida de lo posible, aspecto que no siempre es fácil de cumplir. Consejos de prevención de alergia al polen Evita pasear por lugares como jardines, parques, bosques… Utiliza mascarillas o gafas para protegerte del polen ambiental. Ten tendencia a cerrar las ventanas de casa. No tengas en casa plantas que puedan generar ese tipo de polen. Tiende la ropa a secar dentro de casa. Realiza una ducha al final del día y cámbiate de ropa para liberarte de los restos de polen que puedan haber permanecido adheridos a tu cuerpo. Consejos de prevención de alergia alimentaria Estamos hablando sobre todo de marisco, frutos secos, chocolate, pescado, frutas, huevos… Evita el consumo de dicho alimento. Lee atentamente las etiquetas de los productos envasados y/o procesados para poder identificar si llevan camuflado el alimento que no puedes tomar. Cuando acudas a comer fuera de casa avisa siempre al anfitrión de la comida o al restaurante cuáles son los alimentos que no puedes tomar. En los restaurantes, pregunta siempre por los ingredientes de las salsas y preparaciones de difícil identificación a simple vista. Consejos de prevención de alergia a pelo de animales No tengas mascotas en casa. No acaricies las mascotas (perros, gatos, etc.) de otras personas. Cuando visites a alguien que tiene mascota en su domicilio, pide que aspiren la casa antes de tu llegada y evita permanecer en la misma habitación que ella. Si has estado en contacto con una mascota, al llegar a casa dúchate y cámbiate de ropa para liberarte de los pelos o caspa que puedan haber quedado adheridos a tu cuerpo. Consejos de prevención de alergia a los ácaros del polvo Evita acudir a lugares donde sepas que habrá mucho polvo . Decora tu casa de la forma más liviana posible: con pocos muebles y evita acumular en las estanterías y paredes toda clase de figuritas, cuadros o peluches, entre otros ejemplos. Ventila la casa de forma frecuente. Mantén los libros/ juguetes ordenados en cajas, baúles o vitrinas, de la misma manera que mantén la ropa guardada en los armarios. Las almohadas y colchones deben estar fabricados con materiales sintéticos . También puedes usar fundas anti-ácaros para ellos. Lava la ropa de cama con frecuencia y con agua caliente. Limpia tu casa utilizando una mascarilla. No pongas moqueta en tu casa. Son mejores los suelos de cerámica. De la misma manera, no son adecuadas las alfombras peludas, las grandes cortinas o las sillas tapizadas, etc… Consejos de prevención de alergia a picaduras de insecto (mosquitos, abejas…) En primavera y verano procura permanecer en las estancias, no al aire libre. Evita jardines y piscinas rodeadas de vegetación. No tengas plantas en tu domicilio porque atraerán a los insectos. Coloca mosquiteras en las ventanas de tu casa. No te vistas con ropas de vistosos colores y no utilices perfumes intensos, si vas a pasear por la calle. Consejos de prevención de alergia cutánea Conviértete en un fanático de aplicarte crema hidratante sobre la piel con frecuencia. Evita la exposición al sol y utiliza cremas con FPS (factor de protección solar). No te expongas a cambios bruscos de temperatura y/o humedad. El sudor puede agravar los síntomas. Utiliza ropa confeccionada con fibras naturales como el algodón. Evita la lana y las fibras sintéticas. La ducha debe ser rápida y con geles suaves. No te frotes ni te rasques la piel. Beneficios de la prevención No padecer molestias, redundando eso en una mejor calidad de vida del paciente. Menor necesidad de tomar medicación. Menor necesidad de acudir al médico y/o realizar visitas al hospital. Menor riesgo de padecer cuadros graves de alergia que puedan ser, incluso, potencialmente mortales . Inconvenientes de la prevención Puede suponer imponerse restricciones en la alimentación. Necesidad de adaptar o cambiar algunos hábitos de vida adquiridos. Mayor coste económico de nuestro día a día. Mayor dedicación de tu tiempo libre para asegurar la adecuación de tu entorno. Recomendaciones para identificar un posible alérgeno que nos cause alergia Fíjate en los siguientes detalles: Observa con detenimiento las condiciones ambientales que te rodean cuando padeces síntomas (si te ocurren siempre cuando estás en la vivienda o cuando te encuentras en el trabajo, o si te aparecen cuando acaricias al gato o al perro de tu vecino o amigo, o cuando paseas por el campo, etc.). Observa con detenimiento cuándo te ocurren principalmente (si es en alguna estación del año en concreto, o si es cuando practicas tus deportes-aficiones, etc.) Observa también los antecedentes familiares de alergia.
Autochequeos Que Pueden Salvar Vidas
Artículo especializado

