“Solo revisaré este correo urgente antes de ir a dormir y ya”. Y así, sin darte cuenta, has pasado más de media hora saltando de notificación en notificación. Sí, te suena, y lo más probable es que a tu equipo también. Esta escena, común en miles de hogares cada noche, tiene un impacto directo en la calidad de nuestro descanso. Precisamente ahora, que nos acercamos al Día Mundial del Sueño (13 de marzo), es el momento perfecto para poner el foco en un obstáculo invisible pero amenazador: la dependencia tecnológica. En este artículo te contamos la relación entre tecnología y salud mental y cómo reducir el tiempo de uso del móvil. ¡Toma nota!
¿Herramienta de trabajo o foco de estrés? La respuesta es compleja: ambas. La tecnología tiene una relación estrecha y bidireccional con la salud mental. Por un lado la tecnología puede actuar como herramienta de apoyo, a través de servicios de telemedicina como los de Savia, pero también puede ser la causa de problemas derivados del uso excesivo de pantallas y redes sociales, como la ansiedad, depresión o adicciones, entre otros.
Cuando un empleado no logra desconectar, su cerebro permanece en un estado de alerta constante, elevando sus niveles de cortisol y reduciendo su capacidad de resiliencia. Como empresa, debemos tomarnos en serio la dependencia tecnológica, ya que es un factor de riesgo para el burnout (síndrome del trabajador quemado).
El tiempo en pantallas se ha convertido en un indicador de salud pública. Según el informe Digital Global 2024 de We Are Social, el usuario promedio de internet pasa aproximadamente 6 horas y 35 minutos al día conectado.
Si sumamos la jornada laboral frente al ordenador y el consumo recreativo en dispositivos móviles, el resultado es una sobrecarga sensorial constante. Reducir el tiempo en pantallas es imperativo para permitir al cerebro procesar la información sin saturarse.
La dependencia móvil (o nomofobia, considerada como el miedo irracional o ansiedad extrema a estar sin el teléfono móvil, sin cobertura o con la batería agotada) se ha infiltrado en el entorno laboral casi casi sin hacer ruido. Cada vez son más las personas que sienten que les domina la necesidad impulsiva de comprobar si hay mensajes nuevos.
Esta dependencia móvil afecta directamente a la capacidad de trabajar sin distracciones en una tarea cognitivamente exigente (deep work). Cuando una notificación interrumpe una tarea compleja, el cerebro tarda una media de 23 minutos en recuperar el nivel de concentración previo. Para un equipo de RRHH, identificar estos patrones es clave para implementar políticas de desconexión digital.
Ayudar a los empleados a recuperar el control sobre su atención es una de las mayores muestras de salario emocional que una empresa puede ofrecer. Si te preguntas cómo reducir el tiempo de uso del móvil de forma efectiva, tanto dentro como fuera de la oficina, estas son algunas de las pautas validadas por nuestro equipo de psicólogos:
A veces, la dependencia tecnológica es el síntoma de algo más profundo: ansiedad, necesidad de validación o incapacidad para gestionar el silencio. En Savia, creemos que la tecnología, bien utilizada, es la solución y no el problema.
A través de nuestro servicio de videoconsultas de Psicología, los empleados pueden acceder a especialistas que les ayuden a gestionar la ansiedad digital y a establecer límites saludables. Invertir en la desconexión de los equipos es, paradójicamente, la mejor forma de asegurar que, cuando estén conectados, lo hagan con toda su energía y creatividad. Infórmate sin compromiso.