Sentirse bien ya no es solo cuestión de actitud. Cada vez más empresas cuidan cómo se sienten sus equipos, entendiendo que el bienestar emocional impacta en la motivación, el clima laboral y el rendimiento. En este contexto es imperativo contemplar la psicología positiva como un factor clave de la ecuación a través de la que potenciar fortalezas, fomentar relaciones saludables y construir entornos laborales sostenibles. En este artículo te contamos qué es exactamente la psicología positiva y cómo puedes aplicarla en el ámbito laboral.
Para dar respuesta a qué es la psicología positiva, recurrimos a la definición de Christopher Peterson que recoge el Instituto Europeo de Psicología Positiva (IEPP). En este contexto, la psicología positiva surge como el estudio científico de aquellos factores que hacen que la vida valga más la pena. Su objetivo principal no es otro que conocer los recursos y fortalezas de las personas para potenciarlas, permitiendo que operen o convivan de manera óptima. La psicología positiva es, en definitiva, una rama de la psicología enfocada en el estudio de la felicidad sin abandonar u omitir la infelicidad.
El origen de la psicología positiva nos lleva a pensar, indudablemente, en Martin Seligman, considerado el padre de esta disciplina y uno de los presidentes de la American Psychological Association (APA. Seligman y su compañero Peterson ampliaron el abordaje de la psicología más allá del tratamiento de trastornos y expusieron, desde una base científica, cómo la felicidad se construye gracias a una serie de virtudes que adquiere la persona y llega a manifestar por medio de fortalezas. De esta forma se gestó el modelo de fortalezas Peterson y Seligman, cuyas virtudes –y respectivas fortalezas– de la psicología positiva serían:
Después de definir las virtudes o pilares de la psicología positiva, Seligman definió el modelo PERMA, uno de los métodos más útiles para entender en qué consiste la psicología positiva ya que recoge los 5 componentes que tienen presentes las personas que afirman sentirse felices:
Otro de los enfoques prácticos de la psicología positiva es el método FORTE, desarrollado por el IEPP. Este modelo se centra en identificar y desarrollar las fortalezas personales como motor del bienestar. Es común focalizar nuestra mente y esfuerzo en lo que no tenemos, en lo que se nos da mal. Para ello, el método FORTE parte de la idea de que las personas rinden mejor y se sienten más satisfechas cuando pueden utilizar sus talentos naturales en el trabajo. Es decir, podemos conseguir mucho más si nos centramos en usar aquello en lo que somos buenos y, por supuesto, en lo que nos hace disfrutar.
Este método consiste en una evaluación cuyos resultados mostrarán pensamientos, emociones y conductas que favorecen o dificultan el bienestar y la felicidad. Esto nos permite conocer, de forma precisa, qué hay detrás de nuestros hábitos y cómo podemos definir qué objetivos pueden conectar con el bienestar. Información especialmente relevante en el contexto laboral, donde se ha demostrado que el conocimiento y uso de las fortalezas mejora el bienestar, la satisfacción, el engagement y la productividad.
En definitiva, aplicar la psicología positiva no significa ignorar las dificultades. Al contrario, implica dotar a las personas de herramientas para afrontarlas mejor. En Savia, salud digital Mapfre, acompañamos a las empresas en el cuidado de la salud emocional de sus equipos a través de servicios de psicología adaptados a sus necesidades. Invertir en bienestar psicológico es apostar por organizaciones más saludables, productivas y sostenibles. Infórmate sin compromiso.