Autochequeos Que Pueden Salvar Vidas

Tu cuerpo “habla” y dice mucho acerca de tu estado de salud. Acostumbrarse a practicar autochequeos y aprender a identificar aspectos que pueden conducir al diagnóstico precoz de una enfermedad importante es una práctica conveniente. Además, los autochequeos son rápidos y fáciles. Además de observar con frecuencia las características de nuestro propio cuerpo, no dejes de consultar jamás con tu médico aquellos signos o síntomas que hayas podido identificar como problemáticos. Diagnosticar una enfermedad a tiempo es clave para aumentar su probabilidad de curación. Los autochequeos que te proponemos en este artículo van encaminados a detectar cualquier lesión en la piel, las mamas, mucosas, así como cambios en órganos como riñones, corazón, etc. Toma nota: Autoexamen de la tensión arterial (TA): Puedes tomarte la TA en la oficina de farmacia o en casa, si dispones del aparato. Los valores considerados normales no superan el nivel 140/90 (140 de TA sistólica o “alta” y 90 de TA diastólica o, coloquialmente denominada “baja”). Si superas estos valores de forma crónica y mantenida supondría el diagnóstico de una hipertensión arterial, que debe ser atendida porque puede dañar tus arterias, corazón o cerebro. Autoexamen de las mamas: es quizá el chequeo más extendido en la población femenina. Se puede realizar cada mes, siendo el momento idóneo la primera semana del ciclo menstrual . En el caso de las mujeres menopáusicas, se puede realizar el examen idealmente el mismo día de cada mes. Lo primero es la exploración visual de las mamas en el espejo. Colócate de pie, de frente en el espejo, con los brazos en posición natural a los lados del cuerpo y observa la forma, el tamaño y la piel de las mamas (mira si hay cambios en ella como “hoyuelos”, arrugas, abolladuras o que luzca como una piel de naranja). Es importante que revises si el pezón se ve alterado (hundido). Acto seguido, presiona cada uno de los pezones con los dedos y verifica si existe secreción. Luego acuéstate boca arriba y, con los dedos de una mano, palpa suavemente, realizando círculos imaginarios y siguiendo el esquema de las agujas del reloj, la mama del costado contrario, así como también la axila . Recuerda que a veces se pueden palpar “bultos” que no son alarmantes. Autoexploración de los ganglios linfáticos a nivel de cuello, ingles, axilas, etc. nos puede ayudar a detectar, por ejemplo, problemas de tipo oncológico a tiempo. Sin embargo, no todo “bulto” en la axila será un ganglio. También podría ser un forúnculo (o infección de un folículo piloso) o un simple quiste, por ejemplo. ¡No te alarmes precozmente! Valorar el aspecto del rostro , especialmente los ojos: mírate con detenimiento al espejo con una luz adecuada. Observa cómo son tus labios, la lengua (en ella se puede valorar el grado de hidratación de una persona), la dentadura…. Y, especialmente, revisa la zona ocular, que incluye los párpados, si los ojos están irritados, su forma: “ojos saltones” pueden sugerir enfermedad del tiroides; un “ojo más cerrado” puede ser el primer signo de una enfermedad neuromuscular denominada miastenia gravis. Por otro lado, tener demasiadas “bolsas” en los párpados no siempre se deberá a un problema de cansancio o a un simple problema estético, sino que puede deberse también a un problema renal. Valorar el aspecto de la orina : la orina es un desecho del organismo que sirve para regular la homeostasis (equilibrio) interna y deriva de la filtración de la sangre por parte de los riñones. La simple y sencilla observación directa de la orina puede aportar muchos detalles de importancia como, por ejemplo, aspectos relacionados con: El color: si es demasiado amarilla puede revelar que se halla demasiado concentrada y la necesidad de ingerir más líquidos, si es rojiza o marronácea puede reflejar la presencia de sangre en la misma, como sería el caso, por ejemplo, de una infección de orina o una glomerulonefritis (enfermedad del riñón)… La cantidad (orinar frecuentemente puede indicar la presencia de infecciones de orina, diabetes, alteraciones hormonales de la hipófisis, etc). Al contrario, orinar poco puede ser debido a enfermedades cardiopulmonares, de la función renal o retenciones vesicales, entre otros ejemplos). Valorar el aspecto de las heces : El color: los colores problemáticos serían el blanco, que puede sugerir enfermedad del hígado, el rojo y el negro, y éstos dos últimos indican la presencia de sangre en las heces, que se debe estudiar. La consistencia: heces demasiado duras sugieren estreñimiento y heces demasiado blandas, diarreas. Tanto unas como otras pueden ser signo de enfermedades digestivas (como celiaquía), inmunológicas (alergia e intolerancia alimentaria), oncológicas (cáncer de colon)… Valorar características de nuestra piel (cambios de coloración, número, tardanza en cicatrizar, tamaño o regularidad de los bordes en lunares o manchas cutáneas). En el caso de que observes alteraciones, consulta sin dilación con el dermatólogo.  
PLANES SAVIA

Telemedicina 24h.
Olvida los riesgos, las esperas y desplazamientos.

