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Envejecimiento activo: ¿Cómo lograrlo en el trabajo?

Psicología

El concepto de envejecimiento activo es una gran oportunidad para dejar de lado la idea de que una plantilla envejecida es algo negativo. Al contrario, el envejecimiento activo ayuda a mejorar la calidad de vida laboral de los empleados, beneficiando a las empresas en experiencia y estabilidad del equipo. Descubre en este post qué es el envejecimiento activo y qué medidas puedes implementar para promoverlo en el entorno laboral.



Envejecimiento activo: ¿Cómo lograrlo en el trabajo? 



¿Qué es el envejecimiento activo?

La OMS (Organización Mundial de la Salud) define el envejecimiento activo como el proceso de optimizar las oportunidades de salud, participación y seguridad con el fin de mejorar la calidad de vida de las personas a medida que envejecen. Aunque puede aplicarse a múltiples contextos, en el ámbito laboral se trata de mantener a los trabajadores mayores activos, participativos y saludables.



¿Qué actividades implementar en el entorno laboral para promover un envejecimiento activo?

  1. Adaptar el puesto de trabajo al individuo: De esta forma, la empresa seguirá disfrutando de la experiencia del trabajador y de su conocimiento del entorno y sector.
  2. Fomentar la formación continua: El aprendizaje no tiene edad. Promover cursos de formación continua no solo mejora las habilidades del empleado, también lo mantienen mentalmente activo.
  3. Promover el ejercicio físico: Algunas empresas ofrecen gimnasios en sus instalaciones o acuerdos con centros deportivos para fomentar el ejercicio entre sus trabajadores. La actividad es sin duda beneficiosa para la salud física y mental de los empleados mayores.
  4. Flexibilidad laboral: La posibilidad de tener horarios flexibles o la opción de teletrabajo pueden ser una gran diferencia en la calidad de vida de los empleados mayores, permitiéndoles equilibrar mejor las demandas laborales con las personales.
  5. Bienestar mental y emocional: El estrés es perjudicial y especialmente dañino en etapas más avanzadas de la vida. Ofrecer programas de bienestar o sesiones de psicología para un adecuado control del estrés ayuda a lograr un envejecimiento más saludable.En Savia Empresas podemos ayudarte con la gestión de la edad y garantizar un adecuado envejecimiento activo de tus empleados. Infórmate en nuestra web sobre los planes personalizados de bienestar y las videoconsultas de psicología.


Ejemplos de envejecimiento activo

Estos son algunos ejemplos de cómo facilitar un entorno laboral que promueva el envejecimiento activo. Cada empresa es diferente, por lo que es fundamental adaptar estas estrategias a las necesidades específicas de tu organización:


  1. Programas de mentoría: Algunas compañías implementan programas de mentoría que permiten a los empleados más veteranos compartir su experiencia y conocimiento con los más jóvenes. Este intercambio no solo resulta beneficioso para el desarrollo de nuevos talentos, sino que también da a los empleados más mayores un sentido renovado de propósito y participación.
  2. Jubilación gradual: Permite a los empleados reducir sus horas de trabajo a medida que se acercan a la jubilación. Una transición más suave tanto para el empleado como para la empresa, manteniendo al trabajador comprometido y activo durante más tiempo.
  3. Talleres de salud y bienestar: Ofrecer talleres centrados en la salud física y mental puede ser muy útil para los empleados de mayor edad. Estos talleres pueden abordar temas como la nutrición, el ejercicio y la gestión del estrés, imprescindibles para un envejecimiento activo y saludable.
  4. Espacios de descanso y actividad física: Crear un ambiente de trabajo que incluya áreas de descanso o espacios para la actividad física puede incentivar a los empleados a moverse.
  5. Rotación de tareas: La rotación de tareas o puestos puede ser una excelente manera de mantener a los empleados mayores comprometidos y mentalmente activos. Esto les permite aprender nuevas habilidades y evitar la monotonía.


En resumen, el envejecimiento activo y saludable es una meta alcanzable si se toman las medidas adecuadas. Implementar actividades específicas puede marcar una diferencia significativa en cómo los empleados experimentan su vida laboral en etapas más avanzadas. Esto no es solo una inversión en su bienestar, sino una estrategia inteligente para el éxito a largo plazo de cualquier empresa.

