No ha querido desayunar, tampoco me ha traído sus juguetes para evitar que me vaya… Pueden parecer detalles sin importancia pero, para quienes tenemos mascotas, son señales muy claras de que algo no va bien. Y ahí estamos, delante del ordenador, con la mirada perdida y dándole vueltas a qué puede estar pasando. Para las empresas, entender que el bienestar y productividad de la plantilla depende, en gran parte, de la tranquilidad de sus hogares (incluyendo también a los de cuatro patas), es esencial.
Por eso, desde Savia, salud digital Mapfre, hemos integrado el Chat Veterinario en nuestra oferta de servicios para que puedas resolver, de forma rápida y sencilla, las dudas más frecuentes. Hoy te contamos cómo identificar uno de los problemas más comunes: cómo saber si un perro tiene fiebre y qué hacer al respecto sin que el pánico (o el absentismo) se apodere de la jornada. ¡Comparte esta guía con tu equipo!
Lo primero que tenemos que saber es que los perros no funcionan con el mismo “termostato” que los humanos. Mientras que para nosotros la temperatura normal oscila entre 36-37°C, en un perro puede oscilar entre los 38°C y los 39°C.
Consideramos que hay fiebre (o pirexia) cuando el animal supera los 39,5°C. Como para identificarla no podemos realizar el método tradicional de tocarles la frente, podemos recurrir al termómetro rectal (el método más fiable) o prestando atención a zonas de piel fina como las orejas o las ingles, que se sentirán inusualmente calientes.
Pero antes incluso de tener que buscar el termómetro, el animal ya nos dará las primeras pistas a través de su comportamiento:
Si la temperatura no es excesivamente alta y el perro no presenta síntomas de gravedad, existen una serie de medidas de control:
Pero, sobre todo, nunca uses ibuprofeno o paracetamol para humanos. Son altamente tóxicos para su hígado y riñones.
Aunque hablamos de fiebre a partir de los 39,5°C, se considera una emergencia cuando supera los 41°C. No obstante, debes buscar atención veterinaria inmediata si la fiebre dura más de 24 horas, hay vómitos, diarrea persistente o convulsiones y si el perro está excesivamente adormilado y no responde a estímulos.
La fiebre es una respuesta del sistema inmunitario por lo que, sus causas, pueden ser muy variadas:
Cuando un empleado tiene dudas sobre cómo saber si un perro tiene fiebre, su primera reacción suele ser buscar en internet (con la desinformación que eso conlleva) o pedir permiso para salir de la oficina y acudir a una clínica, generando interrupciones en el flujo de trabajo. El Chat Veterinario de Savia elimina esta fricción gracias a la inmediatez (permite consultar con un veterinario colegiado en segundos) y la tranquilidad (a través de pautas claras y tratamiento).
Demuéstrale a tus equipos que entiendes su realidad familiar, incluyendo a sus mascotas. Infórmate sin compromiso y descubre todo lo que Savia puede hacer por ti, por ellos.