Videoconsulta, Chat médico, consultas telefónicas... Tú decides.

Ver planes Savia

Regístrate y elige el plan Savia que prefieres para empezar

Puedes probar nuestros servicios gratis con el Plan Basic o suscribirte a directamente al plan Premium.

Registrarte gratis
Comparar todos los planes
Contenidos sobre enfermedades
Somos conscientes de que los conceptos médicos pueden resultar confusos si no te los explican con claridad. Para evitar esto, le hemos pedido a nuestros profesionales que preparen estas fichas en donde podrás acceder a información relevante sobre enfermedades que te ayudará a entender de una manera sencilla por qué se producen y por qué es necesario su tratamiento.
Ver todas las enfemedades
Alergia al Polen
Enfermedad

Alergia al Polen

¿Qué es la alergia al polen? La alergia al polen, o también conocida como alergia primaveral, es la reacción del sistema inmunológico que actúa como defensa y protección ante un agente alérgeno que, en este caso, son las partículas de polen que de desprenden de las flores masculinas hasta el aparato reproductor femenino de otras flores para que se produzca la fecundación. Afecta al 30% de la población y comienza en el mes de marzo y se alarga durante abril, mayo y junio, meses de mayor polinización. El polen es invisible al ojo humano y, una sola planta, puede producir miles de granos que en conjunto dan un aspecto de polvillo amarillo que se desplaza por el aire. Tipos de polen alérgenos Los diferentes tipos de polen que pueden dar alergia son: Gramíneas: es la más presente y forma parte del césped, pasto, todos los cereales (trigo, centeno, etc.), o muchas plantas silvestres Salicáceas: como el sauce llorón o el álamo negro Cupresáceas: como el ciprés o las arizónicas Betuláceas: como el abedul, el aliso o el avellano Urticáceas: como las ortigas o la parietaria Fagáceas: como el roble, el castaño o el haya Oleáceas: como el olivo, fresno, el jazmín o el lilo Plantagináceas: muchas plantas silvestres o las malas hierbas Poligonáceas: como la acedera, las plantas ornamentales o el trigo sarraceno Platanus: como el plátano de sombra Populus: como el álamo o el chopo Causas de una alergia al polen La causa principal es la hipersensibilidad al polen que producen determinadas plantas y que el sistema inmunológico reacciona de manera exagerada en su función protectora y producen reacciones inflamatorias que originan los típicos síntomas de alergia. Síntomas de una alergia al polen Los síntomas de la alergia al polen varían según la época del año, el tiempo de exposición al alérgeno y de los niveles de concentración de polen atmosférico. Los síntomas de una alergia al polen pueden ser: Conjuntivitis, picor, lagrimeo y sensación de arenilla en los ojos Picor de garganta Estornudos Dolor de cabeza Problemas respiratorios, pitos en el pecho, congestión nasal, rinitis, tos o incluso asma Irritabilidad Fatiga Tratamiento de una alergia al polen El tratamiento de la alergia al polen consiste en la administración de: Antihistamínicos, broncodilatadores o corticoides, que ayudan a aliviar los síntomas, como la ebastina o la loratadina. También los descongestionantes nasales en forma de spray. Inmunoterapia, desensibilización o vacuna de la alergia que tiene gran eficacia, más que demostrada, para frenar, e incluso hacer desaparecer la alergia. Se trata de tratamientos individualizados y de larga duración, que se pueden administrar por vía subcutánea, oral o sublingual. Las vacunas consisten en administrar dosis cada vez más elevadas del alérgeno que provoca la alergia hasta un máximo establecido por el alergólogo, por ello es importante hacer revisiones periódicas, para poder establecer el mejor el grado de sensibilidad. Pruebas complementarias de una alergia al polen Las pruebas complementarias de una alergia son: Historia clínica y exploración física. Es importante saber cuándo y cómo aparecen los síntomas de alergia. Prueba Prick test: consiste en administrar una pequeña cantidad de diferentes muestras de polen en el antebrazo, se pica la piel para que entre en contacto el alérgeno y así evaluar las diferentes reacciones transcurridos 15-20 minutos. Análisis de sangre: para la detección de anticuerpos que reaccionan a los alérgenos específicos del polen. Inhalación: también