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El estudio describe tres niveles de implicación.  La alta dirección y RRHH impulsan el bienestar desde la estrategia corporativa y actúan como educadores para el resto de la organización.  Los managers lideran desde el ejemplo y actúan como paraguas protector para no trasladar la presión al equipo.  Los empleados, a su vez, adoptan la cultura por imitación y actúan como termómetro, levantando la mano ante los problemas cuando el entorno se lo permite. El problema es que ese flujo descendente se rompe con frecuencia en el nivel intermedio. Como señala uno de los participantes en el focus group: «Sigue habiendo un relato entre el management de ‘esto la gente lo aprovecha para ausentarse del trabajo’; así, el bienestar todavía no está en su discurso». Mientras el manager no integre el bienestar en su forma de liderar, el programa de RRHH quedará en el papel. 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Comunicación asertiva en el trabajo: qué es, ejemplos y beneficios
Comunicación asertiva en el trabajo: qué es, ejemplos y beneficios
En el trabajo, comunicarnos implica mucho más que transmitir información. También necesitamos expresar desacuerdos, pedir ayuda, establecer límites, dar feedback, explicar qué necesitamos o defender una idea delante de otras personas. La comunicación asertiva ofrece herramientas para hacerlo con claridad, respeto y seguridad. Aprender a utilizarla puede mejorar las relaciones profesionales, facilitar conversaciones difíciles y reducir parte de la tensión que generan los conflictos o las expectativas poco claras. Definición de comunicación asertiva: ¿qué significa realmente? La comunicación asertiva es una forma de expresar pensamientos, sentimientos, necesidades y opiniones de manera clara y directa, teniendo en cuenta al mismo tiempo los derechos y necesidades de las demás personas. El NHS la describe como la capacidad de comunicar cómo nos sentimos y qué necesitamos utilizando un estilo calmado y abierto. En la práctica, una persona asertiva puede decir que está en desacuerdo durante una reunión, explicar que necesita más tiempo para completar una tarea o señalar una conducta que le ha incomodado manteniendo un tono respetuoso. La asertividad también implica escuchar. Una conversación efectiva deja espacio para comprender la perspectiva de la otra persona y buscar una respuesta adecuada para ambas partes. Recursos de psicología del NHS destacan precisamente aspectos como hablar de manera clara y concisa, mantener un tono calmado, escuchar atentamente y expresar las propias necesidades con firmeza y respeto. Tipos de comunicación asertiva Para entender qué es la comunicación asertiva , ayuda situarla entre los otros dos estilos con los que convive en cualquier equipo. Comunicación pasiva La persona evita expresar sus ideas o necesidades, cede ante las opiniones de los demás y teme el conflicto. Con el tiempo, esa falta de expresión genera resentimiento, frustración acumulada y una sensación de que las propias opiniones no cuentan. En el trabajo, la comunicación pasiva produce malentendidos que nadie resuelve, errores que nadie señala y sobrecargas que nadie menciona hasta que ya es tarde. Comunicación agresiva El polo opuesto: la persona impone su criterio sin tener en cuenta el del otro, utiliza un tono que intimida o presiona y prioriza sus propias necesidades por encima de las relaciones. A corto plazo puede parecer efectiva, pero deteriora la confianza, genera miedo y destruye la colaboración dentro del equipo. Comunicación asertiva Se sitúa entre los dos extremos. Permite expresar lo que se piensa y lo que se necesita con claridad y firmeza, sin atacar a la otra persona y sin renunciar a lo que es legítimo defender. Se comunica con seguridad y convicción, sin temor a ser juzgado, y se está dispuesto a negociar y encontrar soluciones que beneficien a todas las partes.  