se puede administrar directamente, a través de la inhalación, el posible alérgeno y esperar a ver qué respuesta provoca. Esta prueba se debe realizar en un centro médico debido al riesgo que conlleva y a la necesidad de estar vigilado en todo momento. Factores desencadenantes de una alergia al polen El factor desencadenante de la alergia al polen es el contacto con el polvo del alérgeno concreto . Dentro del grano de polen, hay una serie de proteínas que son las causantes de dichas reacciones alérgicas y, según sea la sensibilidad a ella y la respuesta inmunológica, desencadenará una serie de inflamaciones, provocando los síntomas de la alergia. Factores de riesgo de una alergia al polen Los factores de riesgo de la alergia al polen pueden ser: Contaminación: las plantas se defienden ante la misma generando nuevas proteínas, llamadas proteínas de estrés, que producen mayor respuesta alérgica en las personas. La incidencia es mayor en ciudades y menor en zonas rurales donde no hay contaminación. Aumento de la concentración atmosférica en días cálidos y secos, que hacen que suban las temperaturas y, con ello, el periodo de polinización. En días fríos y lluviosos disminuye la polinización. Viento: hace que el polen caído se levante hasta alturas donde es fácil respirarlo. Estaciones del año donde la polinización es mayor como primavera, durante los meses de marzo a junio. Complicaciones de una alergia al polen Una de las complicaciones de la alergia al polen es el asma bronquial con opresión torácica, dificultad respiratoria o silbidos en el pecho, sobre todo por la noche. En casos extremos y con menor frecuencia, puede haber un shock anafiláctico que precisaría de asistencia médica urgente. Prevención de una alergia al polen No se puede prevenir la alergia, pero se pueden tomar medidas para reducir la exposición al polen de manera parcial: Consultar los niveles de concentración de polen antes de salir al campo, a la calle o realizar actividades al aire libre y, evitar en la medida de lo posible, salir fuera de casa si esos niveles son altos. En caso de necesitar salir de casa hay que protegerse con gafas de sol y mascarilla que cubra nariz y boca y evitar las horas de mayor polinización, entre las 5 y 10h de la mañana y las 19 y 22h de la tarde. Cerrar las ventanas durante el día. Limpieza diaria de la casa con paños húmedos y evitar corrientes de aire. Después de haber estado al aire libre, es recomendable darse una ducha y cambiarse de ropa. No abrir las ventanillas del coche durante los viajes, para evitar la entrada de polen. Evitar ir en moto o bicicleta durante las horas de mayor polinización. Usar filtro antipolen en los vehículos y en los aparatos de aire acondicionado. Evitar cortar el césped los días de mayor polinización. No tender la ropa en el exterior durante la época de polinización. Cambiar regularmente la ropa de cama. Procurar irse de vacaciones cuando las concentraciones de polen sean bajas y elegir destinos de playa. No dormir cerca de árboles o plantas. Seguir con rigurosidad el tratamiento pautado por el alergólogo. Especialidades a las que pertenece El médico especialista que trata la alergia al polen es el alergólogo. Preguntas frecuentes ¿Dónde se encuentra el polen de una planta? El polen se encuentra en el interior de las plantas, son las células sexuales masculinas. ¿Cuáles son los tipos más comunes de alergias? Los tipos de alergias más comunes son, entre otras: alergia al polvo, polen, animales, alimentos, al sol, medicamentos, moho, metales, etc. ¿Cómo saber si tengo asma o alergia? Se puede saber si se tiene asma cuando hay dificultad respiratoria, silbidos en el pecho u opresión torácica. También, cuando hay picor en alguna parte del cuerpo, dolor de cabeza, tos, dificultad para respirar, moqueo de nariz, lagrimeo de ojos, etc. ¿Cómo se transmiten las alergias? Aunque hay un componente hereditario en casos concretos como la atopia, las alergias no se transmiten ni se contagian de unas personas a otras, es necesario estar en contacto directo con el alérgeno. ¿Qué provoca el asma en las vías respiratorias? El asma provoca en las vías respiratorias, tos, opresión en el pecho, dificultad respiratoria, mucosidad, silbidos o pitidos al respirar o falta de aire.
Alergia Alimentaria
Enfermedad

Alergia Alimentaria

¿Qué es una alergia alimentaria? Las alergias alimentarias son respuestas inflamatorias exageradas del sistema inmunológico, mediadas por Inmunoglobulina E hacia un alimento . En este tipo de reacción, se deben cumplir tres condiciones principales para dar las características clínicas: contacto con las proteínas alergénicas del alimento, mediación de inmunoglobulina E y liberación de histamina por mastocitos y basófilos. Su prevalencia es de hasta 3% en adultos y 6% en niños, y se estima que siga en aumento debido a la carga genética de las personas, el estado de barrera de la mucosa intestinal y la forma de presentación de los alimentos con elevada cantidad de conservantes . Tipos de alergias alimentarias Existen principalmente dos tipos de alergias alimentarias: Alergias mediadas por Inmunoglobulina E: son de acción inmediata y presentan síntomas cutáneos, respiratorios o gastrointestinales. Alergias no mediadas por Inmunoglobulina E: ofrecen una respuesta más retardada ante el alimento que produce la alergia, afectando principalmente a vías digestivas y piel. Este tipo de alergia se encuentra frecuentemente asociado a proteínas de mayor magnitud que las mediadas por IgE, y tienen mayor riesgo de presentar reacciones de alergias cruzadas a otras proteínas grandes como, por ejemplo, alergia a la leche de vaca y la soja. Causas de una alergia alimentaria La causa principal de la alergia alimentaria es común a todos los tipos de alergia, existe una respuesta alterada del sistema inmunitario, reconociendo el alimento como potencialmente dañino pero que, en realidad, son inofensivos, desencadenando una serie de respuestas inflamatorias que culminan con la liberación de histamina produciendo los clásicos síntomas de alergia. Si el cuerpo se ve expuesto una segunda vez a este mismo alimento, la memoria inmunológica actúa y provoca una nueva liberación de histamina con la consiguiente sintomatología. Se han identificado alrededor de 70 alimentos que producen síntomas alérgicos. En niños, se debe mayormente a huevos, leche, trigo, soja, cacahuetes y otro tipo de frutos secos; en adultos, a las frutas, verduras y frutos secos, además de al polen y látex que frecuentemente pueden ocasionar reacciones cruzadas con alimentos previamente ingeridos, sin presentar síntomas alérgicos ya que el sistema inmunitario no distingue las proteínas similares pudiendo reaccionar en conjunto . Síntomas de una alergia alimentaria Los síntomas de la alergia alimentaria son variables y dependen del tipo de alergia alimentaria. En general, se pueden observar los siguientes: Sensación de prurito o picazón orofaríngea: es uno de los síntomas más frecuentes y precoces en aparecer; en ocasiones, producida por frutas y verduras, también suele producirse inflamación de los labios por contacto. Síntomas cutáneos: se pueden presentar lesiones de dermatitis atópica y lesiones eccematosas pruriginosas, urticaria con lesiones prominentes enrojecidas o angioedema, presentando edema en varias partes del cuerpo. La más peligrosa es la laringe por la obstrucción de la vía aérea. Síntomas respiratorios: puede manifestarse como rinitis, broncoespasmo o exacerbación del asma en personas con antecedentes previos de esta patología. Síntomas digestivos e intestinales: asociados a lesiones cutáneas y más frecuentes en alergias no mediadas por IgE, puede producir episodios autolimitados de vómitos y evacuaciones líquidas. Tratamiento de una alergia alimentaria El único tratamiento 100% efectivo es evitar el consumo de aquellos alimentos que puedan causar alergia, pero si esto ocurriera o si es la primera exposición a ese alimento, existen una serie de fármacos que pueden ayudar a mejorar la sintomatología. Si los síntomas son leves o moderados, sin afectación de vías aéreas, es aconsejable iniciar un tratamiento a base de antihistamínicos. Los de última generación no producen sueño y actúan rápidamente; deben iniciarse al instante de la aparición de los síntomas o ante la sospecha de que se ha ingerido un producto con trazas de algún alérgeno, y se debe mantener por un tiempo prudencial, ya que las células que producen las reacciones alérgicas se encuentran sensibles y cualquier exposición posterior con alimentos parecidos que antes no eran alérgenos puede hacer una reacción cruzada y producir síntomas. Si la reacción alérgica es grave o con compromiso de las vías respiratorias, suelen indicarse corticoides intramusculares o intravenosos, además de epinefrina. Algunas personas con antecedentes de reacciones de anafilaxia, deben llevar consigo un autoinyector de epinefrina. Pruebas complementarias de una alergia alimentaria No existe una prueba específica y certera para