Hay además variantes que combinan la asertividad con otros enfoques. La comunicación asertiva y empática añade una capa de reconocimiento activo de las emociones del otro antes de expresar las propias. La comunicación asertiva y dialógica incorpora la disposición al consenso y la construcción colectiva de soluciones. Ambas son especialmente útiles en contextos de liderazgo o de gestión de conflictos dentro de los equipos. Ejemplos de comunicación asertiva en el trabajo La teoría sobre asertividad es fácil de entender. Lo que cuesta es saber cómo suena en situaciones concretas. Estos son algunos ejemplos de cómo se traduce en el día a día laboral. Ante una petición que no se puede asumir: Versión pasiva: «Bueno, lo intento, aunque no sé si voy a poder.» (Y luego no se cumple el plazo ni se dice nada.) Versión agresiva: «¿Otra vez yo? Ya tengo suficiente trabajo, busca a otro.» Versión asertiva: «Ahora mismo tengo la agenda completa hasta el jueves. Puedo tenerlo listo el viernes, o si es urgente, cuéntame qué priorizo para liberar tiempo antes.» Ante un feedback negativo recibido: Versión pasiva: «Sí, tienes razón, lo siento, lo haré mejor.» (Sin entender qué hay que cambiar.) Versión agresiva: «No estoy de acuerdo para nada, creo que lo hice bien.» Versión asertiva: «Entiendo tu valoración. ¿Puedes decirme en qué parte concretamente crees que mejoraría? Quiero entenderlo bien para ajustarlo.» Ante un conflicto con un compañero: Versión pasiva: No decir nada y acumular molestia durante semanas. Versión agresiva: «Siempre haces lo mismo, es que no se puede trabajar contigo.» Versión asertiva: «Quiero comentarte algo porque creo que nos afecta a los dos. Cuando ocurre X, a mí me genera Y. ¿Podemos hablar sobre cómo gestionarlo?» Lo que tienen en común todas las versiones asertivas es que van al hecho concreto, expresan el impacto en primera persona y abren una vía de solución sin atacar a la otra persona. Comunicación asertiva en el trabajo: cómo incluirla Desarrollar la comunicación asertiva requiere práctica, no solo buena voluntad. Hay algunas técnicas que los psicólogos especializados en habilidades sociales usan con frecuencia en este proceso. El mensaje en primera persona En lugar de hablar de lo que el otro hace mal, se habla del impacto que eso genera en uno mismo. «Cuando se toman decisiones sin consultarme, me resulta difícil hacer bien mi trabajo» comunica lo mismo que «nunca me consultas nada», pero sin atacar y sin generar defensividad en el otro. El disco rayado Repetir de forma tranquila y sin escalada la posición propia ante una presión que busca hacerla cambiar. Útil para mantener un límite sin entrar en debate sobre si ese límite es razonable o no. El banco de niebla Reconocer que puede haber algo de verdad en lo que el otro dice, sin por eso ceder en lo esencial. «Es posible que tengas razón en que podría haberlo comunicado antes. Y aun así, necesito que no se cambien los plazos sin avisarme.» La pregunta como herramienta Ante una crítica vaga o una demanda poco clara, preguntar por los detalles concretos en lugar de defenderse o ceder. «¿En qué parte concretamente ves el problema?» es asertivo y eficaz al mismo tiempo. Entrenamiento con apoyo profesional La asertividad es una habilidad que se puede aprender y trabajar de forma estructurada. Para personas que tienen dificultades para poner límites, para decir que no o para expresar desacuerdo sin que les genere un coste emocional elevado, el trabajo con un psicólogo especializado en habilidades de comunicación acelera significativamente ese proceso. Beneficios de la comunicación asertiva en el entorno laboral Al propiciar un mejor clima laboral y prevenir la aparición de malentendidos, los equipos de trabajo rinden mejor y más a gusto, lo cual también influye positivamente en la productividad. Pero los beneficios van más allá del rendimiento. Establecer y comunicar límites saludables es crucial para el bienestar mental, ya que reduce el estrés y la ansiedad relacionados con la sobrecarga de trabajo y las expectativas poco realistas. Cuando las personas pueden decir lo que necesitan sin miedo a las consecuencias, la tensión acumulada baja, los conflictos se resuelven antes de cronificarse y la relación entre compañeros se sostiene sobre una base más real y más duradera. Para las organizaciones, el impacto también es concreto: menos malentendidos que generan errores, menos conflictos que consumen tiempo y energía, equipos que se coordinan mejor y líderes que generan más confianza porque comunican con claridad lo que esperan y por qué. En Savia, salud digital Mapfre, el servicio de Psicología pone a disposición de los empleados profesionales especializados en habilidades de comunicación y bienestar emocional. A través de videoconsultas personalizadas, es posible trabajar la asertividad, la gestión de conflictos y las habilidades relacionales que marcan la diferencia en el día a día del trabajo.

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