detectar la alergia a los alimentos, algunas de las que se realizan son: Medición en sangre de los niveles de Inmunoglobulina E, esta no es específica y puede dar falso positivo o negativo. Pruebas cutáneas o prick test, en el caso de alimentos no es tan efectiva como para el polen, ya que, al realizar los extractos para alimentos vegetales y pinchar al paciente en el antebrazo, estos extractos se destruyen rápidamente originando que la prueba no sea fiable al 100%. De realizarse esta prueba, se deben esperar 20 minutos para la aparición de lesión tipo pápulas eritemato. El tamaño de esta elevación de la piel no guarda relación con el grado de alergia. Prueba de provocación oral, se ingieren pequeñas cantidades del alimento para observar si produce o no reacciones alérgicas. Debe realizarse bajo la presencia de personal de salud especializado con tratamiento de emergencia cercano. También puede realizarse a la inversa, es decir, eliminando alimentos cada semana hasta que desaparezcan los síntomas de alergia. Factores desencadenantes de una alergia alimentaria Los principales factores desencadenantes de una alergia alimentaria son: Cereales que contienen gluten como trigo, cebada, espelta, avena y centeno. Huevos y derivados. Pescado y crustáceos. En relación al pescado, la presencia del parásito anisakis, puede llegar a producir incluso reacciones de anafilaxia. Maní, soja y, en general, frutos secos. Leche y derivados, por la lactosa. Reacciones adversas a los aditivos químicos, como el sulfito. Factores de riesgo de una alergia alimentaria Los factores de riesgo de una alergia alimentaria son: Edad: más frecuentes en bebés y lactantes con sistema digestivo inmaduro. Antecedentes familiares: es mayor el riesgo si en la familia hay antecedentes de primera línea (madre o padre) de rinitis alérgica, atópica o alergias a los alimentos. Presencia de otro tipo de alergia: son frecuentes las reacciones cruzadas de distintos alérgenos. Asma: pacientes con asma tienen mayor probabilidad de presentar exacerbación de broncoespasmo, por la presencia de alérgenos alimentarios. Complicaciones de una alergia alimentaria En algunas ocasiones, puede ocurrir una reacción anafiláctica o reacción alérgica severa como complicación que produzca , no solamente alteraciones en las vías respiratorias superiores e inferiores, sino, además, afectación del estado general con hipotensión, taquicardia y síncope que, si no se trata a tiempo, puede causar la muerte del paciente. Prevención de una alergia alimentaria Si ya se conoce previamente a qué alimentos se es alérgico, lo más importante es leer bien el etiquetado de los productos, y no consumir hasta aquellos que contengan trazas del alimento alérgeno. Si ya se ha consumido inadvertidamente el alimento, se debe ingerir el antialérgico y acudir a urgencias lo antes posible o, si se es alérgico severo, el médico probablemente indicará auto inyección de epinefrina, que se debe llevar encima en todo momento. Especialidades a las que pertenece Las especialidades médicas a la que pertenece la alergia alimentaria son alergología, urgencias, medicina interna y dermatología . Preguntas frecuentes ¿Qué es la intolerancia y cómo se manifiesta? Una intolerancia es una reacción adversa que sucede con menos gravedad que una alergia, la mayoría se manifiestan con síntomas gastrointestinales. En ocasiones, se puede comer pequeñas porciones del alimento sin que aparezcan síntomas. ¿Qué es la intolerancia a la fructosa? Es una intolerancia producida por la dificultad de absorción y metabolización de la fructosa (azúcar que se encuentra mezclado con la glucosa en la miel y en muchas frutas) en el intestino, ocasionando síntomas gastrointestinales. ¿Qué es la intolerancia al gluten? Es una intolerancia a todos aquellos alimentos que contengan gluten como son el trigo, avena, centeno y cebada. Tiene una base inmune-inflamatoria en el intestino delgado que impide la absorción de nutrientes. ¿Cuáles son los alimentos con fructosa? La fructosa es un tipo de azúcar que se encuentra generalmente en frutas, vegetales y miel.  A las personas con intolerancia a la fructosa se les aconseja no ingerir frutas incluso el tomate, cereales o harinas integrales, harina de soja, alcachofa, remolacha, zanahoria, miel, jarabe de maíz, néctar de agave, maple, melaza y azúcar de palma de coco, entre otros. ¿Cuáles son los medicamentos que causan alergias? Todos los medicamentos pueden causar reacciones alérgicas en la primera toma o en tomas posteriores. Algunos como la penicilina y derivados, aspirina, analgésicos no esteroideos (AINES) o contrastes yodados, son los que más frecuentemente producen reacciones alérgicas severas.
Alergia al Látex
Enfermedad

Alergia al Látex

¿Qué es la alergia al látex? La alergia al látex es una reacción inmunológica de hipersensibilidad inmediata mediada por los anticuerpos IgE, en este caso, específica frente al látex. Es una reacción negativa del cuerpo al contacto directo o indirecto a ciertas proteínas con los materiales que contiene látex , debido a que el cuerpo los identifica y actúa como si fuese una sustancia dañina. El látex, o también conocido como caucho o goma , proviene de un líquido que se encuentra en los árboles de caucho tropical llamado Hevea Brasiliensis. Se hacen unos cortes en el tronco del árbol y, por esos cortes sale la savia del árbol o látex natural. Ese líquido se extrae y se somete a varios procesos industriales y químicos, tras los cuales se obtiene el látex con distintas características.   Tipos de alergias al látex Existen dos tipos de alergia al látex: Alergia al látex inmediata: cuando están presentes los anticuerpos frente a las proteínas del látex. Al entrar en contacto directo al látex, la reacción se produce de forma inmediata y rápida, ocasionando síntomas que, en algunos casos, pueden ser leves como enrojecimiento, picor, hinchazón, o muy graves como un shock anafiláctico. Alergia al látex retardada: es la más común de las alergias al látex, los síntomas que presenta son debidos a los aditivos químicos que se asocian al látex y suelen aparecer después de las 8-48h después del contacto, sólo con manifestaciones superficiales en la piel y locales. En la mayoría de casos de una alergia inmediata es debido a que ya existía antecedentes de una retardada. Causas de una alergia al látex La alergia al látex se produce porque el sistema inmunitario identifica el látex como una sustancia perjudicial y activa a determinados anticuerpos para combatirlo. La causa más frecuente de alergia al látex supone el contacto con productos que tengan látex, entre ellos, guantes, preservativos y globos. Algunos cosméticos de belleza como el pegamento para pestañas contienen altas cantidades de látex que también producen alergia. El látex contiene numerosos componentes, algunos son proteínas que pueden dar alergia. Esos componentes se desprenden y entran en contacto con el cuerpo si se toca directamente el objeto de látex y, otras veces, se desprenden y quedan flotando en el aire pudiendo depositarse sobre el cuerpo del alérgico o ser respirados . Síntomas de una alergia al látex Los síntomas de la alergia suelen aparecer entre los 30-60 minutos después del contacto, a veces de modo inmediato. Los síntomas de la alergia al látex pueden incluir: Enrojecimiento de la piel Picazón Erupción cutánea Dolor Dificultad para respirar Hinchazón del área Pulso débil o rápido Tos Edema de las conjuntivas Mareo Pérdida de conocimiento Shock anafiláctico Tratamiento de una alergia al látex El tratamiento más adecuado es evitar el contacto y uso de productos que contengan el material látex. A veces es necesario, en caso de reacciones alérgicas graves anteriores, que el paciente porte consigo una inyección de epinefrina en todo momento. Para reacciones leves, el médico puede recetar antihistamínicos o corticosteroides , que se pueden tomar después de la exposición al látex para controlar la reacción y ayudar a aliviar las molestias. Pruebas complementarias de una alergia al látex Para el diagnóstico y tratamiento de la alergia al látex se realiza una prueba cutánea para ayudar a determinar si la piel reacciona a la proteína del látex . En esta prueba, se usa una aguja diminuta para colocar una pequeña cantidad de látex debajo de la superficie de la piel, en el antebrazo o en la espalda. Si se presenta una reacción al látex, se formará un pequeño bulto. A veces es necesario realizar análisis de sangre para determinar la sensibilidad al látex. Factores desencadenantes de una alergia al látex El factor desencadenante principal de la alergia al látex es el contacto directo o indirecto con el látex o las proteínas que los conforman . Factores de riesgo de una alergia al látex Los factores que aumentan el riesgo de desarrollar esta alergia pueden ser: Personas sometidas a múltiples cirugías. Niños con espina bífida, un defecto de nacimiento que afecta el desarrollo de la espina dorsal o anomalías urinarias congénitas. Trabajadores sanitarios. Personas que trabajan con cauchos. Personas con antecedentes personales o familiares de alergias. Personas que utilizan preservativos de manera muy continua. Complicaciones de una alergia al látex La alergia al látex puede tener complicaciones como: Choque anafiláctico grave. Cicatrices causadas por las erupciones cutáneas. Dolor en las áreas de la reacción. Prevención de una alergia al látex La mejor forma de prevenir la alergia al látex es evitando el contacto con los objetos o lugares donde esta sustancia se encuentre . Algunos objetos que contienen látex y que conviene evitar son: guantes, alfombras, globos, juguetes, gomas elásticas, chupetes, borradores, preservativos, gafas de natación, mangos de raquetas, pegamentos, estetoscopios, tubos intravenosos, algunos cosméticos, etc. Especialidades a las que pertenece La alergia al látex pertenece a la especialidad de alergología. La alergología es la especialidad médica que comprende el conocimiento , diagnóstico y tratamiento de la patología producida por mecanismos inmunológicos, especialmente de la hipersensibilidad o alergia. Preguntas frecuentes ¿Qué alimentos contienen látex? Algunos alimentos tienen componentes parecidos a los del látex, y se pueden tener reacciones cruzadas . Esto quiere decir que la persona con alergia conocida a látex puede empezar a tener síntomas cuando come esos alimentos. Los alimentos más frecuentes son plátano, castaña, kiwi, aguacate y maracuyá. ¿Cuáles son las plantas que tienen látex? La planta que contiene látex es el árbol tropical Hevea brasiliensis, llamado también árbol de caucho tropical. S e hacen unos cortes en el tronco del árbol y por ellos sale la savia del árbol o látex natural . ¿Cómo se quita el látex de la piel? Para quitar el látex de la piel es necesario lavar bien el área con agua tibia con jabón. Luego, arrancar de forma cuidadosa los pedazos de látex sobre la piel . A veces es necesario saturar las áreas donde el látex se ha atascado. Por último, enjuagar toda la piel con agua tibia al terminar de retirar todo el látex. ¿Qué frutas producen alergia? Entre las frutas que producen alergia podemos encontrar: melocotón, albaricoque, cereza, ciruela, fresa, manzana, kiwi, mandarina, maracuyá, etc . ¿Qué alimentos contienen la proteína LTP? Frutas como melocotón, albaricoque, cereza, manzana, ciruela, fresa, pera, uva, limón, naranja, mandarina, plátano, kiwi, frambuesa, mora y granada. También se encuentran en hortalizas como col, coliflor, brócoli, repollo, espárrago, lechuga, tomate, zanahoria, apio, perejil y nabo. Y, en algunos cereales como maíz, trigo y cebada.
Alergia a los Ácaros
Enfermedad

Alergia a los Ácaros

¿Qué es la alergia a los ácaros? La alergia a los ácaros o al polvo es la reacción alérgica que experimentan algunas personas cuando hay presencia de unos insectos de la familia de los arácnidos, microscópicos, que están presentes en el polvo. Los ácaros crecen en ambientes cálidos, húmedos, y se alimentan de las células de la piel que perdemos . Se encuentran sobre todo en las en las sábanas, toallas, tapicería, alfombras y en el suelo. Tipos de alergia a los ácaros No existen diferentes tipos de alergia a los ácaros. Causas de la alergia a los ácaros Las causas de la alergia a los ácaros son sus restos fecales que diariamente pueden llegar a producir hasta 20 partículas. Nuestro sistema inmunitario reacciona ante una sustancia extraña produciendo una respuesta inflamatoria de las vías respiratorias, cuando la exposición es prolongada, puede producir asma. Los ácaros pueden llegar a estar presentes entre 100 y 500 por gramo de polvo, y sus alérgenos solo son detectables cuando el polvo está en movimiento, es decir, cuando se barre, se limpia el polvo o se sacude la ropa de cama. Síntomas de la alergia a los ácaros Los síntomas principales de esta alergia son: Estornudos Lagrimeo y picor de ojos Moqueo y congestión nasal Goteo posterior de la nariz Picor de garganta Tos Inflamación de la piel debajo de los ojos y de los párpados Frotarse continuamente la nariz Dificultad al respirar Dolor en el pecho Emitir pitidos o silbidos al respirar Dificultad para dormir (por la tos, picor de garganta y dificultad de respiración) Tratamiento de la alergia a los ácaros El tratamiento de la alergia a los ácaros puede ser: Tratamiento sintomático a base de antiinflamatorios, analgésicos, antihistamínicos, broncodilatadores o descongestionantes, entre otros. Tratamiento hiposensibilizante de los ácaros a través de las vacunas que deben ser adecuadas a cada persona. Pruebas complementarias de la alergia a los ácaros Las pruebas complementarias para la alergia pueden ser: Análisis de sangre Pruebas cutáneas Factores desencadenantes de la alergia a los ácaros El factor desencadenante es una respuesta del sistema inmunológico ante un agente alérgeno como son los excrementos de los ácaros presentes en el polvo. Factores de riesgo de la alergia a los ácaros Hay una serie de factores de riesgo como: Antecedentes familiares, es común que haya alergia a los ácaros en varios miembros de la familia. Estar de manera continuada expuesto a los ácaros del polvo. Edad, son más susceptibles de padecer alergia los niños pequeños, debido a que su sistema inmune es más inmaduro. Complicaciones de la alergia a los ácaros Las complicaciones de la alergia a los ácaros puede ser asma e incluso reacciones alérgicas graves como la anafilaxia. También pueden aparecer infecciones en vías respiratorias y senos paranasales. Prevención de la alergia a los ácaros La prevención de los ácaros consiste principalmente en reducir la exposición a estos alérgenos, debido a que es muy difícil eliminarlos del polvo. Para ello se debe: Usar mascarilla y guantes durante la limpieza. Utilizar un aspirador en lugar de barrer con escoba. Emplear paños húmedos en lugar de secos cuando se limpia el polvo. Usar ropa de cama, colchones, almohadas, mantas o toallas hipoalergénicas. Lavar frecuente la ropa de cama y toallas a más de 50º. Limitar el uso de alfombras y eliminar las moquetas del suelo. Revisar los aparatos de aire acondicionado tanto de frío como de calor. Evitar, en la medida de lo posible, la humedad de las habitaciones por encima de 50%. Especialidades a las que pertenece El tratamiento de la alergia a los ácaros pertenece a la especialidad médica de Alergología. Preguntas frecuentes ¿Dónde se encuentran los ácaros? Los ácaros se encuentran en el polvo y en la ropa de cama, toallas, alfombras, almohadones o tapicerías. ¿Cuánto tiempo puede vivir un ácaro? Los ácaros tienen una vida media de entre 10 y 19 días. ¿Por qué se producen las alergias? Las alergias se producen porque el sistema inmunológico reacciona ante la exposición a un alérgeno. ¿Cuáles son los diferentes tipos de alergias? Existen diferentes tipos de alergia, las más comunes son la alergia al polen, a los ácaros, a los hongos, a ciertos medicamentos, al pelo de animales, a algunos alimentos y al látex, entre otras.